VALENCIA 18/01/2025 17:34 (CET) | La expresión “Por amor al arte” tiene su origen en la Edad Media, cuando artesanos, pintores, escultores, etc. Realizaban sus obras por la mera satisfacción de verlas completas o por expresar una idea. Este es su significado, realizar un trabajo sin recibir una compensación a cambio. En la actualidad se utiliza para cualquier tipo de oficio, pero en la Edad Media, se utilizaba esta expresión porque era habitual que a quienes hoy conocemos como artistas, no se les remunerara por su trabajo, ya que no se veía el arte como oficio.
Expresión en la actualidad
En la actualidad, la frase por amor al arte, aún guarda pequeños coletazos de estas ideas. Hoy en día el arte, o mejor dicho la figura del artista, va asociado a dos realidades muy distintas. Por un lado, está el artista exitoso, que vive con todo tipo de lujos y es reconocido a todos los niveles. Es cierto que hay varios niveles de fama, pero cuando alcanzas este punto la mayoría de los artistas suelen tener vidas cómodas en el aspecto económico.
En la otra parte de la balanza, está el artista emergente o poco reconocido, normalmente éste tiene muchas dificultades para vivir solo del arte. Es por eso que gran parte de ellos lo complementan con otros trabajos. También es conocido el dicho: “Todos los actores empezaron de camareros” por ejemplo. De hecho, en entrevistas de grandes artistas es habitual que cuando le preguntan por cómo empezaron en su profesión, respondan algo como: “Al principio me lo tomaba como un hobby.”
Esto plantea un gran problema en el mundo artístico: Si quieres dedicarte a ello tienes que triunfar y ser reconocido, de lo contrario será complicado vivir solo del arte. Son dos extremos muy diferenciados y un proceso que no todo el mundo con dotes artísticas puede asumir, ya que conlleva un sacrificio muy grande. Una realidad que obliga a muchos artistas a realizar proyectos por amor al arte.
Los ingresos del arte
El arte ha sido crucial en el desarrollo de nuestra sociedad y cultura, pero a lo largo de la historia, los artistas se han enfrentado contra numerosos obstáculos para ser reconocidos y valorados como profesionales. Hoy en día, la situación no es muy diferente. Aunque vivimos en un mundo hiperconectado donde las redes sociales brindan mayor visibilidad, la realidad económica para muchos artistas sigue siendo precaria.
Por un lado, están los artistas que han logrado el éxito y la fama, aquellos cuyo trabajo es ampliamente reconocido y que pueden vivir cómodamente gracias a sus creaciones. Sin embargo, estos casos son la excepción y, aunque es lo que todo artista aspira a ser, no reflejan la situación de la mayoría. Por otro lado, se encuentran los artistas emergentes o independientes, quienes se enfrentan a grandes dificultades para obtener ingresos suficientes. En la gran mayoría de casos, deben complementar su actividad artística con otros trabajos para poder llevar una vida digna.
El valor del arte
El problema de los ingresos de los artistas está estrechamente relacionado con la percepción del valor del arte. El público no está dispuesto a pagar precios justos por obras o servicios artísticos, lo que perpetúa aún más la idea de que el arte debe ser accesible o incluso gratuito. Además, las plataformas digitales, aunque por una parte ofrecen una oportunidad para darse a conocer, también contribuyen a esta precariedad. Por ejemplo, un músico en Spotify necesita millones de reproducciones para recibir una cantidad significativa de dinero, y lo mismo ocurre con ilustradores o fotógrafos que venden su trabajo en plataformas como Etsy o Redbubble, donde las comisiones y los costos reducen considerablemente sus ganancias.
A todos estos problemas se suma otro que es casi imparable: el plagio. Vivimos en una era totalmente digitalizada, y es muy común que grandes empresas o artistas con más recursos o más popularidad se apropien de las ideas de creadores independientes sin ofrecerles reconocimiento ni compensación.
Por otro lado, los artistas tienen que sacrificar mucho para convertirse en alguien reconocido en el mundillo: No solo se trata de tener talento, sino de contar con los recursos y la estabilidad emocional para enfrentar largos periodos de incertidumbre económica. La solución a estos problemas requiere un cambio estructural y cultural. Para ello, es fundamental promover el consumo ético, donde las personas valoren el trabajo de los artistas y estén dispuestas a apoyarlos directamente. Además de fortalecer las leyes de derechos de autor y ofrecer más apoyo institucional, como becas o subvenciones, para aliviar la carga económica de quienes buscan dedicarse al arte.
Huelga de los guionistas de Hollywood
Abril, 2023
El 18 de abril de 2023, el 97,85% de los miembros del Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA) votaron a favor de ir a la huelga, si no lograban llegar a un acuerdo satisfactorio con la Alianza de Productores de Cine y Televisión (AMPTP), que representa a los grandes estudios de películas y televisión en Hollywood, antes del 1 de mayo. Para evitar esto, la AMPTP empezó las negociaciones con la WGA. Esto en defensa de los intereses de los grandes estudios como Amazon, Netflix, etc. Pero finalmente llegó el 1 de mayo y no alcanzaron ningún acuerdo, y por tanto, los sindicatos declararon la huelga.
