El canal dirigido por Javier Ruiz, Verónica Sanz, Sarah Santaolalla y Héctor de Miguel, arrancará el 5 de noviembre con una línea editorial progresista, emisión 100 % en directo y el compromiso de no dar voz a los discursos de odio
Javier Ruiz, Verónica Sanz, Sarah Santaolalla y Héctor de Miguel, en la Universidad de Valencia presentando La Séptima. Fuente: Paula Monteagudo
Los impulsores del programa, Javier Ruiz, Verónica Sanz, Sarah Santaolalla y Héctor de Miguel, detallaron las claves de un formato gratuito y en directo que apuesta por el rigor periodístico, la interacción con la audiencia a través de canales digitales e internet y el rechazo frontal a los debates polarizados y al sensacionalismo. El ecosistema mediático español contará a partir del próximo 5 de noviembre con un nuevo actor.La Séptima nace con el objetivo de romper el actual duopolio televisivo que controla el 85 % del mercado publicitario mediante una oferta basada en la emisión ininterrumpida 100 % en directo.El director del canal, Javier Ruiz, subrayó durante el encuentro en la Universitat de València que el proyecto cuenta con una mirada progresista, entendiendo como tal la defensa de los derechos humanos, el feminismo y la concienciación sobre el cambio climático.
Pese a enfrentarse a trabas legales y administrativas, entre las que destacan varios recursos interpuestos por el partido Vox y personas afines, La Séptima fía su viabilidad a su independencia económica. Sus creadores aseguraron que no cederán ante las presiones de grandes patrocinadores, como bancos o compañías eléctricas, lo que les permitirá defender una línea editorial cuyo único jefe sea el ciudadano.
Rigor informativo frente al sensacionalismo
Uno de los pilares del nuevo canal será la lucha contra la desinformación en un contexto marcado por la crispación política y electoral. La cadena ha firmado un acuerdo de verificación con especialistas en inteligencia militar para analizar y desmontar campañas de bots y operaciones de desinformación estructuradas.
Sarah Santaolalla, expresó su deseo de que La Séptima sea un canal con verdad al que acuda la gente
Frente a la tendencia de las tertulias actuales, el equipo directivo prometió erradicar el «ruido». El canal prescindirá de debates donde se equipare la opinión de un científico con la de un negacionista, apostando por mesas de análisis equilibradas y basadas en datos empíricos.
La programación estará anclada en la actualidad política y social, renunciando a formatos como realities o concursos.Verónica Sanz liderará la franja matinal, centrada en el Congreso, los tribunales y las reacciones políticas en tiempo real.Por su parte, Sarah Santaolalla asumirá el reto de la moderación en los espacios de debate posteriores, con el compromiso de mantener una actitud crítica e incisiva.
Además, el canal recuperará formatos clásicos adaptados a los nuevos tiempos, como el debate nocturno de «sabios» y la emisión de cine político los sábados por la noche sin cortes publicitarios, seguido de análisis especializado. También incorporará perfiles de fuerte impacto mediático, como Alba Carrillo, a quien definieron como una voz «inteligente y articulada» capaz de conectar con las preocupaciones ciudadanas más allá de la prensa del corazón.
Sarah Santaolalla, habla sobre la publicidad en La Séptima
Conscientes del envejecimiento de las audiencias tradicionales, La Séptima apuesta por una distribución multiplataforma. El formato clásico del telediario desaparece para dar paso a la información constante a través de Twitch, Youtube, Instagram y una aplicación móvil propia. Esta aplicación funcionará como un canal bidireccional donde los usuarios podrán interactuar, retroceder en la emisión y recibir recomendaciones personalizadas basadas en sus hábitos de consumo.
El equipo hizo un llamamiento final a los estudiantes de periodismo presentes en el acto, animándolos a consumir información crítica y a sumarse al proyecto enviando sus candidaturas.»Nacemos para contar en directo lo que está ocurriendo en un momento crucial para nuestro país», concluyeron, marcando el 5 de noviembre como el inicio de esta nueva etapa comunicativa.