Patrimonio vivo: las bandas de música tradicionales en España

Última actualización: 8 de septiembre de 2025, 11:18 (Europe/Madrid)

Tradición, comunidad y fiesta: la fuerza de las bandas

La historia de las bandas de música en España es un fenómeno cultural único y forma parte del patrimonio vivo del país. Estas agrupaciones, inicialmente estaban vinculadas a instituciones militares, religiosas o municipales, y, poco a poco, han ganado presencia en la vida social de las localidades españolas, hasta convertirse en una parte clave de la identidad cultural de muchas comunidades de la península. Su importancia no reside únicamente en lo festivo, sino también en lo educativo, lo artístico y lo social.

A lo largo del tiempo, las bandas se han consolidado como elementos esenciales de la cultura popular española: en regiones como la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Murcia y Andalucía, las bandas de música no solo han animado las fiestas locales, sino que han logrado fundar escuelas, han generado grandes comunidades y han ofrecido oportunidades de formación a miles de jóvenes.

Un ejemplo significativo de esta tradición lo hallamos en la ciudad de Llíria, en la provincia de Valencia: también conocida como la Ciudad de la Música, Llíria alberga dos de las sociedades musicales más emblemáticas y antiguas de España: la Banda Primitiva de Llíria, fundada en 1819, y la Unió Musical de Llíria, creada en 1903. Ambas instituciones han sido reconocidas tanto a nivel nacional como internacional por su excelencia artística, pero también por su labor pedagógica, social y patrimonial. En 2019, Llíria fue declarada Ciudad Creativa de la Música por la UNESCO, distinción que reconoce la contribución de estas bandas al patrimonio cultural inmaterial.

Las bandas, además de su función educativa y artística, tienen un papel esencial en las fiestas populares, de hecho, podríamos afirmar que son la base que sostienen estas tradiciones: un ejemplo especialmente importante es el de las fiestas de Moros y Cristianos, celebradas en muchas localidades del sureste español, siendo Alcoy una de las más representativas y conocidas. Esta música, especialmente en Alcoy, ha sido objeto de profundos estudios, como el de la investigadora Ana María Botella Nicolás quien ha analizado detalladamente este repertorio, destacando su evolución estilística y su importancia como patrimonio cultural.

En este contexto, las bandas de música no son únicamente formaciones artísticas: son parte esencial del patrimonio inmaterial de España ya que promueven valores como la convivencia, la cooperación intergeneracional y el orgullo local. Muchas personas, aunque no se dediquen profesionalmente a la música, han vivido experiencias fundamentales en su juventud a través de las bandas y, gracias a ellas, se ha fomentado el acceso libre a la educación musical en pequeñas y medianas localidades, reforzando así el tejido cultural y social de nuestro país.

València: tierra de músicos

La Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana es una entidad sin ánimo de lucro que se dedica a registrar, investigar y explorar las diversas realidades musicales en la Comunitat Valenciana. Gracias a esta labor, podemos recurrir a un archivo de cifras que nos desvelan el panorama musical rico, latente y vivo de la población valenciana. La música en la Comunitat se plantea como un eje vertebrador de las fiestas y los eventos socioculturales. Hay por lo menos una banda en el 95% de los municipios valencianos. Un total de 1.686 formaciones artísticas -desde bandas y orquestas hasta coros, grupos de cámara o «big bands» (grupo amplio de músicos de jazz que tocan conjuntamente)- han sido registradas oficialmente dentro del ecosistema de las sociedades musicales. 

Sin embargo, el dato que proyecta enormemente el alcance de este fenómeno es el que traslada el análisis al ámbito estatal. Si se extrapolan estas cifras a toda España  el número total de agrupaciones musicales alcanza las 15.174.  En ese escenario ampliado, el peso de la Comunitat Valenciana dentro del mapa musical nacional se revela aún más contundente: la mitad de las bandas de todo el país están en la Comunitat. 

