El refugio antiaéreo de Serranos: memoria protegida en Valencia
El refugio antiaéreo de la calle Serranos protegió a cientos de civiles durante la Guerra Civil y los resguardó de las bombas y misiles que el bando sublevado lanzaba sobre Valencia. Con capacidad para 400 personas, este espacio público se convirtió en un lugar clave para la supervivencia. La estructura, una sala de 15 por 7 metros sostenida por nueve robustos pilares bajo una pesada cubierta de hormigón, conserva aún hoy la memoria silenciosa de quienes se refugiaron entre sus muros.
Durante la Guerra Civil, los refugios públicos estaban señalizados con un rótulo rojo en mayúsculas, diseñado en los años veinte por el cartelista Josep Renau. Carteles destinados a la población de a pie, que debía acudir a los refugios en cuanto sonaban las sirenas de alarma. La historiadora Ruth Abad explica que la permanencia dentro del refugio variaba según la duración del ataque. “Podía ser breve y estar dentro unos treinta minutos o prolongarse hasta cuatro horas. Especialmente cuando los aviones sobrevolaban la ciudad en repetidas ocasiones”. Cuando finalmente sonaba la sirena que marcaba el fin del bombardeo, los ciudadanos podían salir a la superficie y continuar con su vida. Hasta que llegara el siguiente aviso.

Según cuenta la historiadora, la construcción de los refugios empezó a finales de 1937. Aunque las primeras bombas cayeron sobre Valencia en 1936, en ese momento la ciudad no disponía de espacios preparados para proteger a la población. Cuando el Gobierno Republicano se trasladó a Valencia, la Junta de Defensa Pasiva impulsó la creación de estos refugios, con el objetivo de minimizar el daño de los ataques aéreos.
La Junta difundió una serie de recomendaciones para que la ciudadanía pudiera protegerse. Refugiarse en el campo, en la huerta o en las acequias, apagar las luces del coche y abandonar el vehículo si estabas en la carretera. Recomendaban buscar paredes de obra para resguardarse dentro de las casas y mantener la ciudad a oscuras para dificultar que los pilotos de los aviones distinguieran las zonas donde había núcleos de población. Fue a mediados del 1937 cuando, según explica Ruth Abad, la Junta “estableció las normas técnicas que debían cumplir los refugios y se inició oficialmente su construcción”.
Interior del refugio
El refugio de la Calle Serrano se construyó a mediados de 1937. Es una sala subterránea de estructura rectangular de 15×7 metros, sostenida por nueve pilares que soportan una pesada cubierta compuesta por 4 capas de hormigón y de arena. El refugio tiene dos accesos, una rampa desde la calle Palomino y una entrada por escaleras desde la calle Serranos, ambas en forma de codo para proteger de explosiones.
Este refugio contaba con un sistema de doble respiración diseñado para garantizar la entrada del aire limpio y la depuración del aire contaminado por las bombas. Un refugio que podía alojar unas 400 personas en su interior. El sistema de ventilación captaba el aire, lo filtraba en el caso de que estuviera contaminado y lo distribuía por el interior, mientras que otro conducto se encargaba de extraer y mover el aire concentrado dentro. Además, había una turbina que facilitaba la renovación constante de oxígeno, imprescindible para evitar acumulación de dióxido de carbono en un espacio reducido.
El sistema de iluminación era muy básico. Un cable y una bombilla era lo único que iluminaba el interior, ya que “la prioridad era la protección y no el confort” explica la historiadora. En caso de corte eléctrico, a luz podía generarse mediante un motor accionado manualmente con una manivela, que permitía mantener una iluminación mínima durante los bombardeos. A diferencia de las viviendas particulares, donde muchas familias usaban letrinas. El refugio Serranos disponía de un baño de obra de cerámica, una instalación que facilitaba la higiene durante largas estancias bajo tierra.
Era fundamental la figura del portero, en este refugio era el encargado de custodiar las llaves, abrir y cerrar el espacio durante los bombardeos y mantener el orden en su interior. También debía controlar el aforo y procurar que la gente permaneciera de pie para que cupiera el mayor número de personas posibles. Aunque en las paredes había algunas baldas y pequeños asientos, para niños y personas mayores. En los momentos de mayor saturación, muchos ciudadanos se quedaban en los pasillos cercanos a la entrada o en las propias escaleras, situándose en una zona peligrosa.
Después de la Guerra Civil
Cuando terminó la guerra, el portero conservó las llaves del refugio. Con la llegada de la dictadura franquista, muchos refugios fueron destruidos o tapiados, considerados estructuras ligadas a la defensa republicana. Sin embargo, el refugio Serranos sobrevivió. En los años 50, el portero lo alquiló como almacén a un frutero, hasta que el Ayuntamiento descubrió este uso y decidió recuperar el control del espacio. Posteriormente, el ayuntamiento le cedió el refugio a la Falla de Santa Creu, que lo convirtió en su casal fallero.
El edificio ha tenido larga vida y conserva numerosos testimonios históricos en sus dibujos. La historiadora Ruth Abad informa que “se han encontrado más de 200 dibujos realizados en las paredes, pequeños camiones, barcos y otras figuras simples. Probablemente, grafitis trazados por niños refugiados durante los bombardeos”. También aparecen nombres y palabras escritas como el nombre de Jacinto Benavente o de Juana la Loca.
No se conservan muchos datos de los arquitectos que construyeron el refugio de Serrano. Ya que la mayoría de refugios públicos de Valencia fueron proyectados y construidos por técnicos y arquitectos vinculados a los sindicatos UGT y CNT, organismos que pasaron a ser ilegales con la llegada de las tropas franquistas.
Actualmente, el refugio es de acceso público y permanece abierto a la ciudadanía. La historiadora del arte Ruth Abad ofrece visitas guiadas gratuitas los sábados y domingos, de 13:00 a 15:00 horas. Acercando al público la historia y el valor patrimonial de este espacio de protección civil.
Fuente de las fotografías: propia









