Cada día miles de viajeros se enfrentan a retrasos y aglomeraciones que entorpecen sus rutinas
En 2024, Metrovalencia acumuló 91 millones de viajeros, el mayor registro en su historia. Lo hizo a pesar de que la circulación se interrumpió parcialmente a partir del 29 de octubre debido a que la dana afectó a tramos de la red ubicados entre l ’Horta Sud y La Ribera. Los días que más tráfico hubo fueron el 16 de marzo, el 17 y el 18, es decir, en Fallas. Siempre ha habido enormes aglomeraciones en las estaciones esos días. Sin embargo, debido al aumento demográfico de la ciudad de Valencia y su área metropolitana, esta problemática se ha convertido en una tónica habitual.
Según Juan Carlos Murillo, responsable de comunicación de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), “los principales motivos de las reclamaciones derivan del aumento del número de viajeros”. Esto se suma a las quejas por aglomeraciones en trenes, en andenes y la exigencia de más frecuencias. Murillo justifica que los metros pasen más a menudo por Valencia capital “por la demanda”. No obstante, lo cierto es que municipios como Torrent o Paterna necesitan un aumento en su frecuencia de paso debido a sus crecientes núcleos de población.


Otro de los motivos que más desespera a los viajeros de Metrovalencia son los retrasos. Estos se asocian normalmente a cuestiones técnicas, que se justifican a la población como avería eléctrica. Realmente, la mayoría de alteraciones vienen derivadas de todo el sistema de señalización y comunicaciones. “En el momento que eso falla, los maquinistas tienen que ralentizar la marcha y eso ya genera retrasos”, confiesa el responsable de comunicación de FGV. Asimismo, Murillo apunta también a que “las condiciones climatológicas adversas, aunque no sean severas como la dana, influyen mucho porque la mayor parte de la red viaria se encuentra en superficie”.
A todo ello se añade un último condicionante de peso: la antigüedad de parte de la red. Metrovalencia ocupa más de 160 kilómetros de red y combina tramos modernos -los de las líneas 3,5 y 9– con otros heredados de hace cerca de 100 años- los de la 1 y la 2– del antiguo trenet, el Cercanías valenciano del siglo XX. Estas limitaciones viarias dificultan aumentar frecuencias o mejorar el servicio. Por ello, el Plan de Actuaciones 2026-2030 de FGV prevé la renovación progresiva de estos corredores con el objetivo de adaptar la red a las necesidades actuales de una ciudad pero sobre todo un área metropolitana en crecimiento.