Otros refugios antiaéreos de la Guerra Civil
Durante la Guerra Civil Española, se desarrolló una amplia red de refugios antiaéreos en la ciudad de Valencia como respuesta a los constantes bombardeos sufridos, especialmente entre 1937 y 1938. Estas construcciones, promovidas mayoritariamente por la Junta de Defensa Pasiva, tenían como objetivo proteger a la población civil y garantizar su supervivencia frente a los ataques aéreos. Hoy en día, estos refugios constituyen un valioso patrimonio histórico que permite comprender la dimensión humana del conflicto.
Refugio antiaéreo de la Calle Alta
El Refugio Antiaéreo de la Calle Alta-Ripalda, también conocido como refugio del Carmen o de Ripalda, se sitúa en el número 37 de la Calle Alta de la ciudad de Valencia. Es una construcción subterránea de nueva planta, realizada en el 1937 durante la Guerra Civil, con el objetivo de proteger a la población civil del barrio del Carmen durante los bombardeos y contó con una capacidad aproximada para 600 personas.
Este refugio público fue construido por la Junta de Defensa Pasiva. Todavía se conserva el letrero original de estilo Art Déco con la palabra REFUGIO, acompañado de flechas que señalaban sus dos accesos, uno dese la calle Alta y otra desde la calle Ripalda. El edificio presenta una planta rectangular y una estructura adintelada, con el techo sustentado por nueve columnas centrales, y contaba con chimeneas de ventilación para renovar el aire del interior.
Tras finalizar la Guerra Civil, el edificio quedó abandonado durante varios años, hasta la riada de 1957, cuando el refugio fue limpiado y reacondicionado por una comisión fallera. Desde entonces, y hasta la actualidad, el refugio constituye un símbolo identitario para la comisión fallera de la Falla Ripalda i Soguers.
Refugio antiaéreo calle Espada
El Refugio Antiaéreo de la Calle Espada está situado en el número 22 de la calle Espada, junto a la Plaza de Tetuán, en pleno casco histórico. Un refugio público, destinado a proteger a la población civil. Fue construido por la Junta de Defensa Pasiva en 1937 durante la guerra, cuando el centro de la ciudad sufrió intensos bombardeos. Este espacio tenía una capacidad aproximada para 380 personas.
Un refugio que presentaba una estructura adintelada con planta cuadrangular, reforzada por columnas robustas y cubiertas por una grosa losa de hormigón y hierro. Contaba con dos puertas de entrada a nivel de calle, que conducían a las escaleras interiores. Para facilitar su localización en caso de ataque aéreo, el refugio estaba señalizado con un cartel en el que figuraba la palabra REFUGIO.
En la actualidad, el refugio está catalogado como un Bien de Relevancia Local debido a su valor histórico. No obstante, el refugio está cerrado al público y no se puede visitar. Se encuentra en estado de abandono, con la cubierta pintada de grafitis y en un proceso de constante deterioro.
Refugio CEIP Jaime Balmes
En la parte subterránea del Colegio CEIP Jaime Balmes, situado en la calle del Mestre Aguilar nº15 en el barrio del Eixample de Valencia, se conserva un refugio antiaéreo de la Guerra Civil Española, construido en enero de 1838 bajo el patio del colegio.
El refugio, construido por el arquitecto Luis Costa Serrano, consta de dos naves paralelas separadas por siete pilares, con una superficie de 3.935 m2. En el interior aún se conservan bancos corridos, una cenefa azul pintada en las paredes y la maquinaria original del sistema de renovación de aire. El acceso se realiza mediante dos rampas, cubiertas por una losa armada dotada de un sistema de amortiguación de impactos. El refugio tenía una capacidad para 1000 niños, dato que aún puede leerse en uno de los letreros originales de color azul.
Tras la guerra, los accesos fueron sellados y se construyó una nueva solera de hormigón sobre el patio del colegio, quedando el refugio cubierto durante décadas. En 2003, se habilitó una trapa de acceso una escalera metálica que permitía la entrada. Actualmente, el refugio se conserva en buen estado y cada 30 de enero, con motivo del Día Escolar de la Paz, los alumnos de primaria lo visitan, recuerdan los hechos sucedidos y pueden reflexionar sobre la memoria histórica de su ciudad.
Refugio Instituto Lluís Vives
El refugio antiaéreo del Instituto Lluís Vives se encuentra en la calle San Pablo nº4, en el barrio de Ciutat Vella. Fue construido en 1938, durante la Guerra Civil, como una estructura de defensa pasiva promovida por la Junta de Defensa Pasiva. Un refugio de uso público, destinado a proteger a alumnos y profesores de los proyectiles lanzados por la aviación del bando franquista.
Dirigido por el arquitecto José Luís Testor Gómez, miembro de la Constructora Valenciana UGT. El refugio estaba formado por cuatro galerías abovedadas, con unas dimensiones aproximadas de 13,78 x 33,50 metros, bóvedas de 2,67 metros de diámetro y un metro de separación entre las galerías. En los años 70 el refugio sufrió una transformación, ya que se utilizó como almacén del centro educativo. En el proceso se eliminaron los bancos corridos de piedra, y se quitaron las rampas originales que daban acceso al interior.
En la actualidad, el refugio se encuentra en buen estado, tras diversas intervenciones de mantenimiento y adecuación. Hoy funciona como un espacio de memoria histórica, donde ocasionalmente se realizan visitas guiadas.
Refugio antiaéreo de Massarojos
Este refugio se encuentra en Massarojos, un pueblo cercano a Valencia. Cuenta con dos accesos; uno en la Plaza del Soñador y otro en la calle de Benet Bosch. Fue construido en 1938, excavado directamente en el subsuelo rocoso, aprovechando la roca natural del terreno.
Tiene una planta alargada con 125 metros de longitud, 2 metros de ancho y 10 metros de profundidad, y podía albergar hasta 230 personas. En su interior se conservan los bancos adosados de baldosas, pequeñas estancias lateras, así como los tubos del sistema iluminación eléctrica. Tras la Guerra Civil el refugio se mantuvo operativo durante la Segunda Guerra Mundial por si el pueblo sufría algún ataque. Años después, se utilizó como plantación de champiñones y permaneció cerrado durante décadas.
Su rehabilitación finalizó a finales de 2020. Actualmente, está abierto al público y ofrece visitas organizadas por el Ayuntamiento de Valencia. Los visitantes pueden recorrer la galería principal y las estancias laterales, con visitas disponibles los sábados de 17 a 19h.
Vídeo de archivo de la Guerra Civil. Fuente: Ayuntamiento de Valencia.