Pedro Rodríguez, anterior presidente de la FSMCV, señalaba en una entrevista para El Mundo el valor de estos datos: “rompen con la imagen estereotipada que asocia la música valenciana únicamente a las bandas de viento. Hoy, coros, orquestas y big bands que tienen un peso cada vez mayor dentro del conjunto”. De la plantilla actual de la Orquesta Nacional de España dos de cada tres músicos de viento y percusión, pertenecientes a bandas, son valencianos.  Desglosando las cifras, aparecen 1.075 bandas de música, junto a 174 orquestas, 233 coros, 133 grupos de cámara, 52 big bands y 19 agrupaciones de tabal i dolçaina, una muestra de la pluralidad instrumental del movimiento. En 2021, las sociedades musicales valencianas fueron declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO. Lo que también ha despertado más atención al fenómeno, recibiendo una serie de premios destacables en los últimos años que asientan el 

En el Certamen Internacional de Bandas de Música “Ciutat de València” agrupaciones como la Unió Musical de Torrent, la Unió Musical de Godelleta o la Societat Musical “La Primitiva” de Rafelbunyol se han alzado con los primeros premios en sus respectivas categorías. También han destacado formaciones como el Centre Artístic Cultural d’Agost y la Societat Unió Musical de Polop. A su vez, el Certamen de Bandas de la Diputació de València ha premiado a la Unió Musical d’Algímia y a la Societat Musical La Unió de Tres Forques con primeros premios y menciones de honor por su excelencia interpretativa. Otras bandas emblemáticas, como la Primitiva de Llíria y la Societat Musical de Banyeres de Mariola, han triunfado tanto en Altea como en Valencia y Alicante. 

Bandas de música históricas

La Comunitat tiene un legado musical centenario gracias a todas las bandas que durante años han configurado la identidad valenciana. Entre las más antiguas se encuentra la Societat Musical d’Albaida «La Primitiva», fundada en 1817. Esta agrupación, también conocida como La Vella, conserva documentos históricos que atestiguan su longevidad y su papel crucial en la vida social del municipio de Albaida, en la provincia de Valencia.

En la ciudad de Llíria, considerada por muchos como «la ciutat de la música», dos de las bandas más prestigiosas y veteranas comparten una historia de rivalidad y legado musical. Se trata de la Banda Primitiva de Llíria y la Unió Musical de Llíria, ambas con fecha de fundación en 1838. A lo largo del tiempo, han sido protagonistas de innumerables certámenes, conciertos y proyectos educativos, llevando el nombre de Llíria a escenarios nacionales e internacionales.

En Xàtiva, la Societat Musical «La Primitiva Setabense», fundada en 1840, sigue siendo una pieza central en las celebraciones locales y en la formación de músicos. Algo similar ocurre en Tavernes de la Valldigna con la Societat Instructiva Musical, activa desde 1848.

Buñol es otro epicentro musical, con dos bandas de élite. La Artística, apodada “Los Feos”, ha sido campeona en numerosos certámenes internacionales y nacionales. Su capacidad de interpretar repertorios sinfónicos complejos la ha convertido en una referencia. Cullera también aporta una de las bandas más premiadas de la Comunidad. Ganadora del Certamen Internacional de Valencia y participante habitual en festivales europeos, su nivel técnico y artístico es sobresaliente.

Muchas de estas bandas han actuado en ciudades como Viena, Nueva York, Tokio o Berlín. Algunas incluso han colaborado con directores de prestigio internacional y han grabado discos con repertorios clásicos, contemporáneos y populares. Aunque gran parte del foco mediático suele dirigirse a las grandes bandas de la provincia de Valencia, la música de banda en Alicante tiene historia, fuerza y calidad de sobra. Desde las comarcas montañosas del interior hasta la Vega Baja, la provincia cuenta con agrupaciones que no solo mantienen viva la tradición, sino que la elevan a estándares de excelencia.

La Unió Musical de Cocentaina es un referente. Fundada a finales del siglo XIX, ha participado en las secciones superiores del Certamen Internacional de Valencia y mantiene una escuela de música que alimenta constantemente su cantera. Su repertorio va desde las marchas moras hasta obras sinfónicas de gran complejidad. La provincia de Alicante tiene una peculiaridad: muchas de sus bandas nacieron al calor de las fiestas de Moros y Cristianos, donde la música festera es un género propio. Es el caso de la Societat Musical La Nova de Xixona, que se distingue por su dominio del repertorio festero, sin dejar de lado los programas sinfónicos con los que compite en certámenes.

Su importancia en Las Fallas y en las Fiestas de Moros y Cristianos

Según un estudio de Análisis Estilístico sobre la música de Moros y Cristianos realizado por Ana Botella Nicolás, profesora del Departamento de Expresión Musical de la Universidad de Valencia se entiende por Música Festera “todas aquellas composiciones dedicadas a la Fiesta, al Santo Patrón, o a la evocación de cualquiera de estos dos elementos consustanciales”. Como ya se ha mencionado, las bandas de música son un elemento esencial del patrimonio cultural de la Comunidad Valenciana. Muchas de estas festividades en las que las Sociedades Musicales tienen un papel primordial están declaradas Bien de Interés Cultural: Moros y Cristianos, Fallas, Hogueras, Fiestas como la de la Mare de Deu de Algemesí, el Sexenni de Morella, las procesiones del Corpus Christi, o el 9 de octubre. Además, son insustituibles en el contexto tanto religioso como festivo: pasacalles, verbenas, pasodobles, procesiones, etc.

“En el I Centenario de la Música Festera de Moros y Cristianos celebrado en el año 1982 se define el concepto de Música Festera como: la música compuesta para los diversos desfiles y se dice que es un importante patrimonio cultural y común de todas las poblaciones…” explica el estudio. Las Fiestas de Moros y Cristianos no son solo una fiesta y una atracción cultural, sino que forman parte del motor económico de la Comunidad Valenciana y de las ciudades dónde se celebran:

@sonsvalencians_

Sabies que les festes de moros i cristians són un gran focus per a l’economia de la nostra comunitat? #fyp #valencia #morosicristianos #alcoy #alcoi

♬ L’Entra – Moros y Cristianos

En las Fallas son las encargadas de acompañar a los pasacalles, las mascletàs y la Ofrenda Floral, pero no hay que olvidarse de las Xarangas, que animan cada casal durante la semana fallera.  Por otro lado, en las Fiesta de los Moros y Cristianos, las bandas son las que acompañan a los pasacalles con marchas moras, marchas cristianas y pasodobles festeros, lo que le da ese toque especial al evento. Durante los desfiles, la música lidera la marcha de las diferentes comparsas con piezas que se ajustan a cada bando y capitanía. Cada uno -moro o cristiano- cuenta con una serie de composiciones. Por ejemplo, un emblema del bando moro es la famosa marcha ‘Ximo’, interpretada en la Entrada de Bandes de Ontinyent.

Las marchas moras son composiciones más misteriosas, que evocan a la cultura árabe. El informe explica que: “la familia de percusión es la que realiza el papel más importante al interpretar el ritmo de marcha. Las marchas moras tienen unos compases ejecutados exclusivamente por la percusión que sirven de enlace entre las distintas secciones o materiales temáticos y/o también abren la pieza con una introducción. Así la percusión logra mantener la unión y la continuidad del desfile cuando la banda deja de tocar por un tiempo para descansar”.

Respecto a las marchas cristianas tienen un atractivo más marcial, en el que dominan los instrumentos de metal. “Las marchas cristianas se presentan en una tonalidad mayor, pues el modo mayor siempre es más brillante, alegre y decidido que el menor que es serio, solemne o grave, y suelen terminar en el tono homónimo”. Una digna representante de las marchas cristianas es ‘Caballeros de Navarra’, una composición del año 1990 compuesta para la comparsa cristiana Los Caballeros de Navarra de Caravaca de la Cruz.

Para finalizar, no hay que olvidarse de los pasodobles festeros y de compositores como Miguel Asins Arbó, Quintín Esquembre o Francisco Grau. Las fiestas de Moros y Cristianos durante su historia se han quedado a medio camino entre danzas y representaciones teatrales, y la música que les acompañaba era la dolçaina y el tabal. Es por ello que a finales del siglo XVIII, cuando las fiestas de Moros y Cristianos de Alcoy evolucionan hasta representaciones, con comparsas moras y cristianas, de eventos de La Reconquista. 

Ante esa evolución surge la necesidad de crear música propia para estas fiestas, similar a las marchas militares: los pasodobles. Según el estudio “Historia de la Música Festera (II)” la creación de esta música se remonta a finales del siglo XIX, en 1880 cuando Juan Cantó Francés (1856-1908) escribe «La primera diana» y dos años más tarde el pasodoble «Mahomet», considerada la primera obra específica escrita para las Fiestas de Moros y Cristianos. Durante los siglos las bandas de música han sido las encargadas de poner la banda sonora a las fiestas, especialmente las de la Comunidad Valenciana, convirtiéndose en un elemento imprescindible.

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