Mayo, 2023
Desde The Hollywood Reporter informaron de que la WGA había establecido algunas normas para los escritores de su sindicato. «Los escritores no pueden escribir, revisar, presentar o discutir proyectos futuros con empresas que sean miembros de la AMPTP». Además ya que no podían aplicar estas normas a los escritores que no pertenecían al sindicato, advirtieron sobre que aquella persona que no cumpliera estas normas, no podría pertenecer en el futuro al sindicato.
Junio/Julio 2023
Comenzaron los piquetes durante meses, llevando a productores y escritores a una situación muy tensa. Ian Woolf, productor online de BMF, fue suspendido por Lionsgate por un altercado con unos escritores que estaban realizando un piquete en la entrada de su estudio. Tras fuertes discusiones Woolf amenazó con atropellarlos acelerando su coche hacia ellos y frenando justo antes de chocar contra ellos.

Piquetes de la WGA- Wikimedia Commons | Imagen Creative Commons Septiembre, 2023
Durante meses se reanudaban las negociaciones, pero nunca se llegaba a un acuerdo, ya que la AMPTP no cedía con gran parte de las reclamaciones de la WGA. Así, hasta el 24 de septiembre, cuando la WGA anunció que se había llegado por fin a un acuerdo. Dos días después se llevó a cabo una votación entre los miembros de la WGA que aprobó las nuevas condiciones.
Acuerdo entre la WGA y la AMPTP
En el aspecto de los residuales y streamings, se llegó al acuerdo de que en proyectos de streaming que superen los 30 millones de dólares en presupuesto, tendrán una compensación mínima de 100 mil dólares por guión. Un aumento del 18% en relación a las compensaciones previas.
Además en cuanto al uso de Ia IA se prohibió que la ésta escriba o reescriba material literario. El material generado por la IA no se considerará material fuente, lo que significa que los créditos de los escritores no se verán afectados. En caso de que el estudio les proporcione material generado por esta para que desarrollen su adaptación, deben ser reconocidos igualmente como los autores del guión y no de la adaptación. En este sentido, se permite a los escritores utilizar la IA en sus servicios de escritura si la empresa productora lo aprueba y siempre que el escritor siga las políticas de ésta. La empresa productora está obligada a informar al escritor si se utilizan materiales generados por la IA.
Este es un claro ejemplo de la lucha de artistas por salir de su situación precaria estando hasta 5 meses sin trabajar por conseguir unas retribuciones justas por su trabajo. Esto sucede en los estudios de Hollywood, posiblemente de los que más ingresos generan, pero los cuales no se reparten de forma justa.
¿Cuanto gana un artista en redes sociales?
Las redes sociales han transformado la forma en que los artistas comparten su trabajo y se conectan con sus audiencias. Ofrecen oportunidades para monetizar su creatividad. Sin embargo, esta aparente facilidad para generar ingresos en plataformas como Instagram, TikTok o YouTube está lejos de garantizar estabilidad económica. Para muchos, vivir exclusivamente de su arte a través de estas herramientas sigue siendo un desafío lleno de obstáculos.
Aunque es común pensar que tener millones de seguidores es la clave del éxito, la realidad es más compleja. Según expertos en marketing digital, lo que realmente importa no es solo el tamaño de la audiencia, sino el nivel de interacción que esta genera. Comentarios, likes y el tiempo que los usuarios dedican a consumir el contenido son factores que los algoritmos valoran para determinar la visibilidad de las publicaciones. Este alcance influye directamente en la posibilidad de atraer colaboraciones con marcas, una de las principales fuentes de ingresos en estas plataformas.
Sin embargo, depender de estas estrategias no siempre es suficiente. Muchos artistas combinan estas colaboraciones con la venta de productos propios, como merchandising, libros, música o talleres en línea. Aun así, la inversión de tiempo y recursos para mantener una presencia constante puede ser abrumadora.
Además, el panorama digital es inestable. Los constantes cambios en los algoritmos pueden reducir drásticamente la visibilidad de los perfiles, afectando los ingresos de los creadores. Este nivel de incertidumbre lleva a muchos artistas a buscar ingresos adicionales fuera de las plataformas digitales, ya sea en trabajos convencionales o en proyectos paralelos.
A pesar de las dificultades, la transición hacia otras fuentes de ingreso ha llevado a muchos artistas a explorar nuevos caminos dentro del mundo digital y fuera de él, buscando maneras alternativas de financiar su pasión y encontrar estabilidad.
Sheyla Garrido, una joven enamorada del arte
Sheyla Garrido Agulla es una estudiante de Periodismo en la Universidad de Santiago de Compostela que hace unos meses pudo publicar su primer libro, Cuerpos Desbaratados, gracias a quedar finalista en el II Concurso de Relato Filosófico Jóven de Filosofia&Co. El libro está dividido en dos relatos: Arrancarnos las heridas, de Cass Arellano González; y Fuera de lugar en mi propia piel de Sheyla Garrido Agulla.
