Las bandas de música tras la DANA: “Ver completamente destrozado el sitio donde he aprendido a tocar mi instrumento y donde he sido tan feliz me partió el corazón”
Son las 7, o las 8, o las 9 todo está muy borroso ya. El aire que se respira está cargado de polvo y olores que se mezclan y se incrustan en la nariz. Lo que antes era un rellano se ha fusionado con el restaurante chino que hacía pared con pared, esa pared ya no está, ni el coche, ni la sala de ensayos, ni algún vecino. Así fue la mañana de Jose González ,un chico de 18 años que toca el trombón de la Banda Primitiva de Paiporta , uno de los muchos afectados por la DANA. El despertar de aquellos que pudieron dormir fue terrible, «fue salir a la calle y ya estaba todo el mundo por ahí, mucha gente estaba llorando, gente que ya sabía que había fallecido algún familiar… Recuerdo quedarme sentado en un muro y que no me apetecía hacer absolutamente nada, no era consciente de lo que había pasado todavía», nos cuenta.
Los días posteriores no fueron mucho mejores, sin agua, sin luz y sin conexión. Recuerda que un amigo estuvo en su casa ayudando por Paiporta, «me preguntó si había escuchado la nueva canción de Quevedo, yo obviamente no lo había hecho. Se tuvo que volver, porque vive en Valencia ciudad, pero volvió al día siguiente con la canción descargada y la pudimos escuchar juntos. Al final esos momentos, como jugar al Trivial o la propia música me ayudaban a desinhibirme». En un momento en el que todo parecía perdido, la música fue el refugio donde mucha gente encontró la fuerza para salir adelante.
Esa unión que genera la música esta presente también en Fallas, donde las bandas y charangas son un pilar fundamental. Estas podrían haber sido unas Fallas muy silenciosas para muchos pueblos de L’Horta Sud, pero gracias al apoyo de las instituciones estas sociedades musicales han podido salir adelante.

El primer día
El 29 de octubre de 2024 la Comunidad Valenciana sufrió una de las peores tragedias meteorológicas en toda su historia. Una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) descargó lluvias torrenciales sin precedentes sobre la provincia de Valencia. En pocas horas, ríos desbordados y torrentes de agua inundaron poblaciones enteras bajo metros de agua y, después, un espeso manto de barro. Al menos 227 personas perdieron la vida y decenas de municipios del sur de Valencia quedaron arrasados. Calles convertidas en ríos, coches apilados contra muros, casas destrozadas… En medio de esta destrucción generalizada, un ámbito secundario, pero de enorme importancia cultural, también quedó profundamente afectado, la música.
Valencia es conocida como la tierra de los músicos por la gran cantidad de bandas, grupos y cantantes que salen de la comunidad. Para entender la historia de la capital del Turia es indispensable hablar de su música y de cómo su gente la siente. La Comunidad Valenciana cuenta con una densa red de sociedades musicales –asociaciones que suelen incluir una banda sinfónica, escuelas de música y otras formaciones–, especialmente concentradas en la provincia de Valencia.
Somos Valencia
Som València nace como un proyecto del sello barcelonés Hidden Track Records. En él cientos de artistas de todos los estilos y las comunidades se unieron para organizar conciertos en las ciudades más importantes del país. Una vez mas, la música se convierte en ese hilo invisible que nos une y nos recuerda que, incluso en el desastre, el pueblo sigue unido.
El universo musical juega un papel crucial y varios artistas han dedicado canciones a Valencia y su gente. Uno de ellos se pudo ver en el homenaje que se hizo en Mestalla a las víctimas. Ese día, el 23 de noviembre, el cantante valenciano Rei Ortolá interpretó la canción “Voces de Valencia” en el momento en el que los jugadores salían al campo, dejando imágenes muy emotivas y dejando en evidencia lo que la música puede llegar a hacer. La letra de esta canción es un claro ejemplo de todo lo que puede ayudar a mover el arte sonoro.
