Las aerolíneas low cost: ¿ahorro o estrategia comercial?

Última actualización: 19 de enero de 2025, 16:21 (Europe/Madrid)

20/01/2025 – 12:00 (CET) – VALÈNCIA. Las nuevas aerolíneas low cost han transformado la percepción de los viajes aéreos. Hace menos de 20 años, volar era un lujo que muy pocos ciudadanos podían permitirse, era una experiencia exclusiva con precios muy elevados. Sin embargo, desde la llegada de aerolíneas como Ryanair o Vueling, la accesibilidad a los viajes en avión ha dado un giro radical, abriendo el mercado a millones de personas gracias a las tarifas bajas.

En empresas como Ryanair puedes encontrar tarifas de vuelo desde tan solo 9,99 euros por trayecto, lo que hace que las escapadas o viajes cortos sean mucho más accesibles que nunca. 

Tarifas bajas que democratizan el acceso al turismo low cost

Las aerolíneas de bajo coste han conseguido mantener precios competitivos eliminando servicios secundarios y optimizando las operaciones que realizan. El ejemplo más clásico, es que estas empresas cobran de forma adicional por los servicios como la facturación del equipaje, la comida a bordo, e incluso, la selección del asiento, esto juega a su favor, y en su contra, pues de esta forma se permite que cada viajero pague por las necesidades que tiene, pero a su vez, si alguien necesita contratar estos servicios, el vuelo ya no es tan económico como era en un principio. Pero a pesar de ello, la empresa publica promociones en sus vuelos para atraer nuevos clientes.

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Así mismo, el impacto de las aerolíneas low cost va más allá de lo económico, pues tiene repercusión en la sociedad. La democratización de estas tarifas ha dado acceso a un turismo internacional, donde sobre todo estudiantes y trabajadores con un presupuesto más bajo, ahora pueden disfrutar de experiencias en el extranjero. Esta inclusión ha fomentado el intercambio cultural y económico de los destinos más turísticos. 

Rutas más baratas de estas aerolíneas

Las aerolíneas low cost destacan porque además de sus bajos precios, conectan ciudades populares, como, por ejemplo: 

Rutas aéreas más baratas desde España. Elaboración propia

Esta conexión entre las principales ciudades de España y algunos de los destinos más turísticos de Europa hace que sea más accesible visitar estas ciudades de forma económica. Así mismo, también hay rutas de conexión entre países o ciudades menos turísticas, que se han beneficiado del turismo gracias a que Ryanair o Vueling les han incluido en sus rutas. 

La llegada de aerolíneas low cost a ciudades secundarias y destinos menos explorados ha tenido un impacto transformador en distintas regiones. Estas ciudades, antes no contaban con una conectividad aérea significativa o eran consideradas menos atractivas para los viajeros. Ryanair, por ejemplo, ha establecido numerosas rutas desde el Aeropuerto de Girona-Costa Brava, conectando esta ciudad con diversos destinos europeos y fomentando el turismo en la región. De manera similar, el Aeropuerto de Londres-Stansted ha experimentado un aumento en su tráfico gracias a las operaciones de aerolíneas de bajo coste, ofreciendo vuelos directos a ciudades como Girona.

Este fenómeno ha facilitado que los viajeros accedan a destinos menos explorados, promoviendo el desarrollo económico y turístico de estas áreas. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, aunque los vuelos a aeropuertos secundarios suelen ser más económicos, pueden implicar costos adicionales en tiempo y transporte terrestre para llegar al destino final.

Eficacia en tiempos y recursos

Las aerolíneas low cost han optado por un modelo de negocio optimizado para maximizar su eficiencia y reducir los costes operativos. 

  • Flotas homogéneas: Las aerolíneas low cost optan por un único tipo de avión. Ryanair utiliza el modelo Boeing 737, mientras que Vueling opta por el Airbus A320. Esto permite reducir en costes de mantenimiento, personal y repuestos, debido a que todos los aviones son iguales y todo el equipo está especializado en un único tipo de aeronave. 
  • Tiempos de escala cortos: Para evitar costes de permanecer en tierra, estas aerolíneas tienen tiempos de escala cortos. Utilizan procesos rápidos de limpieza y abordaje, para poder realizar una gran cantidad de vuelos con los mismos aviones, sacando una gran rentabilidad a cada aeronave. 
  • Uso de aeropuertos secundarios: para evitar costos operativos, estas empresas operan en aeropuertos secundarios. Estos aeropuertos imponen tarifas más bajas por el uso de las instalaciones y más despegues y aterrizajes debido a que hay un menor tráfico aéreo. 
  • Combustible y peso: Este tipo de aerolíneas impone grandes restricciones con el peso para así poder ahorrar combustible. Limitan el peso de equipaje permitido y los asientos son muy ligeros.
  • Automatización y ventas directas: La mayoría de reservas se realizan a través de sitios web, eliminando los intermediarios y los costes de atención al cliente.  

