La Semana de la Moda de Madrid sale de Ifema y lleva sus desfiles a la calle

El evento abandona el recinto por primera vez en 20 años para trasladar las propuestas de los diseñadores a distintos puntos de la ciudad.

Pablo Castelló Gómez

La Mercedes-Benz Fashion Week de Madrid [Enlace a fuente primaria] ha salido esta semana del recinto ferial Ifema para acercarse al centro de la ciudad. Esta decisión supone retomar una reivindicación del sector y romper con el modelo del desfile que se había concentrado en el recinto. La moda española ya había intentado lograr este cambio en anteriores ocasiones [Enlace de contexto]. Esta edición, sin embargo, supone un paso hacia una pasarela capaz de integrarse en la ciudad.

Los diseñadores pueden elegir espacios que encajen con el diseño de sus colecciones y establecer relación entre el entorno y la ropa. La directora creativa de la pasarela, Valentina Suárez-Zuloaga, considera que esta transformación puede reforzar a la pasarela madrileña dentro del circuito de la moda.

Un reto logístico

Llevar el desfile fuera de Ifema también supone importantes dificultades de organización. Cada localización requiere una planificación específica y debe reunir todo lo necesario para acoger tanto a los profesionales como al público. Los montajes, el traslado de las personas y la necesidad de conseguir los permisos complican una organización que, en un recinto especializado, sería más sencilla.

A todo esto se suman problemas con la infraestructura y la seguridad. Los espacios deben adaptarse a lo que es un desfile de moda y cumplir con los requisitos establecidos. El Ayuntamiento de Madrid ha desempeñado un papel importante en esta nueva etapa. Con su colaboración se ha podido usar los distintos espacios de la capital y ha facilitado que la moda pueda ocupar lugares que habitualmente tienen otras funciones.

Palomo Spain presentó su colección en la Rosaleda del Parque del Oeste, Redondo Brand llevó su desfile a los Jardines de Vista Alegre, mientras que otros diseñadores optaron por diferentes espacios de la capital. [Fotos de los diferentes sitios donde se hicieron desfiles]

La elección de estos lugares permite que cada firma encuentre un escenario relacionado con la temática de la colección para ofrecer una experiencia diferente a la de un desfile convencional.

Nuevo horizonte

Sacar los desfiles de Ifema no soluciona el problema de la moda española [Enlace contexto], pero abre nuevas posibilidades para mejorar su viabilidad.

Esta estrategia pretende que Madrid pueda diferenciarse de otras grandes pasarelas internacionales. Para David Martín, de la publicación Odda, el evento en Madrid está mutando: «La estructura se está pareciendo más a la de otras semanas de la moda relevantes, como la de Copenhague. Ahora hay que saber marcar la diferencia internacionalmente porque aquí hay mucho talento, especialmente entre los jóvenes».

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