Otro de los artistas que decidieron sacar una canción relacionada con la DANA fue Raul Clyde. El reguetonero valenciano lanzó un tema dedicado a los voluntarios que fueron a ayudar a las zonas damnificadas el 4 de noviembre, una semana después de las inundaciones. En ella también carga contra los poderes políticos por su ineficiencia.
La DANA causó muchos daños, alrededor de una treintena de sociedades musicales “lo han perdido todo” explica la Federación de Sociedades Musicales de la Comunitat Valenciana (FSMCV). Según Daniela González Almansa, presidenta de la FSMCV, hay más de 3.500 músicos federados perjudicados, 4.000 alumnos que se quedaron sin clases y unos 300 profesores temporalmente sin trabajo. En toda la Comunidad Valenciana hay 547 sociedades musicales, de las cuales 327 se encuentran en la provincia de Valencia.
Las agrupaciones damnificadas por la riada se reparten por diversas comarcas valencianas, con especial incidencia en el sur del área metropolitana de Valencia. De las 33 sociedades musicales afectadas, 17 se ubican en la comarca de l’Horta Sud (pueblos al sur de la capital), 8 en la Ribera Alta, 4 en la región interior conocida como Utiel-Requena y 3 en la ciudad de Valencia; además, 1 sociedad resultó dañada en la subcomarca de la Vall dels Alcalans.
Localidades como Paiporta, Massanassa, Picanya, Aldaia, Algemesí, Albal o Requena-Fuenterrobles, entre otras, vieron cómo la música quedó enmudecida tras el temporal. Curiosamente, las únicas agrupaciones de la zona de Utiel (dos sociedades musicales centenarias) lograron salir indemnes de la catástrofe, pero fueron la excepción dentro de un panorama desolador.
¿Por qué este fenómeno meteorológico afectó tanto al colectivo musical?
La explicación está en la organización de las sociedades musicales. Muchas bandas disponen de locales de ensayo y sedes sociales en bajos a pie de calle o sótanos cedidos por los ayuntamientos. Estos espacios suelen albergar en su planta baja la sala de ensayos, despachos, aulas y el archivo musical.
En el siguiente mapa podemos encontrar las sociedades musicales pertenecientes a la FSMCV que fueron golpeadas por la DANA.
Mapa: Sociedades musicales afectadas por la DANA en la provincia de Valencia (Fuente: FSMCV)
Una de estas sociedades es la Filarmónica Alcudiana, donde Carmen Chisvert, una joven de 20 años, toca el clarinete. Ella fue una de las damnificadas y vivió la DANA de primera mano. Carmen explica que, lo primero era lo primero, y los músicos decidieron limpiar primero sus casas y las de sus familiares. Una semana después del primer día, con todos los hogares y calles más o menos despejados decidieron ir a limpiar el conservatorio de l’Alcúdia donde ensaya su banda. Ella recuerda ese día como uno de los peores de su vida: “ver completamente destrozado el sitio donde he aprendido a tocar mi instrumento y donde he sido tan feliz, me partió el corazón” relata Carmen. También nos cuenta que sus compañeros con instrumentos más pesados como la tuba y el barítono, acostumbraban a dejarlos en el conservatorio para no tener que cargar con ellos cada día que tocaba ensayar, tras el agua quedaron inoperables.
La Filarmónica Alcudiana consiguió poder volver a ensayar un mes después. Según Carmen, el primer día el hedor era tan insoportable que no pudieron terminar el ensayo. En enero, pudieron salir por primera vez a hacer un acto en su pueblo, pero ella lo recuerda de una manera muy triste, ya que seguían viendo barro en las calles y como muchos locales no habían podido reabrir.
La FSMCV asumió un papel central de coordinación y reparto de fondos. Gracias a las donaciones externas y a la movilización interna, en los primeros cinco meses tras la DANA se habían distribuido más de 810.000 euros en ayudas entre las sociedades afectadas. Según el balance de la FSMCV a marzo de 2025, el total ascendía a 810.790,23 €, combinando aportaciones económicas directas y la entrega de instrumentos musicales de sustitución.
