Valencia: ¿ciudad para vivir o ciudad para visitar? El impacto de los pisos turísticos en los barrios valencianos

Última actualización: 23 de junio de 2026, 14:49 (Europe/Madrid)

«Cada vez se ve menos poder conseguir un contrato de larga duración», afirma Paco, un joven camarero valenciano que recientemente tuvo que buscar una vivienda para independizarse. Según explica, muchos propietarios prefieren alquilar sus pisos a turistas o a personas que solo permanecerán unos meses en la ciudad, ya que así pueden obtener más beneficios económicos. Su experiencia refleja una realidad que cada vez preocupa más a los habitantes de Valencia: encontrar una vivienda asequible y estable se ha convertido en un auténtico desafío.

Durante los últimos años, Valencia se ha consolidado como uno de los principales destinos turísticos de España. Su clima, su patrimonio histórico, sus playas y la celebración de grandes eventos han atraído a millones de visitantes nacionales e internacionales. Como consecuencia, también ha aumentado el número de viviendas destinadas al alquiler turístico, especialmente en barrios céntricos y tradicionales como Russafa, El Carmen o El Cabanyal.

Aunque el turismo genera riqueza, empleo y nuevas oportunidades económicas, también ha provocado importantes cambios en la vida cotidiana de muchos residentes. El incremento de los pisos turísticos ha reducido la oferta de viviendas para alquiler de larga duración y ha contribuido al aumento de los precios. Para muchos jóvenes, familias y trabajadores, acceder a una vivienda en la ciudad donde han vivido siempre es cada vez más complicado.

El testimonio de Fran es solo uno de muchos ejemplos de personas que sienten que Valencia está cambiando rápidamente y que los intereses económicos del turismo se están imponiendo sobre las necesidades de quienes residen en la ciudad de forma permanente. Esta situación plantea un importante debate social y urbano.

Por ello, esta investigación pretende responder a la siguiente pregunta: ¿están los pisos turísticos transformando Valencia hasta el punto de dificultar la vida de sus residentes?

Foto del barrio de Ruzafa

Durante la última década, Valencia se ha consolidado como uno de los principales destinos turísticos urbanos de España. El aumento del número de visitantes ha impulsado la economía local y ha favorecido el crecimiento de sectores como la hostelería, el comercio y los servicios. Sin embargo, este desarrollo también ha generado un intenso debate sobre las consecuencias que el turismo tiene para la vivienda y la vida cotidiana de los residentes. Uno de los fenómenos más visibles de esta transformación ha sido el crecimiento de las viviendas turísticas. La expansión de plataformas de alquiler vacacional ha permitido que miles de viviendas se destinen temporalmente al alojamiento de visitantes.

Según los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística (INE), Valencia cuenta con 5.852 viviendas turísticas registradas, una cifra que refleja la importancia que este tipo de alojamiento ha adquirido en la ciudad. No obstante, la presencia de viviendas turísticas no se distribuye de manera homogénea. Mientras algunos barrios apenas registran este fenómeno, otros concentran una parte importante de la oferta turística. Esta situación ha provocado que el debate sobre los pisos turísticos se viva con especial intensidad en determinadas zonas de la ciudad. 

Gráfico de los barrios donde se concentra más actividad y espacios turísticos

Como muestra el gráfico, los porcentajes más elevados se localizan en barrios históricos y espacios de gran atractivo turístico. El Mercat encabeza la clasificación con un 10,5 % de viviendas turísticas sobre el total de viviendas del barrio, seguido por La Seu (9,2 %) y El Cabanyal-El Canyamelar (6,8 %). También destacan El Carme (5,9 %) y El Grau (5,2 %). La concentración de alojamientos turísticos en estos barrios no es casual. En el caso de Ciutat Vella, barrios como El Mercat, La Seu o El Carme albergan algunos de los principales atractivos patrimoniales y culturales de Valencia, como el Mercado Central, la Catedral o la Plaza de la Virgen. Por su parte, El Cabanyal-El Canyamelar ha experimentado una importante transformación durante los últimos años debido a su proximidad a la playa y al creciente interés turístico por esta zona.

Para visualizar esta distribución, el Ayuntamiento de València dispone del Censo de Alojamientos Turísticos (CATAV), una herramienta pública que permite consultar la ubicación de los alojamientos turísticos registrados en la ciudad. El mapa muestra una elevada concentración de estos establecimientos en las zonas más visitadas de Valencia y ayuda a comprender por qué el debate sobre los pisos turísticos se vive con especial intensidad en determinados barrios.

La magnitud del fenómeno ha llevado al Ayuntamiento a adoptar nuevas medidas de regulación. Entre ellas destaca la limitación de las viviendas turísticas al 2 % del parque residencial de cada barrio y distrito, así como la restricción de los alojamientos turísticos en planta baja al 15 % de los locales existentes en cada manzana. Estas medidas buscan preservar el uso residencial de los barrios y evitar que determinadas zonas de la ciudad alcancen niveles elevados de saturación turística.

La concentración de viviendas turísticas en barrios como El Mercat, La Seu o El Cabanyal-El Canyamelar ha situado el acceso a la vivienda en el centro del debate público. Sin embargo, la existencia de un elevado número de alojamientos turísticos no permite establecer por sí sola una relación directa con el aumento de los precios del alquiler o la reducción de la oferta residencial.

Opinión de expertos y de los vecinos

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