El orden viste
A lo largo de la historia, la forma de vestir ha sido mucho más que una simple cuestión estética: ha funcionado como un lenguaje capaz de reflejar los valores y las estructuras de cada época. Desde los primeros humanos, que utilizaban pieles para sobrevivir y adaptarse a su entorno, la indumentaria ha respondido siempre a necesidades concretas. Con el desarrollo de las civilizaciones, esta función se fue entrelazando con significados sociales y políticos. En Grecia y Roma, se usaban distintos materiales para diferenciar a las personas por su estatus. Vestirse de determinada manera implicaba pertenecer a un grupo concreto.