Disciplina, ambición y éxito: el camino de Mariví Estevan en el Kyokushinkai

Última actualización: 16 de mayo de 2025, 00:09 (Europe/Madrid)

Con un recorrido admirable en sus diecisiete años como karateka, Mariví Estevan se ha consolidado como una de las principales referentes del karate Kyokushinkai en España y Europa. Desde su gimnasio donde entrena desde los seis años, comparte su visión sobre este arte marcial, su preparación diaria y los valores que ha aprendido y que han hecho de ella una campeona dentro y fuera del tatami.

«He practicado kárate más de la mitad de mi vida», afirma Mariví. Sus padres, Amaya y Jose, decidieron apuntarla a un pequeño gimnasio cerca de casa cuando tenía solo seis años, con la esperanza de canalizar su energía. Hoy, a sus 23 años, es una referente del Kyokushinkai y ha conquistado en múltiples ocasiones campeonatos nacionales e internacionales. Además, compagina su dedicación a este arte marcial con otra gran pasión: la medicina.

Pero detrás del cinturón negro y los trofeos hay años de esfuerzo, aprendizaje y trabajo constante, que Mariví nos cuenta a continuación:

Mi camino en este arte marcial empezó porque, de pequeña, era muy deportista. En el colegio me encantaba la clase de gimnasia, no paraba quieta y tenía muchísima energía. Cuando iba a nacer mi hermana, a mis padres les recomendaron que practicara algún arte marcial para intentar relajarme. Hay un gimnasio a un par de calles de casa, así que fui a probar… y me quedé. Empecé a los 6 años y ahora tengo 23, por lo que llevo más de la mitad de mi vida practicando kárate.

Desde tu debut en una competición con tan solo 10 años hasta tu reciente participación en el 7º Campeonato Mundial IFK Leipzig 2025, tu trayectoria en esta modalidad ha estado marcada por numerosos títulos nacionales y europeos. ¿Cómo ha sido tu evolución en los campeonatos?

Comencé a competir en 2012, a los 10 años, en torneos de zona o región, donde los resultados determinaban la clasificación para el Campeonato de España. Desde mi primer torneo a nivel nacional, en el que quedé quinta en katas, he mejorado año tras año. Al siguiente, logré el primer puesto en katas, y desde entonces, hasta 2022, mantuve el primer puesto tanto en katas como en combates, en mi categoría de peso correspondiente. En 2023, obtuve el primer puesto en katas y el tercero en combate. En 2024, fui segunda en ambas modalidades, y este año logré el tercer lugar en katas y el primero en combate.

Mi trayectoria en Europa comenzó en 2017, cuando, como cadete, obtuve el tercer puesto en combate. Al año siguiente en 2018, aún en categoría cadete, fui campeona en katas. Al pasar a junior, logré el segundo puesto en katas y el primero en combate. En 2021, ya en categoría adulta, obtuve el tercer puesto en katas. En 2022 y 2024 no subí al podio, pero estoy muy satisfecha a nivel personal con mis actuaciones.

El pasado fin de semana quedé segunda en el Campeonato Mundial IFK Leipzig 2025, una federación diferente a la habitual.

Más allá de tus títulos individuales, el entorno y el equipo es clave en el desarrollo de cualquier deportista. ¿Qué papel juegan tu gimnasio y tus compañeros en tu evolución? ¿Qué logros habéis conseguido juntos?

Mis títulos los he conseguido individualmente, pero el trabajo es de todos. Entreno con ellos, nos apoyamos los unos a los otros todos los días, y gracias a ellos y su motivación consigo estar a un nivel óptimo. Además de ser compañeros en el kárate, somos amigos, lo que fortalece nuestro vínculo. Esto no solo nos ayuda dentro del gimnasio, sino también fuera de él.

Cuando competimos en katas por equipos por primera vez, logramos el primer puesto y los siguientes años quedamos segundos o terceros. En Europa no llegamos a podio, pero estoy muy orgullosa con nuestra actuación. Para mí, mi gimnasio es más que un lugar de entrenamiento: es mi familia.

El kárate Shinkyokushinkai tiene una fuerte tradición filosófica basada en la disciplina, el respeto y la perseverancia. Kyoku significa lo más alto, shin, se refiere a la verdad, y kai, asociarse. En tu caso, compaginas este arte marcial tan exigente con la carrera de medicina, una disciplina que necesita, también, un alto nivel de dedicación. ¿Cómo organiza una cinturón negro su rutina semanal dentro y fuera del tatami para equilibrar ambos mundos?

La gente se suele sorprender por como lo llego a compaginar, pero creo que lo más importante es que, como tengo tantas ganas de que las cosas salgan bien, intento sacar todo el tiempo posible y organizarme de la mejor manera para poder entrenar. Yo estudio fuera, en San Juan, no en Villena, entonces allí suelo ir a la biblioteca a estudiar, a clases y a las prácticas en el hospital. Allí, en el gimnasio, suelo entrenar lo que es el físico y las pesas para sacar mi fuerza y esa explosividad que necesito a la hora de competir.

Cuando bajo a Villena entreno kárate viernes, sábado y domingo. Entre una hora, hora y media, dos horas a veces. Sí que es verdad que este año he tenido la posibilidad de bajar más a entrenar a Villena, pero la base es priorizar que el tiempo que se entrena sea de calidad, y no por cantidad.

Durante la ESO y el bachillerato, siempre me organizaba para poder compaginar todo: por las tardes iba a inglés, entrenaba en kárate, iba al gimnasio y, luego, encontraba tiempo para estudiar, ya fuera por la noche o en cualquier rato que tuviera libre. Esto me ayudó a sacar adelante mis estudios de la mejor manera posible.