Problemas de las aerolíneas low cost

La huella de carbono de la aviación es una de las mayores preocupaciones medioambientales en el ámbito del transporte. Durante los vuelos, los aviones emiten dióxido de carbono (CO2) y otros gases, como óxidos de nitrógeno, que contribuyen al calentamiento global. Estas emisiones no solo afectan a la atmósfera en la superficie terrestre, sino también en las capas superiores, donde su impacto es más significativo.

Viajar en avión es la actividad que más CO2 emite por kilómetro recorrido. Se estima que cada kilómetro realizado en avión genera más de medio kilo de CO2 por pasajero. En promedio, un vuelo emite alrededor de 435 kilogramos de CO2, aunque esta cifra varía dependiendo de factores como la distancia del vuelo, el tipo de avión, su eficiencia, así como la ocupación del mismo.

Retos a los que se enfrentan las aerolíneas para reducir la huella de carbono. DW Youtube

Saturación de rutas aéreas

La saturación de rutas aéreas populares es un fenómeno que ocurre cuando un gran número de vuelos opera entre destinos con alta demanda, como capitales, centros financieros o ciudades turísticas. Estas rutas, debido a su popularidad, concentran un elevado volumen de tráfico aéreo, lo que genera implicaciones significativas de eficiencia operativa, impacto ambiental y calidad del servicio.

Las rutas más congestionadas suelen conectar ciudades de gran importancia económica, turística o cultural. Por ejemplo, en Europa, trayectos como Londres Heathrow – Ámsterdam Schiphol o París Charles de Gaulle – Londres Heathrow son altamente transitados por viajeros de negocios y turistas. En España, las conexiones entre Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat destacan como una de las rutas nacionales más transitadas, junto con otras como Madrid – Palma de Mallorca y Barcelona – Sevilla.

Los vuelos de bajo costo y frecuentes tienen un impacto ambiental nocivo, ya que la aviación es responsable de aproximadamente el 14% de las emisiones de gases de efecto invernadero del sector del transporte en Europa. Este porcentaje es considerablemente mayor en comparación con otros medios de transporte, como el tren, que representa solo el 0,5% de dichas emisiones.

Además, mientras otros sectores han logrado reducir sus emisiones, la aviación ha experimentado un incremento del 30% en sus emisiones entre 2013 y 2019. Para mitigar este impacto, organizaciones ecologistas han propuesto implementar una Tasa a los Vuelos Frecuentes (TVF), que aplicaría un recargo progresivo a partir del segundo vuelo de ida y vuelta realizado por una persona en un año. 

Se estima que, en España, esta medida podría reducir las emisiones de CO₂ en un 28% y generar ingresos anuales de aproximadamente 8.000 millones de euros, fondos que podrían destinarse a la transición hacia modelos de transporte más sostenibles.

Costes adicionales de las aerolíneas low cost

Las aerolíneas, a pesar de destacar por sus precios bajos, son fuertemente criticadas porque al incluir servicios extra el precio del billete aumenta de forma considerable. Todo esto forma parte de la estrategia de negocio. 

Desglose de cargos comunes:

  • Equipaje de mano: Ryanair cobra entre 6 y 25 euros por llevar una maleta de cabina. 
  • Elección del asiento: Las tarifas oscilan entre 4 y 20 euros por persona.
  • Comida y bebida: una botella de agua puede costar 3 euros, y un bocadillo, entre 5 y 10 euros. 
  • Los cambios y cancelaciones: muchos billetes no los incluyen. Si lo hacen, el cambio de nombre puede costar entre 30 y 60 euros, lo que suele superar el precio del billete. 

Algunos usuarios muestran su descontento con los costes adicionales de las aerolíneas low cost en páginas como TripAdvisor:

  • Opinión de Silvano sobre las aerolíneas low cost
  • Opinión de NorthStar
  • Pésima compañía
  • Opinión de Elia sobe los costes abusivos

Vuelos fantasma

El término vuelos fantasma hace referencia a los aviones que despegan sin tener pasajeros ni carga o con menos del 10% de su capacidad total. Este fenómeno comenzó a observarse en los meses posteriores al levantamiento de las restricciones por el COVID-19 en aeropuertos de Europa y EE. UU.

Esta práctica abusiva conlleva un gran gasto económico y un elevado consumo de combustible. Entonces, ¿por qué lo hacen las aerolíneas? La razón principal radica en los slots. Es decir, los derechos de despegue y aterrizaje asignados a las aerolíneas en franjas horarias específicas. Para conservar estos derechos, la mayoría de los aeropuertos exige que las aerolíneas operen al menos el 80% de los vuelos programados. Si no cumplen con ese requisito, se ven “obligadas” a realizar vuelos vacíos o con muy pocos pasajeros para cumplir con la normativa.

Condiciones laborales

A nivel laboral, las aerolíneas low cost suelen evitar negociar los contratos de los trabajadores con los sindicatos de pilotos y tripulantes de cabina (TCP), como el Sepla. Lo que genera conflicto entre los intereses de los empleados y la estructura de trabajo que les ofrece la empresa. En particular, afecta a los pilotos, quienes en ocasiones son autónomos contratados a través de intermediarios, sin ninguna vinculación laboral con la aerolínea. Mientras que para los auxiliares de vuelo, los horarios y los días de descanso son cambiantes, y su desgaste físico es muy elevado. 

Dante Ribori, tripulante de cabina de Ryanair, comenta que su “jornada laboral puede empezar a las cinco de la mañana y terminar a las tres de la tarde”. Esto sin contar el tiempo de traslado desde el aeropuerto a su hogar. Además, la cantidad de vuelos diarios es impredecible, pero puede alcanzar “los cuatro o cinco destinos diarios”. “Es un trabajo agotador, hay que estar preparado para aguantar el desgaste físico y psicológico”, declara Ribori. 

Las condiciones de trabajo de las aerolíneas low cost han sido evaluadas a través de diversos estudios. Según una encuesta llevada a cabo por Aerocivil, alrededor del 70% de los encuestados cuestiona las condiciones precarias de estas empresas. A su vez, el 88% de los pilotos declaró quedarse dormido por fatiga extrema, lo que les impide completar sus tareas diarias. Mientras que el 90% de los contratados aseguró mentir sobre su verdadero estado físico, ante el temor de que los despidan. 

Jesús Lugo, azafato de Ryanair, trabaja desde hace un año para la empresa irlandesa en el aeropuerto de Alicante. “Habitualmente trabajo cinco días seguidos y luego descanso tres, pero a veces no es suficiente”, afirma Lugo. Los días libres no son el principal problema para los tripulantes, sino el desgaste de estar constantemente en los aires y las zonas horarias de los destinos. Lo que los lleva a sufrir el jet lag (desfase horario). “En ocasiones vuelo a tres destinos y vuelvo a Alicante, aunque no siempre es así” declara el venezolano, que mensualmente ha de pernoctar en diversas ciudades europeas. “Al principio era divertido, pero luego es muy agotador y monótono”, aclara. 

Cronología de la jornada laboral de un tripulante de cabina low cost. Elaboración propia

Condiciones del vuelo

Las precarias condiciones laborales de las aerolíneas low cost se ven reflejadas en la calidad del vuelo para los clientes. Tanto Vueling como Ryanair ofrecen filas de tres asientos muy estrechos, con poca inclinación, y espacio limitado para estirar las piernas. La distancia entre filas, conocida en aviación como pitch, se ha reducido a lo largo de los años. Actualmente figura alrededor de las 29 pulgadas en las aerolíneas de bajo coste. Mientras que en empresas más costosas como Iberia o Air France, se sitúa en las 31 pulgadas

La flota se carcateriza por el extendido uso del Boeing 737, en sus distintas modalidades. Un avión que ofrece una comodidad muy básica y que no presenta distinción por clases. Estructuralmente, cuenta con filas de 6 asientos, separadas por un estrecho pasillo de unas 18,4 pulgadas, y divididas en bloques de tres. En aerolíneas como Ryanair y Vueling, los asientos tan solo cuentan con un ancho de entre 17 y 18 pulgadas, lo que limita el espacio entre pasajeros. Solo hay un reposabrazos que debe ser compartido entre dos clientes y un espacio reducido para equipaje de mano de 40 cm x 20 cm x 25 cm. Este debe estar ubicado debajo del asiento de cada pasajero, por lo que reduce el espacio para estirar las piernas. 

Características de los aviones de las aerolíneas low cost. Elaboración propia

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