La localidad conquense de Valverde de Júcar se llena de pólvora cada enero
El municipio de Valverde de Júcar se encuentra en la provincia de Cuenca, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, ubicado en la ribera del Río Júcar y coincidiendo con la cola del pantano de Alarcón.
Una de las mayores tradiciones celebradas en este pueblo son las fiestas de Moros y Cristianos. Se trata de la primera población conquense que celebra estas fiestas cada año del 5 al 10 de enero, en honor al Santo Niño. Estas fiestas están declaradas de Interés Turístico Regional y cada día se lleva a cabo un acto diferente. «El siglo XVI y el XVII son en esencia los momentos clave para que estas fiestas alcanzasen la situación afortunada que tenemos ahora», aclara el historiador Miguel Romero.
Indumentaria característica
La vestimenta de los Cristianos está compuesta por una capa larga de terciopelo granate, acompañada de un manto con una cruz en el torso. También llevan brazaletes y armaduras en las espinillas. Por último llevan un casco de acero muy característico.
Por otro lado, la vestimenta de los Moros es prácticamente blanca. Todo su traje es satinado y juega con colores rojizos. Algo muy característico también es su chaleco negro bordado con flores y adornos. Y por último, llevan una boina bordada con diamantes dorados y rojos; cada uno lo decora a su gusto y va acompañada de una pluma delante de la boina.
Organización de las fiestas
El día 5 de enero comienzan las fiestas características desde 1496, una batalla entre Moros y Cristianos por la imagen del Santo Niño. Ese día se celebra la Misa de la Compañía de Moros, diversos actos religiosos como el “Refresco del Cura” donde el Cura Párroco invita a ambas Compañías y a las Autoridades. Seguidamente se producen las “Descargas” en la plaza del pueblo y finaliza con el “Puñao” en casa de los Oficiales, consta de garbanzos torraos, cañamones y vino.
El 6 de enero tienen lugar Actos Religiosos, además de más Descargas y Puñaos en casa de los Oficiales. Por la tarde se producen “Los Alardes” donde se llevan a cabo burlas entre unos y otros. Un emisario de ambas Compañías lleva en la mano izquierda el sable y en la derecha la alabarda. Estas discusiones acaban provocando la llegada de un conflicto con armas el día siguiente. «Estar en una u otra Compañía significa todo, es toda una vida de tradición e ilusión», comenta David García, General de la Compañía cristiana.
El día 7, es el día de Las Guerrillas. Esa mañana los Oficiales de cada Compañía se reúnen en casa de sus respectivos Generales y toman el aguardiente y los higos. Luego se lleva a cabo el “Refresco de los Mayordomos”. Por la tarde se producen las míticas Descargas en la plaza del pueblo y, tras ellas, todos se dirigen al Campo de Batalla para realizar “Las Guerrillas”. Al terminar estas, se dirigen a la Plaza Mayor del pueblo y por último toman el “Puñao” en casa de los Oficiales.
El 8 de enero es el Día del Niño, día mayor de las fiestas. Esa mañana, los Oficiales van a recoger al General de los Dichos a su casa. Después, este montado a caballo junto con los Oficiales y su General, se dirigen hacia la plaza para reunirse con el resto de las dos Compañías. Este día se celebran los conocidos “DICHOS” que constan de tres encuentros. “Los Dichos de Valverde” son únicos en todo el territorio nacional, exclusivos de este lugar, nacidos en el siglo XVI y extendidos en el XVII, creando con ello, una seña de identidad que hace de este lugar y de su tradición, un momento espectacular, sentido y añorado bajo el recuerdo de los que ya no están con nosotros.
Al final del tercer encuentro, el Moro, arrepentido, sale al encuentro del Cristiano para pedir perdón ante el Santo Niño y convertirse al Cristianismo. Acto seguido a la reconciliación, se pasa a la Iglesia para celebrar la Santa Misa, en la cual, el Bando Cristiano cede sitio de honor al Bando Moro. A la salida de la Iglesia, las Compañías proceden a hacer la «Descarga General«, en honor al «SANTO NIÑO«. Durante la misa, la banda de música del pueblo toca una serie de marchas de Moros y Cristianos, entre ellas Chimo.
El día 9 es el Día de Mahoma en el que se producen Actos Religiosos, el “Puñao de la nueces”, Descargas y un Desfile por el Paseo del Santo Niño para concluir en la plaza del pueblo, allí se realiza la toma de posesión de sus cargos los nuevos Oficiales.
Por último, el 10 de enero es la Comida de Hermandad. Se reúnen los Oficiales Entrantes y Salientes, Generales y hermanos que lo deseen de cada Compañía, por separado, junto con sus señoras o acompañantes, para celebrar una comida de hermandad y terminar la fiesta vestidos de máscaras, recorriendo las calles del pueblo.
Una de las recomendaciones es no perderse el guiso tradicional de la fiesta: guiso de perdiz, paloma, solomillo de cerdo, patatas cocidas, huevo duro, tomate y picante. Acompañado de nueces, y vino en jarra. El perfecto ágape después de una batalla.