Entrenamiento en el gimnasio Pascual Requena

¿Qué valores crees que te ha inculcado este deporte y cómo los aplicas en tu vida diaria? ¿Qué aspectos de tu personalidad sientes que ha fortalecido?

Diría que los valores más importantes que me ha enseñado el kárate son el respeto hacia tus superiores, la disciplina, el saber priorizar qué es lo que quiero, compañerismo, saber organizarme y la humildad. ¿Cómo los aplico a mi vida diaria? Siempre digo que no estaría en medicina si mis padres no me hubieran apuntado, porque este arte marcial me llena y, literalmente, da orden a mi vida.

También me ha inculcado hábitos saludables, ser consciente de que si quiero estar a un nivel físico óptimo para competir tengo que seguir una dieta, tengo que priorizar también las horas de sueño y las horas de entrenamiento. Esto en el día a día me ayuda mucho para ser una persona sana, que no crea conflicto y que está bien con su entorno.

Detalles sobre Kyokushinkai (Fuente/FKE)

¿Hay algún combate que haya marcado un antes y un después en tu vida?

Hay varios combates que me han marcado, pero uno de los más significativos fue la final del Campeonato de España en Villena, después de la pandemia. Aunque gané, tuve momentos de bajón mental durante la pelea. Aquel combate me hizo entender lo importante que es la psicología deportiva y la necesidad de estar bien, tanto física como mentalmente, para que todo fluya bien en la competición.

Otro combate que me marcó mucho fue en octubre, cuando participé en un campeonato Open, que es una competición sin categorías de peso. Quedé entre las ocho mejores. En cuartos de final perdí, pero el primero de los combates lo gané contra una rival lituana que pesaba entre 30 y 40 kilos más que yo. Aquel enfrentamiento hizo que me diera cuenta de que, aunque normalmente compito en categorías de peso, en los Open puedo enfrentarme a rivales con mucha más diferencia física. Fue un momento de confianza, una señal de que quizá algún día pueda competir en un Campeonato Mundial Open en Japón.

Además, el pasado fin de semana el Campeonato Mundial IFK (de otra federación distinta a la habitual), es difícil de explicar, pero fue una experiencia diferente. No podría destacar un solo combate, porque todos me hicieron ver que actualmente estoy en un gran nivel, tanto física como mentalmente. Ahora estoy muy motivada, con muchas ganas, y cada enfrentamiento me deja pequeños aprendizajes que me sirven para mejorar día a día

Campeonato Mundial IFK

La gestión de la presión y los nervios es clave en cualquier deporte, especialmente si es un campeonato europeo o mundial. En tu caso ¿cuál es tu secreto para afrontar mentalmente estos momentos tan importantes?

La verdad, no suelo ponerme nerviosa antes de las competiciones, porque para mí todas son igual de importantes. Como he aprendido y trabajado tanto, tengo confianza plena en mí y se que estoy lista para cualquier situación, así que no suelo dudar. Obviamente, los días de la competición sí siento esos nervios naturales, el ‘venga, va, es el momento’, pero no me bloqueo. Creo que desde pequeña aprendí a gestionar la presión y ahora me sale de manera automática.

Una de las cosas que me ayudan antes de un campeonato es ver a la gente de mi círculo cercano. Me gusta estar con ellos antes de competir porque siento que así, libero tensión. Es como si al ver a las personas que quiero y que se que confían en mí, reforzara mi seguridad. También hago mucho trabajo de refuerzo positivo: escribo todo lo que soy capaz de hacer para reafirmar mi confianza en mí misma. Sé que, si he hecho el trabajo previo, no tengo razones para estar demasiado nerviosa.

Para finalizar, en España, el kárate y, en particular, el Shinkyokushinkai, no tienen la misma cobertura mediática que otros deportes como el fútbol. ¿Crees que este arte marcial recibe el reconocimiento que merece? ¿Qué aspectos dirías que podrían mejorarse desde el mundo mediático y de la comunicación para impulsar, en general, los deportes de contacto?

En general, creo que ningún arte marcial está lo suficientemente visibilizado. En los últimos meses, con el boom de Ilia Topuria en la UFC, sí que se han dado a conocer un poco más las artes marciales mixtas. También ocurrió con los Juegos Olímpicos de Tokio, cuando fue olímpico. Aun así, creo que no tiene ni de lejos el mismo nivel mediático e institucional que deportes como el fútbol, el tenis o el baloncesto. Y el kárate que practico yo, directamente, no es mediático.

La única modalidad que quizás tiene más presencia es la que subvencionada por el país, el olímpico, que es otra variedad y que sí cuenta con más apoyo. Creo que a nivel mediático e institucional se podría mejorar y dar más visibilidad, para que no aparezca solo en RTVE en momentos puntuales. Pero, es complicado, porque no mueve dinero.

A nivel local sí se le da cierta importancia, y los medios suelen hablar de los deportistas que destacan en sus localidades. Pero a nivel autonómico, en la Comunidad Valenciana, o incluso a nivel nacional, apenas se menciona nuestro kárate. De hecho, ha habido competidores que han viajado a campeonatos del mundo en Japón y no se ha publicado nada sobre ellos, ni en televisión ni en radio a nivel estatal…

Animo a todos a descubrir el mundo de las artes marciales y a los padres a que lleven a sus hijos a practicarlas. No es solo una actividad física, sino una disciplina que aporta equilibrio, valores y desarrollo personal.

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