Estudiar al extranjero, ¿qué pasa realmente?
Los intercambios académicos en el extranjero hacen soñar a muchos estudiantes, pero está rodeado de muchas ideas preconcebidas. Entre clichés y realidad, ¿qué pasa realmente con la vida en movilidad? ¿Cómo se vive la experiencia estudiantil en el extranjero?
«¡El intercambio, está hecho para la fiesta!» – No realmente
Cuando alguien está a punto de ir al extranjero, a menudo se le dice que va a disfrutar de la noche y hacer fiestas. Para muchos estudiantes, los momentos festivos son una gran parte de la movilidad internacional. Estos eventos son buenas formas de crear relaciones y recuerdos, al igual que los viajes o las actividades organizadas. Sin embargo de este aspecto festivo, la experiencia de intercambio es también: vivir en otro país, ir a la universidad y viajar. Los estudiantes se comprometen a estudiar seriamente, tener interacciones culturales y participar en actividades enriquecedoras. También dedican tiempo a su evolución, al descubrimiento cultural, a la exploración de su nuevo entorno y a la consecución de sus objetivos académicos.
«En intercambio no se trabaja, es un como unas vacaciones»
Además de la frase «En intercambio nos divertimos» hay el hecho de que no habría mucho trabajo que hacer y los exámenes no cuentan. Algunos futuros estudiantes de movilidad esperan pasar un intercambio de «vacaciones», en realidad la carga de trabajo depende de la universidad de acogida. En cualquier caso, el objetivo sigue siendo validar su año o semestre de estudio al final del intercambio. Algunas fuentes indican que «una buena universidad espera que sus estudiantes tengan un cierto nivel, y eso incluye a los estudiantes internacionales». Esto se ve confirmado por el hecho de que las solicitudes de los estudiantes deben ser validadas por las instituciones. En efecto, algunos estudiantes, no esperaban pasar tanto tiempo estudiando. Además de estudiar, hay que seguir los cursos a los que están matriculados, aprobar los exámenes de cada materia y entregar los trabajos solicitados.
«He oído exactamente eso, que los estudiantes que se van no tienen trabajo y que las universidades de origen no tienen expectativas respecto a la validación de los módulos.» – Eliott, estudiante francés en Edmonton, Canada
«En intercambio, conoces a mucha gente, haces amigos de todo el mundo» – No siempre
Es evidente que la experiencia internacional tiene por objeto favorecer la creación de relaciones para descubrir diferentes culturas y nuevos horizontes. Estos enlaces también permiten a los estudiantes compartir sus experiencias con personas que pueden comprenderlas y ayudarlos, personas a quienes ellos mismos podrán ayudar. Sin embargo, es posible encontrar testimonios de estudiantes en las redes sociales que no han tenido la oportunidad de formar tales vínculos.
«Los estudiantes hablan sobre todo su lengua materna»
En la mayoría de los casos, los estudiantes en movilidad, aunque puedan encontrar personas que hablen su lengua materna, deben utilizar otros idiomas. Ya sea en encuentros con otros estudiantes o en la vida cotidiana, deberán comunicarse al menos de forma básica en el idioma del país. Se recomienda además practicar el idioma local o el inglés, ya que uno de los objetivos del intercambio es mejorar las competencias lingüísticas.
El papel de las redes sociales en la creación de estereotipos
Con el auge de las redes sociales, los estereotipos vinculados a los intercambios académicos en el extranjero se han multiplicado. Las plataformas digitales a menudo muestran una versión parcial de la experiencia en el extranjero, destacando los viajes, las fiestas y los momentos más positivos. Esta representación puede hacer pensar que la movilidad internacional es siempre simple, festiva y sin dificultad.
Sin embargo, los estereotipos se difunden tanto por las redes sociales como por los testimonios de estudiantes que ya han vivido la experiencia. Aunque estas historias son auténticas, siguen siendo subjetivas y no reflejan todas las realidades posibles. Un mismo destino puede dar lugar a experiencias muy distintas según la personalidad del estudiante, su integración, el entorno académico o su contexto personal.
«He oído estos estereotipos en las redes sociales y por los estudiantes en general. Se les escucha hablar mucho más de sus descubrimientos y experiencias fuera de la universidad que de sus cursos.” – Eliott
«Se dice mucho que estamos todo el tiempo de fiesta, que la carga de trabajo es mínima, al igual que el número de horas de clase, por cierto. Muchos también dicen que haremos muchos amigos y que, a menudo, la ciudad a la que vamos se convierte en nuestra ciudad del corazón. […] Oigo estos estereotipos por todas partes: en las redes sociales, de boca de profesores, antiguos alumnos y muchos más…» – Ahelya, estudiante francesa que se prepara para viajar a Almería, España