Intercambios en el extranjero

Última actualización: 21 de diciembre de 2025, 16:26 (Europe/Madrid)

La vida en el extranjero: ¿cómo es?

Los intercambios en el extranjero no se limitan a un cambio de país : desde su llegada, los estudiantes atraviesan varias fases de adaptación.

1. La luna de miel

Es una fase de euforia que va a durar más o menos tiempo, en función de la brecha existente entre las expectativas del estudiante y la realidad. En esta fase, los primeros días están llenos de emoción y fascinación por el nuevo país. Todo parece hermoso, el estudiante tomará una foto de cualquier edificio y tendrá ganas de explorar el país. A veces, el nuevo país será idealizado hasta el punto de devaluar al original.

2. Choque cultural

Después de unas semanas en el país de acogida, el entusiasmo inicial puede dar paso a una fase más difícil: el choque cultural. Es en este momento que uno se hace más consciente de los aspectos negativos de su entorno. Las diferencias culturales se hacen más visibles y difíciles de aceptar. 

El sentimiento de nostalgia aparece a menudo en esta fase. Los lugares familiares, la familia, los amigos, la comida o las costumbres cotidianas pueden faltar. Las tareas que pueden parecer sencillas, como utilizar el transporte o comunicarse con los demás, pueden convertirse en una fuente de estrés. Esto es especialmente cierto si el estudiante aún no domina la lengua hablada del nuevo país. También puede sentirse incomprendido tanto por los lugareños (que no han vivido esta experiencia) como por sus familiares, que se han quedado en el país de origen.
Es a menudo cuando el estudiante se siente solo.

«Me sentía perdido, y el paisaje era completamente desconocido. Me sentía solo y quería volver a casa.» – Eliott

Aunque este período es difícil, hay que recordar que es totalmente normal, aunque este intercambio en el extranjero es un sueño de larga data. La intensidad del choque cultural puede variar según muchos factores, como las diferencias de estilo de vida, el idioma o la personalidad de cada persona.

3. Adaptación

Después del período de choque cultural viene un período más tranquilo: el de la adaptación. El estudiante comienza a encontrar su lugar en su nuevo país y a sentirse confiado con esta nueva cultura. Logrará comunicarse mejor en el nuevo idioma y crear ciertos hábitos que le permitirán sentirse como en casa, en otro lugar. 
En ese momento, la experiencia será más rica y el estudiante comenzará a aprender más sobre su país anfitrión. 

«Hoy creo poder decir claramente que soy feliz en Alicante. He conseguido encontrar un ritmo de vida que me corresponde y estoy muy bien rodeada: he podido crear un grupo de amigos con los que hago muchas actividades diferentes ¡lo que no me deja tiempo para aburrirme! El clima también juega mucho, es bueno para la moral ver sol y palmeras todos los días» – Maeva, estudiante francesa en Alicante, España

Para facilitar esta adaptación, es muy recomendable informarse sobre las asociaciones estudiantiles existentes específicas de cada destino. La participación en actividades, viajes o eventos culturales puede facilitar una integración más rápida en la vida local.  

«Hay que aprovechar cada oportunidad posible y no demorarse antes de hacer actividades y viajar, repetirse «tengo tiempo» al principio puede terminar en «me hubiera gustado». Aconsejo participar en un máximo de eventos al principio para tener una base sólida de conocidos/amigos.» – Eliott

Cena de bienvenida de la asociación Happy Erasmus, Valencia

4. La integración y el dominio

En esta fase, el estudiante está plenamente integrado en su país de acogida. Suele dominar mejor su entorno, conoce su ciudad y se siente cómodo en ella. Aunque el distanciamiento de la familia y los seres queridos todavía se puede sentir, el estudiante toma conciencia de lo que está viviendo y disfruta de esta experiencia. Además, el estudiante asimila y adopta las nuevas costumbres, la cultura y las rutinas. Según therapyside, esta etapa se conoce como «biculturalismo«. Este es a menudo uno de los períodos más enriquecedores de los intercambios en el extranjero.

«Cuando llegué a Alicante, me sentí un poco vacía y sola porque nunca había vivido sola antes, pero muy pronto la adrenalina y el deseo de conocer gente nueva se apoderaron de mí y me sentí privilegiada por poder vivir esta experiencia. Me siento en mi lugar hoy, pero los pequeños momentos de falta o soledad de vez en cuando persisten porque echo de menos a mis seres queridos» – Maeva

Por último, aunque la mayoria de los estudiantes experimentan estas frases, cada experiencia y cada sentimiento son únicos

Authors

Deja un comentario

Descubre más desde Periodisme UV

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo