El deporte adaptado, de la adversidad al éxito

Varios deportistas se sinceran sobre el impacto positivo del deporte adaptado en su vida diaria

Valencia

La natación adaptada para personas que presentan alguna discapacidad es una disciplina deportiva muy interesante para adentrarse y descubrir más sobre ella. Esta actividad contribuye a mejorar diversos aspectos socioculturales. Por ello, es considerada como una herramienta fundamental y muy valiosa para fomentar la integración, la salud y la movilidad de las personas que tienen alguna limitación. 

En ocasiones se puede llegar a pensar que tener discapacidad significa no tener las aptitudes necesarias para practicar natación. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Los monitores o técnicos deportivos opinan todo lo contrario. La actividad física lleva implícita una acción socializadora e integradora por la que deben verse favorecidas aquellas personas con discapacidad. 

No obstante, donde se debe hacer más hincapié es en la actitud. Ya no se trata de tener aptitudes o no, sino de tener la voluntad suficiente para afrontar el reto de practicar un deporte, a pesar de las dificultades que pueda suponer. Es el valor fundamental, el que más cuenta. Tener ganas de mejorar, aprender y esforzarse, tanto por parte del deportista como del entrenador, puede transformarse en mejoras inimaginables.

La natación adaptada tiene el poder, al igual que los demás deportes, de cambiar la vida de personas con discapacidad. Mireia López, una joven de 20 años, tuvo que luchar contra aquellos que le decían que no podía nadar debido a ciertas limitaciones en las piernas, según explica. Sin embargo, con 12 años descubrió este deporte que le cambió la vida. “No sabía que la natación adaptada se adapta a cada limitación y a cada persona”, afirma la joven deportista que forma parte del equipo Aquatic Campanar en Valencia.

Uno de los cambios más importantes que notó tras comenzar a practicar esta disciplina fue que empezó a tener objetivos. También describe que fue viendo poco a poco cómo mejoraba día tras día, lo que hacía que estuviera más motivada. Se dio cuenta de que su esfuerzo sí tenía recompensa. Además, la deportista recalca que en el ámbito psicológico, la natación le ha dado tranquilidad y paz mental. Cuenta que cuando se mete al agua se olvida de todos sus problemas. 

Mireia siente la responsabilidad de dar a conocer el deporte adaptado. Considera que lo que debería ocurrir es que la sociedad le dé más importancia, ya que está muy poco visibilizado. “La gente debería empezar a interesarse por ellos y, poco a poco, los atletas con discapacidad tendrían más reconocimiento”, declara. 

La joven nadadora hace hincapié en que, gracias al deporte, las personas con discapacidad pueden sentir que pueden con todo, además de que se sienten más libres. Es por eso que Mireia recomendaría a cualquier persona con discapacidad que se esté planteando adentrarse en el mundo del deporte, que probase cualquier disciplina deportiva. “Estoy segura de que le va a cambiar la vida para bien”. 

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