Sheyla empezó a leer desde muy pequeña: : “Empecé a leer muy pequeña porque me enseñaron mis abuelos. Entonces pasaba los veranos en un pueblo donde literalmente eran mis abuelos y yo e íbamos todas las tardes a la biblioteca. Y por eso ahí aprendí a leer y leí un montón. De hecho, toda una sección de la biblioteca,” Su interés en el arte le viene desde muy pequeña: “Pues empecé a escribir a los 5 años. De hecho, mi primer relato fue el Puercoespín Serafín que es de La que se avecina, ¿sabes? Pero a mí me dio igual, de hecho el Puercoespín Serafín era morado. jajajaja, Y hacía muchas cosas. Era muy guay.”
Para Sheyla el arte es “todo lo que te haga sentir”, todo lo que despierte en ella un sentimiento, ya sea bueno o malo. Como decíamos en la introducción, Sheyla está en esa rama de los artistas que realizan obras, en este caso escribir, por vocación, ya que no gana dinero de momento con su libro.
Actualidad en el sector artístico
Piensa que el mundo actual del arte funciona con trabajos hechos rápidamente, por culpa de un “hiperconsumo”, pero es algo normal: “Siendo artista es muy difícil llevar una vida plena y que no tengas que tener otro trabajo. Ahora mismo, vamos, tiene que ser pluriempleado fijo.” Y entiende que los artistas tengan que “venderse” a proyectos más comerciales: “ Bueno, a ver, nos vendemos todos, al final cuando entras a un puesto de trabajo te estás vendiendo, tu tiempo, y bueno, tu mano de obra, entre comillas, que sí que entiendo que hay gente así muy crítica y le parece muy mal, pero todo el mundo tiene que comer, y si puedes comer de algo que te gusta, aunque sean productos más comerciales, pero luego, gracias a esos productos comerciales puedes financiar proyectos más personales, me parece muy bien. Ojalá yo.”
Sheyla continúa trabajando para convertir su hobbie en su trabajo, al igual que millones de artistas en el mundo. El momento actual lleva a que el arte en un principio siga siendo solo una afición, y ya si tienes suerte te dediques a ello, algo que no pasa en ningún otro sector.
Joan Perales Ferrer, el arte de la ilustración
En Canals, un pequeño pueblo de Valencia, nació Joan Perales Ferrer, un joven que lleva el arte en la sangre y la creatividad en el corazón. A sus diecinueve años está estudiando Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia. Ha podido participar en diversos proyectos que alimentan su “yo” más creativo.
Su pasión por el arte no es cosa de hace poco y, es que, desde pequeño tenía claro que no había otra salida profesional a la que quisiese dedicarse: “Nunca me hubiese imaginado haciendo otra cosa”, confiesa. Perales explora su camino artístico con entusiasmo e inquietud y, aunque aún no sabe qué le deparará el futuro, disfruta mucho del proceso: “La pintura y la moda de alta costura han sido siempre dos de mis grandes pasiones, pero ahora estoy descubriendo la escultura, que cada día me apasiona más”.
Este espíritu emprendedor que le caracteriza le ha llevado a participar en sus primeros proyectos profesionales. Recientemente, Perales colaboró con la empresa de diseño de interiores Kybalion Deco. Creó tres acuarelas en formato A3. Estas piezas ahora se encuentran en las portadas de libros decorativos que se pueden adquirir a través de Amazon US. Si bien esta experiencia no define sus proyectos de futuro, destaca qué aprendió: “Fue una colaboración muy positiva. Trabajar con un equipo profesional me ayudó a entender otras dimensiones de la producción artística”

Creatividad y consumo del arte
Como muchos artistas emergentes, Perales es consciente de la dualidad que implica empezar en este mundo: por una parte, está la necesidad de darse a conocer y generar ingresos y, por otra parte, el deseo de mantener su integridad creativa. En este aspecto, tiene muy claro que no quiere enfocarse en la producción meramente comercial y considera que “no es su camino”. También destaca su preocupación por lo que nombra como “dinámicas de hiperconsumo” de las redes sociales y considera que la continua necesidad de publicación de contenido puede llegar a desvirtuar la ética y el proceso creativo y, aunque reconoce que tienen sus ventajas, afirma que “el tiempo y la reflexión son esenciales para el arte”.
A pesar de las incertidumbres, nuestro joven artista Joan Perales se mantiene fiel a su visión del arte como una experiencia íntima y transformadora y “Como Leonardo Da Vinci dijo, ‘el arte es cosa mental’, avanzando así con paso firme y una mirada crítica y esperanzadora, demostrando así que el futuro del arte está lleno de posibilidades.
¿Qué le depara al arte?
Es evidente, que la inmediatez productiva, y el consumismo en el que vivimos, nos lleva a menguar el sector artístico. Un sector el cual se caracteriza por su profundidad y su significado. Si a los artistas no les damos una seguridad económica y laboral, los proyectos artísticos van a perder gran parte de su valor. Es necesario alcanzar una solución para revertir o al menos frenar la situación.