Este plan de recuperación se desarrolló en tres fases: el 13 de diciembre de 2024 se repartieron 131.300 €; el 13 de enero de 2025, otros 109.300 €; y el 30 de enero de 2025 se asignaron 206.000 € adicionales. Paralelamente, en especie se entregaron instrumentos por valor de 235.626 € en diciembre (coincidiendo con la donación de la Fundación Herrero) y otros 128.564 € en febrero de 2025.
En cuanto a las ayudas, Carmen admite que tardaron en llegar, por lo que los músicos tuvieron que reunir dinero para poder comprar instrumentos y partituras. Por otra parte, el pueblo recibió un donativo de la Fundación Amancio Ortega y parte de este donativo fue destinado a la casa de la música. Con estas donaciones, habilitaron de nuevo el conservatorio para reanudar las clases.
Cabe destacar que una parte sustancial de estos recursos provino de la propia familia musical: la FSMCV redirigió 278.000 € de fondos propios y solidaridad interbandas, de los cuales 205.000 € fueron aportados voluntariamente por sociedades musicales no afectadas, y 73.000 € por la campaña de donaciones ciudadanas.
Para ayudar a los afectados, desde la FSMCV, han puesto en marcha varias iniciativas como instar a todas las sociedades musicales a que destinen la recaudación de los conciertos de Santa Cecilia a los compañeros afectados así como habilitar una fila 0 en sus próximos conciertos; hacer donaciones en la cuenta bancaria ES45 3159 0078 5630 4840 6023 o enviar bizums al 10543. También se ha puesto en marcha un servicio de acompañamiento jurídico a las sociedades afectadas para iniciar las reclamaciones por los daños causados al consorcio de seguros, así como canalizar algunas ayudas privadas. Un ejemplo es el de revisar instrumentos para ver si se pueden recuperar o arreglar. Otro punto fundamental son los archivos que, en el caso de la sociedad musical de Paiporta son centenarios y guardan un gran valor cultural. Además, la FSMCV se ha puesto a disposición de todas las sociedades musicales afectadas.
Más allá de las orquestas
Además de las bandas tradicionales otras agrupaciones de muchos géneros musicales se vieron afectadas. Un ejemplo de ellas es Novus, una banda valenciana con 1600 oyentes mensuales en Spotify. La pasada semana tuvimos el gusto de hablar con Rober y Samuel, cantante y bajista de la banda respectivamente. En su caso, tenían un estudio propio en Alfafar del que no queda nada. Con el tiempo han conseguido reponerse y volver a los escenarios y tienen preparados proyectos para el futuro cercano. Si quieres saber más sobre ellos, la DANA, los festivales y otras muchas cosas, tienes disponible en YouTube la entrevista completa.
6 Meses después
Casi 6 meses después los grupos y las bandas han demostrado una resiliencia y una fuerza excepcional para recuperar sus lugares de trabajo o los mismos instrumentos. Esto ha servido para mostrar el valor cultural que tiene la música y la capacidad para unir a un grupo de personas por un único motivo.
La DANA, con su destrucción, ha dejado al descubierto la vulnerabilidad física de la gran mayoría de sociedades musicales de la Comunidad Valenciana. Las bandas y agrupaciones musicales fueron las más visiblemente afectadas, ya que tienen una gran presencia territorial y una masa social muy fuerte. Sin embargo, no fueron los únicos afectados, muchos cantantes independientes y grupos emergentes vieron paralizada su carrera por la devastadora inundación. Pero, aunque todos ellos trabajan en ámbitos diferentes, se han conseguido unir en una misma voz que clama: “solo el pueblo salva al pueblo”.
Las cifras son claras. Hay más de 30 sociedades devastadas, miles de músicos federados y cientos de artistas emergentes fueron afectados. Las pérdidas materiales cuantiosas. Las pérdidas humanas, de valor incalculable, suponen un daño irreparable. Este suceso ha demostrado que ante la ausencia de acción por parte de los altos cargos tanto del gobierno regional como del gobierno estatal, toda España y el mundo entero se volcaron con los valencianos, todos querían aportar su granito de arena y ayudar como fuese a aquellos que lo habían perdido todo.










