Inteligencia Artificial (IA) como psicólogo

Valencia - Última actualización: 23 de diciembre de 2025, 20:54 (Europe/Madrid)

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Uno de los temas centrales en la vida cotidiana contemporánea es la relación entre los seres humanos y la Inteligencia Artificial (IA). En los últimos años, la IA se ha convertido en una parte integrante de nuestras rutinas, especialmente después del lanzamiento del modelo GPT-3.5 de ChatGPT. Este modelo ha permitido a los usuarios comunicarse con una IA capaz de dialogar coherentemente y emplear un lenguaje sorprendentemente similar al humano. Aunque aún no es muy frecuente, el uso de la Inteligencia Artificial (IA) como psicólogo se está haciendo más común, especialmente entre los jóvenes. Efectivamente, vivimos en una sociedad en la que muchas personas se sienten solas, y en algunos casos la IA está llenando este vacío con herramientas que simulan empatía y comprensión.

En los años sesenta, Joseph Weizenbaum desarrolló el primer chatbot: ELIZA, que se presenta como un psicoterapeuta capaz de interactuar con los pacientes. Este experimento mostró cómo los seres humanos tienden a atribuir cualidades humanas, como empatía o inteligencia, a las herramientas. De hecho, después de ELIZA, asistimos al lanzamiento de otros chatbots como Replika, Woebot y ChatGPT.

Estos chatbots han sido diseñados para simular conversaciones humanas, responder a las emociones y preocupaciones de los usuarios y ofrecer apoyo emocional. Sin embargo, esta tecnología increíble también presenta riesgos. Efectivamente, los usuarios pueden desarrollar con los chatbots una conexión similar a la que se establece entre seres humanos. Por consiguiente, el simple apoyo puede transformarse en un vínculo afectivo real, especialmente en quienes experimentan altos niveles de soledad.

Banner de bienvenida de Replika. La imagen está dividida verticalmente en dos partes: en la parte izquierda hay la cara de la Inteligencia Artificial humanizada que pregunta "How are you feeling". En la parte derecha hay una descripción del sitio web, que dice "The Al companion who cares. Always here to listen and talk. Always on your side. Join the millions growing with their Al friends now!" y te da la posibilidad de inscribirte o hacer el login.
Banner de bienvenida de Replika. Fuente: Medium

¿Quién utiliza la Inteligencia Artificial como psicologo?

La franja de edad de 18 a 34 años comprende una generación particularmente exposta a la IA. Asimismo, hay estudios que han demostrado que es una franja de edad muy vulnerable a fenómenos como ansiedad, soledad, depresión y estrés. Por estas razones, en diciembre 2024 algunos estudiantes de la Universidad de Bolonia realizaron una investigación para indagar las percepciones del grupo. Además, el cuestionario (compilado por 602 italianos) busca determinar si hay parámetros comunes entre quienes confían más en la Inteligencia Artificial (IA) como psicólogo.

El cuestionario analizó varios parámetros, como género, edad, satisfacción de las propias relaciones sociales y pensamiento sobre el uso cotidiano de la IA. Luego, se han analizado los resultados con Stata, un software estadístico empleado para gestionar datos. Gracias a esta herramienta, se pudo observar en profundidad la información del cuestionario. Efectivamente, el software permite interrelacionar datos y buscar relaciones entre las variables.

Algunos resultados de los análisis son sorprendentes, como por ejemplo el análisis bivariado entre la edad y la percepción de fiabilidad en los chatbots. De hecho, este análisis estableció que, entre los 18 y 34 años, no existe una diferencia de edad estadísticamente significativa entre quienes confían en la Inteligencia Artificial como psicólogo y quienes no confían.

Diferentemente, el análisis muestra cómo hay significatividad entre la favoribilidad del uso cotidiano de la IA y la disponibilidad a utilizar chatbot como apoyo emotivo. Efectivamente, las personas que se declaran más favorables a su uso general son más propensas a utilizarla también para el soporte psicológico. Además, añadiendo el género al análisis bivariado mencionado, Stata demuestra que este resulta ser un factor determinante. Efectivamente, la relación entre opinión sobre la IA y disposición a utilizar chatbots como apoyo emotivo es más fuerte en las mujeres.

«Las inteligencias artificiales no pueden sustituir la terapia psicológica»: el profesor Mattia Della Rocca habla de riesgos y oportunidades

Para entender los riesgos que puede implicar un uso inadecuado de la inteligencia artificiale, hemos entrevistado a Mattia Della Rocca. Él es el Fundador del Grupo Internacional de Investigación PAD – Psicología de los Entornos Digitales y Profesor Adjunto de Psicología, Universidad de Roma Tor Vergata. Para el profesor Della Roca no hay que demonizar a la inteligencia artificial, que puede ser un recurso muy útil. Sin embargo invita a tener cuidado, porque pensar que pueda sustituir una relación humana puede ser muy perjudicial.

Cada vez más los jóvenes se apoyan en la inteligencia artificial en lugar de expertos para recibir una terapia psicológica. ¿Cuánto está creciendo este fenómeno y cuáles son los motivos?

«Los datos que tenemos son datos inferidos, es decir, fruto de evaluaciones probabilísticas derivadas de un conjunto de encuestas realizadas por varios organismos. Mi grupo de investigación ha llevado a cabo una encuesta precisamente sobre este tipo de uso entre los jóvenes adultos. En Italia las cifras rondan el 20%, pero en Estados Unidos el 90% de los jóvenes adultos usa chatbots con fines sociales, relacionales y terapéuticos. Es un fenómeno sin duda en crecimiento, aunque se trata de un crecimiento relativo porque ha ocurrido solo en los últimos 3 años. Se ha creado, por tanto, este nicho fuerte de personas que recurren a chatbots no diseñados para el apoyo a la salud mental, sino generalistas.»


«Los motivos son 3: el primero es que es gratis. Esto puede interpretarse como un grito de ayuda, quedado sin respuesta, por parte de la generación Z, que necesita la introdución de psicólogos de cabecera. El segundo motivo es que está siempre disponible y quienes tiene poco tiempo para una sesión terapéutica puede hacerla a qualquier hora. El tercer motivo es más propiamente psicológico: al ser ChatGPT una máquina, los usuarios saben que no serán juzgados. El estigma ligado a la psicoterapia sigue siendo fuerte en nuestra cultura. Quienes usan inteligencia artificial para terapia psicológica creen que los demás no verían este comportamiento como saludable, por lo que prefieren no revelarlo.»

¿A qué nivel ha llegado la inteligencia artificial en el ámbito psicológico? ¿Llegarán alguna vez a poder sustituir a un psicólogo humano?

«Seguramente no. Incluso los programas diseñados específicamente para la salud mental tienen muchos límites, porque no todos los aspectos de una entrevista terapéutica pueden simularse. Siendo la terapia un proceso transformador entre dos seres humanos, nunca se podrá hacer terapia en sentido literal con máquinas. Faltan la lengua, el contexto, la experiencia y, sobre todo, la confrontación, que está en la base de una relación humana. De echo las máquinas están programadas para validar todo lo que les dices.»

«Sin embargo, no debemos ser apocalípticos. La cuestión es no dejarse gobernar por las máquinas, sino gobernarlas nosotros. Daré dos ejemplos sobre los que ya se han realizado muchos experimentos. Pensemos en un chatbot, quizá con un avatar muy realista, diseñado para hacer compañía a personas que padecen demencia. En una residencia cualquiera, estas personas serían colocadas frente al televisor, perdiendo cualquier posibilidad de mantener activas sus capacidades cognitivas. O pensemos en los sujetos neurodivergentes, que pueden explorar algunos aspectos del lenguaje natural que normalmente les están vedados.»

«Puede ser útil también para quienes sufren de ansiedad social o de una gran soledad transitoria. En estos casos, contar con un chatbot que pueda escucharte, calmarte o simplemente enviarte un mensaje para recordarte tomar los medicamentos puede ser importante. Esto, sin embargo, no es terapia. Puede ser un apoyo, un complemento, pero en la base debe existir una relación humana.»

Hay, por tanto, diversas oportunidades que ofrece la inteligencia artificial, que no debe ser demonizada. Al mismo tiempo los riesgos son muchos y tenemos algunos casos en los que los chatbots han empeorado la condición psicológica de algunos jóvenes hasta empujarlos al suicidio.

«Se han registrado muchos casos y, por desgracia, es un número que aumenta. El más famoso es el de Sewell Setzer, un joven estadounidense que se suicidó después de haber establecido una relación virtual con un chatbot. Sin embargo, los casos de suicidio son solo los más extremos. Últimamente se habla mucho de las psicosis inducidas por ChatGPT, pero dentro de la comunidad científica todos lo esperábamos. Hay personas que se divorcian porque se encuentran mejor hablando con un chatbot y, aunque aparentemente estas cosas nos hacen reír, debemos tener cuidado. Se habla continuamente, por ejemplo, de que ChatGPT se vuelve consciente o de que Gemini cobra vida, es una forma de distraernos. La Inteligencia Artificial estrecha, la que actúa en las pequeñas cosas, es aquella en la que se esconden los peores riesgos

¿La forma en que opera la inteligencia artificial puede causar consecuencias graves en quienes las usan, incluso conociendo los riesgos?

«Es simplemente una cuestión de hábito. Por naturaleza los seres humanos tienden a hacer las cosas que se les dan mejor y de la manera más cómoda posible. Buscamos siempre la vía que nos permita esforzarnos menos. En este momento la inteligencia artificial nos permiten esforzarnos menos y entonces nos apoyamos y confiamos en ellas. Sin embargo, la tendencia al error de ChatGPT ha aumentado, así que deberíamos tener mucho cuidado, sobre todo cuando nos encomendamos a ella para temas delicados como dietas, opiniones políticas o terapias

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