El cuidado personal y la estética ya no son solo temas de belleza exterior. El cuidado personal se compone de una serie de hábitos, conductas y decisiones que hace una persona para mantener y mejorar su estado de salud física, mental y emocional. Va más allá del aspecto físico, ya que incluye todo lo que contribuye al bienestar integral y a la buena calidad de vida. También permite reducir el nivel de estrés y de ansiedad, y mejorar el estado de ánimo, según el Instituto Superior de Estudios Psicológicos.






En un contexto en el que la imagen personal es más importante que nunca, el sector de la belleza y los cuidados se ha expandido de forma exponencial. Pero, ¿realmente sabemos qué tipo de productos estamos usando sobre nuestra piel? Cada vez encontramos más variedad de productos, pero también más variedad en las etiquetas que los acompañan. Términos como eco-friendly, cruelty-free, orgánico y natural están muy presentes en los envases de los productos, anuncios y redes sociales. A primera vista, todos parecen positivos, pero no significan lo mismo. Por ello, es importante conocer sus diferencias si se quiere hacer compras responsables, conscientes y acordes a nuestros valores.
Los dermocosméticos, una opción segura para nuestra piel
Entender que el cuidado personal y la estética son una herramienta de bienestar es clave y por ello es necesario encontrar productos cosméticos que no perjudiquen la piel; esto puede convertirse en una tarea difícil, y más aún si tenemos en cuenta la diversidad de artículos que hay en el mercado. En este sentido, los productos dermocosméticos han ido abriéndose camino como una opción más segura, más eficaz y respaldada por la ciencia. Este tipo de productos combina lo mejor del mundo de la cosmética y del mundo farmacéutico.
Como consecuencia de su enfoque más técnico y clínico, este tipo de productos es una alternativa segura para las personas que desean obtener resultados visibles sin efectos secundarios. La mayoría de estos productos, además, presentan características adicionales como regular el pH de la piel, realizar una hidratación profunda y mejorar los tejidos, según Victoria Pérez en MEDAC, Instituto de Formacion Profesional Oficial de Grado Superior y Medio.
Los centros estéticos como opción ideal para mejorar tu apariencia
Otra manera eficaz de cuidar la piel, además del cuidado cotidiano y de estar al tanto de los productos que usamos es acudir a los centros estéticos especializados. Pese a que las rutinas en casa son imprescindibles (como la limpieza, la hidratación y la protección solar), a veces no son suficientes. No obstante, ir a un centro de estética, además de generar beneficios visibles, permite recibir una valoración personalizada con la que se pueden detectar necesidades específicas según el tipo de piel, edad y estilo de vida.
Adoptar rutinas de cuidado personal y estética es una inversión directa en salud. Los tratamientos profesionales en centros estéticos son una alternativa complementaria muy beneficiosa. Estos lugares de belleza están formados por un equipo cualificado, por tecnologías bien definidas y por productos de uso exclusivo profesional, como limpiezas faciales profundas, peelings, tratamientos de radiofrecuencias, etc.
Rosa Hueta es una experta en tratamientos de belleza. Trabaja en el centro de estética «Sentir y Ser«, en el mismo centro de Valencia. En una calle transitada y llena de gente, «Sentir y Ser» se posiciona como un lugar de pausa con el que dedicarse tiempo a uno mismo y alejarse del frenesí de la vida cotidiana.
Gracias a su formación en múltiples grados y másters de belleza ha conseguido adquirir amplios conocimientos sobre el bienestar femenino. Además, su experiencia en centros de tratamientos, así como en servicios de maquillaje, la han hecho digna de ser considerada una profesional en su sector.
La apariencia, como se ha comentado antes, se ha transformado en una especie de carta de presentación. Las redes sociales, los estándares estéticos impulsados por las campañas de marketing publicitarias y la continua exposición a imágenes idealizadas han modificado el concepto del cuidado personal.
Actualmente, la sociedad dedica gran parte de su tiempo y dinero en aquellas rutinas de belleza que prometen juventud, luminosidad y bienestar. Más concretamente, la conciencia del cuidado personal y el bienestar ha generado un incremento de inversión en un 7,7%, lo que se traduce en 221,6€ al año, según la radiografía de la industria cosmética y del perfume en España 2024 por la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética.
El cuidado personal se vuelve cada vez más una prioridad personal, especialmente, en el sector femenino. Además, el auge de las redes sociales ha acentuado esta inclinación de labrar el bienestar físico y emocional. Aun así, la información hacia qué productos o tratamientos escoger es imprescindible para, de esta manera, conseguir el objetivo deseado y no estropear nuestra piel.