El atletismo adaptado como forma de vida
El atletismo adaptado es una disciplina deportiva que tiene sus orígenes en el movimiento paralímpico. Nos remontamos a la década de 1940, cuando aparecieron los primeros eventos organizados para personas con discapacidad después de la Segunda Guerra Mundial.
Desde aquel entonces, este deporte ha crecido de manera significativa. Se ha convertido en una parte fundamental de los Juegos Paralímpicos. Comprende, así, el mayor número de clases de discapacidades y un número destacable de modalidades. Además, el atletismo adaptado también está presente en otras competiciones deportivas internacionales, como los Campeonatos del Mundo de Atletismo del Comité Paralímpico Internacional (IPC). Todo ello lo convierte en uno de los deportes más inclusivos, sobre todo porque intenta no dejar a nadie fuera.
Es un deporte que reúne la participación de personas con discapacidades físicas, cognitivas o intelectuales. Les permite también desarrollar la capacidad deportiva llevándola a su punto más álgido. Esto es debido a que el atletismo mezcla la velocidad, la fuerza y la habilidad tanto física como mental.
En este caso se quiere resaltar a atletas que sufren algún daño cerebral. Estas personas entran en la modalidad de discapacidad física. Más en concreto, en la clase 31-38. Es importante tener en cuenta que el primer número se refiere a la discapacidad funcional, mientras que el segundo hace alusión al grado de afectación. Esta división se hace debido a que existe un gran número de deportistas en esta disciplina.
A través de Héctor Martín de Miguel hemos podido conocer cómo el deporte puede afectar de manera positiva en la vida de una persona con discapacidad. El recién graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) sufre parálisis cerebral leve desde que nació. Sin embargo, eso no le ha impedido ganar el oro en el Campeonato de atletismo de España por Comunidades Autónomas.
Su entrenador y profesor del Departamento de Ciencias del Deporte de la UMH, Iván Peña González, cuenta que al conocerlo tuvo la impresión de que podía tener parálisis cerebral. “Notaba la espasticidad en su brazo-mano y en su pierna derecha”, afirma. Por otro lado, Héctor relata que empezó en el deporte adaptado gracias a Iván, quien fue de las pocas personas que se interesó en su discapacidad.
El joven deportista, que lleva desde mediados de febrero en atletismo adaptado, es consciente de la importancia que tiene el deporte en su vida. Este tiene la capacidad de mejorar su rendimiento, su condición física y sobre todo su discapacidad. Por lo que practicar deporte ya forma parte de su vida y no se la puede imaginar de otra forma.
«La mejor medicación para todo es realizar ejercicio físico» ~ Héctor Martín.
Héctor quiere hacer hincapié en los beneficios que le ha aportado esta disciplina en su día a día. Destaca las mejoras que ha ido viendo en cuanto a la fuerza, ya que para él es importante que no haya disbalances de fuerza entre su brazo y su pierna –las partes afectadas–. También pone el foco en el bienestar emocional que siente tanto con uno mismo como con las demás personas. Aunque recalca que todo esto puede servir tanto para personas con discapacidad como sin ella.
El atleta con una gran capacidad de sacrificio y esfuerzo –así lo describe su entrenador Iván– tiene claro que la constancia y la disciplina son los valores más importantes para el deporte adaptado y en general. Sin ellos, la gente abandona en un periodo de tiempo corto y no ve ni los resultados ni los beneficios, explica.
Su mejor aliado para olvidarse de los problemas que tiene en su día a día y desconectar es el deporte. «La mejor medicación para todo es realizar ejercicio físico», declara el joven deportista.



