Tradiciones, cultura y pasión como sinónimos de fiesta en España

Última actualización: 23 de enero de 2025, 12:43 (Europe/Madrid)

Rubielos de Mora, un viaje a la Edad Media

Rubielos de Mora, que no Mora de Rubielos, es un municipio situado en la provincia de Teruel, Aragón; cuenta con 627 habitantes y está emplazado en la falda meridional de la sierra de Gúdar. Además, goza de una gran riqueza histórica y cada mes de agosto la localidad se viste con sus mejores galas para recordar las épocas pasadas.

El último fin de semana de agosto, siempre y cuando los tres días caigan dentro del mes, en Rubielos de Mora se retrocede en el tiempo y se celebra la Feria Medieval. Las calles del pueblo recuperan el aspecto que tenían en el siglo XV, cuando Pedro IV, el Ceremonioso, concedió a Rubielos el título de villa y le permitió celebrar una enorme feria de 20 días de duración. «Te sientes en otra época totalmente, te mimetizas en ese mundo», afirma Paula Belda, vecina de Rubielos.

En 1987 se recuperó la tradición en la localidad turolense, y desde entonces es una de las actividades más esperadas cada año por los rubielanos. Año tras año se fueron añadiendo diferentes actos hasta consolidar un fin de semana en el que se reúnen todos los vecinos para honrar el pasado de Rubielos.

La actividad más popular es el mercado medieval, retomado hace veintinueve años. Los vecinos desempolvan los trajes de la época y, durante esos días, caballeros y damas de la Corte, juglares y otras personalidades del medievo inundan las calles del lugar. Los artesanos de la villa y de diferentes puntos de España se convierten en los protagonistas del mercado y se citan en Rubielos de Mora para ofrecer sus productos. Tejedores, herreros u orfebres montan sus puestos y le dan color al pueblo.

El toro jubillo, origen del regreso al medievo

Para los más valientes está el toro jubillo, que es la forma antigua del actual toro embolado. La tradición del fin de semana medieval volvió a la localidad hace treinta y siete años con la recuperación de este espectáculo taurino. Comienza cuando se ensoga el toro con un yuguete fabricado en la herrería del pueblo y, aunque antiguamente las bolas del yuguete se hacían con resina de pino, cáñamo y esencia de trementina para evitar quemaduras al animal, además de untar el cuerpo del toro con arcilla, ahora se emplean otros materiales, como ceras que no gotean sobre el astado.

Durante este festejo, para una mayor inmersión, la luz eléctrica desaparece y son las teas ardiendo las que iluminan las calles de Rubielos. Es por esto por lo que, durante el embolado, se le coloca en el cuello al animal un collar con cascabeles que permite identificar de forma más sencilla por dónde se mueve a lo largo del recorrido habilitado. Este antiguo acontecimiento atrae a miles de personas provenientes de toda la provincia.

Una fiesta con compromiso social

A lo largo del fin de semana se llevan a cabo actos con numerosos años de tradición, como el toro jubillo, pero también diversas actividades que cambian cada edición. Representaciones teatrales como “La leyenda de Alonso de Rubielos y Fátima de Mora, pasacalles por el mercado medieval o conciertos de música celta son algunos de los ejemplos de los eventos que se realizan para el disfrute de toda la familia.

Estos actos tienen lugar en las diferentes jaimas habilitadas. Las hay de lo más variopintas, desde la jaima “Los Almogávares”, que ofrece espectáculos de Asados durante toda la feria, hasta la jaima de la Inquisición, en la que se produce la quema de brujas, la cual te sumerge en un profundo viaje temporal. «Es como si formaras parte de una película, como si lo que vemos a través de la pantalla sobresaliera», dice Enrique Piqueras.

La Feria Medieval de Rubielos de Mora es una experiencia única para todas las edades y es por ello que todos aportan su grano de arena. El Ayuntamiento de la localidad cuenta con el apoyo del voluntariado y de las diferentes asociaciones de la villa, en especial de la Asociación de Mujeres “Iris”, que se encarga de organizar el concurso de repostería o de confeccionar la ambientación medieval del pueblo. Además, nada sería posible sin la implicación de los vecinos y de todos los visitantes, que por un fin de semana se olvidan de todas las preocupaciones y se transportan a más de 500 años en el pasado.

Tradicional representación de la quema de brujas en la jaima de la Inquisición

Authors

Deja un comentario

Descubre más desde Periodisme UV

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo