Tradiciones, cultura y pasión como sinónimos de fiesta en España

Última actualización: 23 de enero de 2025, 12:43 (Europe/Madrid)

Las danzas enguerinas, preservación de la tradición

Enguera es un pueblo de la Comunidad Valenciana situado en el interior de la Provincia de Valencia. Está ubicado en la comarca La Canal de Navarrés, cuenta con unos 4700 habitantes. A pesar de ser un pueblo valenciano, no se habla en valenciano y es el castellano la lengua predominante.

La danza es la manifestación folclórica más antigua de las comarcas que formaban el Antiguo Reino de Valencia. Es una danza de participación abierta, con una respuesta popular masiva y un carácter ritual asociado a los días de fiesta mayor o a las fiestas de calle, ofreciéndose en honor a un santo.

La primera referencia escrita sobre danzas enguerinas data del siglo XVII, en el libro parroquial La Luminaria de San Miguel, que hace referencia al pago de una cantidad de reales a los dulzaineros provenientes de Ollería. Ya en el siglo XIX, es Don Pedro Sucías, capellán y cronista de la villa de Enguera quien escribe sobre la vestimenta referente a las grandes festividades.

Actualmente las danzas enguerinas se bailan en tres fechas distintas del año. La primera de ellas en honor a San Antonio de Padua, es decir, a mediados del mes de junio. La segunda fecha es cuando se realizan los festejos de la calle Los Ángeles, en pleno mes de agosto. En ambas ocasiones no hay una fecha fija para la danzá, ya que caiga en la fecha que caiga el Santo al cual se dedica, siempre se hace en fin de semana, con el objetivo de atraer a más gente y turistas que puedan venir a disfrutar de la tradición.

La última fecha es la más importante de todas, ya que las danzas están dedicadas al patrón y patrona del pueblo, es decir, en honor a San Miguel y la Virgen de Fátima. Por tradición el día antes de San Miguel, es decir, el 28 de septiembre, los enguerinos, enguerinas y todo aquel que quiera participar, acuden a la plaza del pueblo a bailar las danzas. “Se llena el centro del pueblo de música, color, baile, alegría… la definición perfecta de fiesta las fiestas patronales” comenta Felicidad Real.

Uno de los aspectos singulares de la danza enguerina es el papel de la mujer, ya que las parejas se ordenan de acuerdo con la edad y al estado civil de esta. La de más edad es la que ocupa el lugar privilegiado, encabezando y dirigiendo el baile como cabo danza, las casadas van delante de la música y las fadrinas o solteras detrás.

Hasta el siglo XIX la dulzaina y el tabalet acompañaban a los bailaores. Posteriormente, fueron reemplazados por la banda de música del pueblo que se colocaba en el centro de la comitiva. La danza tradicional era lenta, con señorío y movimientos rutinarios. Actualmente, la banda de música se coloca en el centro de lo que ellos llaman la Plaza de la Fuente, cada músico en su silla y organizados por cuerdas, en ese espacio hay micrófonos conectados a altavoces que están distribuidos por las calles del recorrido de la danza. Esto se hace así ya que “se hace muy pesado ir en medio de la danzá tocando en bucle el pasodoble”, afirma Laura Gandía Martínez, saxofonista y cabo de la banda de Enguera.

Actualmente, para no perder la tradición, Luz Marina Gramaje y Carlos Carrió son los encargados de enseñar las danzas a aquellos que van a representar al pueblo en las fiestas patronales, lo que nosotros llamamos “quintos y festeros”. Cada sábado a las 12 del medido día, ambos profesores se reúnen en el patio del colegio para enseñar a estos jóvenes, empezando por el paso de paseo, pasando por las folías, el cuadro y acabando con las pasaetas. Todo un año de clases para que después en la víspera de San Miguel puedan participar en la gran danzá. Gracias a ellos, de alguna forma, la tradición sigue viva y los jóvenes se animan a involucrarse en el acto. Muchos de estos jóvenes las han bailado cuando eran pequeños y habían participado en las danzas infantiles, no obstante, participar en las danzas enguerinas en la víspera de San Miguel es una novedad para muchos, como afirma Luz Gramaje Sarrión, quinta y festera 2024.

Cabe destacar que este 2024 se ha cumplido el récord histórico de parejas participantes en las danzas enguerinas. 146 personas recorrieron bailando las calles principales de Enguera, lo que equivale a 73 parejas de bailaores y bailaoras, con una participación de 16 parejas de festeros, todo un honor para ellos. Hasta ahora, el récord estaba en 63 parejas.

  • Tradiciones
  • Tradiciones

Indumentaria característica

Las mujeres vestían trajes de señoras, confeccionados con seda, mientras que los hombres se disfrazaban de habitantes de ciudad. Así pues, los participantes utilizaban las mejores ropas que disponían.

Los hombres o bailaores vestían con pantalón largo en invierno y calzón o sarah en verano. En la parte de arriba chaleco, pañuelo para cubrir la cabeza y faja.

Las mujeres o bailaoras vestían de manera especial, luciendo siempre guardapiés, mantón de manila y flores en la cabeza. Las flores en el pelo y en el pecho cumplen la función de adornar y perfumar a la bailadora. Lazos y cintas adornan cabellos y cuello, delantales, faldas, zapatos y castañuelas.

Encajes, lazos y flores eran elementos muy comunes en los avíos de danzas. La falda o guardapiés de gran vuelo estaban confeccionados en telas lujosas y adornadas con volantes, puntillas, entre doses, galones, cintas y lentejuelas.

Además, las mujeres lucían todo tipo de joyas, como peinetas, agujas de moño, cadenas, collares, medallas, relicarios, pulseras, anillos, broches y pendientes.

  • Tradiciones
  • Tradiciones

Estructura de la danzá

En la estructura de la danza enguerina se encuentran tres partes. La salida: una vez formada la comitiva, se recorre el lugar donde se va a bailar, colocándose cada bailaor en su sitio.

Las danzas: colocados frente a frente, bailaor y bailaora, suena la melodía y es el instrumento de viento quien marca el comienzo de la danza, siempre punteando con el pie de delante. Las parejas siguen el ritmo de la música haciendo el paso de paseo. Durante la melodía, las parejas se cambian entre sí para formar una cadena o cuadro, como símbolo de buena convivencia social dentro del pueblo. Es muy importante para los enguerinos mantener la cadena o cuadro, ya que es uno de los dos pueblos valencianos donde todavía no se ha perdido la costumbre de interpretarlo.

También durante las melodías, los bailaores hacen las pasaetas como una demostración de saber y destreza, pudiendo así lucirse delante de los ciudadanos. 

Acaba esta parte de las danzas con un aviso de instrumento de viento dando paso al final. El final o folías se plantea como una resistencia entre músicos y la agilidad de los bailadores. La melodía es un fandango que se acelera progresivamente, al tiempo que los bailaores, con balseado de jota tratan de seguir el compás. 

Y así es como termina el conjunto de danza, melodía y movimientos conocido como danza enguerina.

Presidente y Festera Mayor 2024 junto a la comisión de quintos bailando la segunda pasaeta. Video prestado por Paula Sanchiz

Authors

Deja un comentario

Descubre más desde Periodisme UV

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo