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Son las 6 de la mañana, las 5 en Canarias. Comienza una nueva jornada de estudio para los opositores…
En España hay cerca de 3 millones de funcionarios. España se acerca a esta cifra de trabajadores públicos tras subir un 8% en el último año, lo que supone casi un 15% del total de personas ocupadas. Para acceder a estos puestos públicos, la gran mayoría debe superar una prueba conocida como oposición. Víctor es uno de los 5,6 millones de opositores que hay actualmente en España. Su rutina, como la de tantos opositores, empieza muy temprano, a las 6 de la mañana. Intenta aprovechar el día lo máximo posible para poder prepararse todas las fases de las que consta su prueba para poder acceder al Cuerpo Nacional de Policía. Para ello, deberá pasar las pruebas físicas, teóricas y psico-técnicas de una oposición de ámbito nacional de 2.500 plazas para la Administración General del Estado.
Todas las personas que tienen intención de presentarse a las oposiciones acuden a una academia o centro de formación donde les den las claves para poder prepararse la prueba de la mejor manera posible. En este tipo de escuelas, al alumno se le proporciona todo el temario necesario para el examen, se le ayuda a diseñar un plan de estudio de la manera más eficiente y se hacen simulaciones de examen para que se familiaricen con la prueba. Los alumnos acuden periódicamente el tiempo que lo necesiten para estar lo mejor preparados posible. Geopol, Depol, Jurispol o Sector 115 son algunas de las principales academias que hay en la ciudad de Valencia para todos aquellos que tienen la intención de formarse de cara al examen.
El caso de Víctor no es una excepción y también forma parte de ese grupo opositor que prepara sus pruebas formándose desde una academia específica, en concreto en la academia Geopol. Además, en su caso fue previsor y se informó de las condiciones para apuntarse mientras cursaba el bachillerato, y esa consulta supuso un punto de inflexión en su convencimiento para acabar el instituto y posteriormente estudiar las oposiciones. Le bastó solo con conocer una academia para tener claro qué quería estudiar y donde quería estudiar.
No obstante, el formato de las oposiciones ha cambiado mucho con el paso del tiempo. Antiguamente era mucho más complicado aprobar este tipo de pruebas tanto a nivel de contenidos, como a nivel de preparación y evaluación. No existían tantas academias como ahora, y las pocas que había tenían un horario fijo, lo cual dificultaba a los alumnos asistir con regularidad. Actualmente, estas academias son de gran ayuda porque ciertos temas se actualizan con el tiempo, como puede ser el caso de las oposiciones de justicia, o de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
En el pasado también había un grave problema de transparencia a la hora de recibir las calificaciones. No era posible revisar el examen ni comprobar los fallos, sino que había que fiarse de la nota que había puesto el corregidor, asumiendo el riesgo de que se hubiera equivocado evaluando. Hoy en día, incluso existe la posibilidad, en algunos casos, de llevarse una plantilla de los exámenes, lo cual puede servir al opositor de orientación. Además, para evitar errores en la corrección, los exámenes tipo test son corregidos por máquinas.
Las oposiciones antiguamente
Ángel, un antiguo opositor de justicia, lo tiene claro. Él, al recordar cómo se evaluaban las oposiciones en su época, mira con buenos ojos todos los cambios que se han ido introduciendo durante todo el proceso, desde los exámenes hasta la corrección y revisión de las pruebas.
Aun así, el veterano opositor considera que todavía se pueden mejorar muchas cosas, a pesar de que la tecnología haya ayudado mucho en el proceso. “Ahora todo está mucho mejor.” “Todo es mejorable, perfecto tampoco hay nada nunca. Siempre hay errores. Y siempre hay preguntas que no se sabe de dónde las sacan o no están en el temario”.
Donde Ángel sí cree que ha habido mejoras es en la oferta de academias donde los alumnos pueden prepararse los contenidos para las diferentes oposiciones, al mejorar tanto la oferta como las condiciones de estas academias. Y es que, la posibilidad de estudiar online, poder revisar preguntas de convocatorias anteriores o tener a disposición casi de forma instantánea los cambios en el temario, ha contribuido positivamente a la preparación de los opositores.
Víctor, madruga mucho para poder ir a realizar parte de su rutina de entrenamiento físico. La prueba física consta de tres partes, una de fuerza en la que el alumno deberá realizar el máximo número de dominadas posibles, una de agilidad en la que tendrá que recorrer un circuito de obstáculos lo más rápido que pueda, y una prueba de resistencia en la que tendrá que recorrer un kilómetro en el menor tiempo posible. Para preparar estas pruebas, se divide en dos el entrenamiento en una sección de gimnasio y otra de cardio. Además, dedica el resto del día a preparar el examen teórico y la entrevista personal y el BioData -una especie de biografía-. Al día se prepara dos temas, pero para que no se le haga muy pesada esta parte, Víctor trata de combinar los temas y que así no sea tan repetitivo. Por ejemplo, combina un tema de jurídica con uno de sociología.
Pero no solo le dedican tiempo a las oposiciones el rato que están en las academias. Muchos opositores se tiran meses encerrados en su habitación con el temario bajo la luz del flexo. Muchos viajes a la biblioteca, que se convierte en su segunda casa. Cientos y cientos de folios llenos de información por delante y por detrás. Arcoiris de subrayadores para destacar el contenido más importante. Largas noches en vela o prontos despertares para aprovechar el máximo tiempo posible. Cascos con cancelación de ruido ,sonido blanco?. Litros y litros de café o bebidas energéticas… Cualquier técnica es buena para mantener la concentración en los largos ratos de estudio y sacar el máximo provecho en el día a día.
El proceso de la oposición
Todos los años se convocan numerosas oposiciones donde se ofertan miles de puestos de trabajo, pero ¿Cuál es el proceso que tiene que pasar una persona para poder presentarse a la prueba? Lo primero de todo es la publicación de la convocatoria de cada oposición en el Boletín Oficial del Estado. En el año 2023, la Administración General del Estado contaba con más de 30.000 de los 40.000 puestos ofertados por el Gobierno de España. Por otro lado, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado cuentan con alrededor de 7800 vacantes. A nivel autonómico, la Generalitat Valenciana solo contó con 823 de esas 40.000 plazas. Las cifras de las plazas ofertadas varían año a año en función de la demanda de la Administración.
Actualmente, la cifra total de funcionarios en las Administraciones Públicas asciende a 2.967.578. Más de la mitad de estos puestos tienen lugar en el Sector Público de las Comunidades, casi 2 millones. Mientras que el resto de plazas se reparten entre el Sector Público del Estado y de la Administración Local. En total, hay casi medio millón de mujeres más que de hombres trabajando como funcionarias, llegando casi a triplicarse esta cifra en el Sector Público de las CC.AA. La Comunitat Valenciana aporta alrededor de 280.000 plazas repartidas entre las administraciones estatales, autonómicas y locales, de las cuales 172.000 son mujeres. Siendo en la Generalitat donde más puestos hay ocupados, unos 187.000 aproximadamente.
El siguiente paso es la instancia, o lo que es lo mismo, el procedimiento que debe seguir cada persona para presentarse al examen. Posteriormente, y en función del tipo, cada oposición tendrá diferentes fases. En el caso de Víctor, deberá presentarse primero a las pruebas físicas, luego al examen teórico y por último al test psicotécnico, la entrevista personal y el reconocimiento médico. Una vez superadas las tres pruebas, Víctor deberá finalizar su formación en Ávila durante nueve meses. Finalmente, se le comunicará si ha aprobado la oposición y elegirá su destino de trabajo.
Pero no todas las oposiciones son iguales. Existen numerosos formatos de exámenes en función del campo y de la especialidad de cada cargo público. Tenemos varios ejemplos como el MIR en medicina, el cual es un examen tipo test de 200 preguntas, con una duración de tres horas, que se realiza unos meses después de finalizar la carrera universitaria. Este examen te da acceso a 4 años de residente en un hospital en la especialidad que se seleccione para posteriormente pasar a tener una plaza fija como personal sanitario.
Por otra parte tenemos oposiciones más estándar, que son un único examen tipo test, como el caso del personal docente, del personal administrativo tanto nacional como autonómico o recogida de residuos urbanos. Donde los opositores se lo juegan todo a una carta, una única oportunidad para aprobar y acceder a la plaza. Como, por ejemplo, es el caso de los exámenes que dan acceso a los puestos de personal auxiliar administrativo. Este, consta de una única prueba tipo test, dividida en dos partes. La primera, con 60 preguntas en donde se evalúa tanto la parte teórica necesaria para acceder al puesto como preguntas de carácter psicotécnico; y 50 preguntas de ofimática, en donde el opositor debe demostrar que sabe utilizar con soltura diferentes programas básicos de ofimática, sumamente necesarios en un puesto como este.
Como Víctor, muchas personas optan por presentarse a unas oposiciones para poder dedicarse a su vocación. “Yo de pequeño veía pasar un coche de policía y decía “¡Ostras, me gusta!”.” Médicos, profesores, jueces o miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado son algunos de estos oficios tan vocacionales, donde no importa todo el tiempo que haya que dedicarle a esta prueba y que el esfuerzo merece la pena.
De hecho, Víctor confiesa que nunca ha sido un buen estudiante, nunca ha encontrado motivación para sacar adelante la secundaria. Pero algo en él cambió en Segundo de Bachillerato. Tomó la decisión de que quería ser Policía Nacional, ya que era lo único que le despertaba ese sentimiento vocacional. Cambió automáticamente el chip y a la edad de 18 años comenzó a prepararse para esta dura prueba. Lleva 2 años siguiendo estrictas rutinas de nutrición, de descanso, de ejercicio y de estudio para lograr su objetivo.
Otras oposiciones
Isabel, una estudiante de medicina que se está preparando el MIR para entrar de residente en la especialidad de endocrinología y nutrición en el hospital “Virgen de la Arrixaca”, en la Región de Murcia, es otro ejemplo de ello“. La verdad es que sacrificas muchas cosas, pero sabes que todo este esfuerzo antes o después tendrá su recompensa. Solo pienso en cumplir mi objetivo.” Además, asegura que después de estudiar la carrera de medicina durante 6 años, está convencida al 100% que también es capaz de aprobar el MIR. “No me imagino otra cosa que no sea aprobar”. Lleva desde que finalizó su carrera estudiando para este examen. Más de 10 meses metida en su habitación durante horas esperando que llegue el día de la prueba final. Con nervios, pero a la vez con ganas por ver su sueño hecho realidad. “La medicina me ha fascinado desde siempre, poder ayudar a la gente es algo que me llena como persona.”
Pese a ello, también según Opositatest, la gran mayoría de la gente que decide opositar lo hace por otras razones. En España, 1 de cada 2 españoles de entre 18 y 55 años se ha preparado o ha planteado prepararse unas oposiciones. Y el porcentaje de gente que se presenta incrementa año a año una media de un 10%. Actualmente, las condiciones laborales que ofrece la administración pública son mejores respecto a las del sector privado, que ha perdido calidad con el paso de los años. Un 52% de los opositores aseguran que acceder a un cargo público mejora el poder adquisitivo de la gente y que les permite convertirse económicamente independiente. Además, un 65% considera que ganan estabilidad laboral y consiguen una mayor conciliación laboral, mayor flexibilidad de horarios y un mejor ambiente laboral y desarrollo personal.
De hecho, según el mismo informe , un 65% de las personas que opositan lo hacen debido a la estabilidad laboral que conseguir una plaza como funcionario público les otorga. Además, otra encuesta realizada por esta misma página dedicada al mundo de las oposiciones realizada en 2019, muestra que la edad media de los opositores es de menos de 40 años, tiene en su mayoría un perfil femenino y eligen las oposiciones de justicia, con un 43% del total.
Otra de las ventajas que tiene trabajar como funcionario para el Estado es que están amparados por los sindicatos. Según indica ITF Seafarers, un sindicato es una asociación de trabajadores cuya función es asegurarse de que los trabajadores tengan cubiertos sus intereses laborales, sociales y económicos. Además, los sindicatos se encargan de asesorar jurídicamente a los trabajadores para asegurar sus derechos. A día de hoy, el derecho a la sindicalización está consagrado por organizaciones como la Organización Internacional del Trabajo y la Organización de las Naciones Unidas.
Juan Beneyto trabaja como sindicalista en la Ciudad de la Justicia. Para él, la función de los sindicatos con respecto a las oposiciones, en este caso oposiciones para una plaza dentro de la administración de justicia, es velar por que se cumplan las normas con transparencia y que el proceso selectivo se ajuste a la ley. Además, también se dedican a asesorar a los opositores que muchas veces acuden a ellos con dudas, ya que no conocen a fondo como funciona la justicia.
En cuanto a los procesos de selección de los opositores que aspiran a este puesto, comenta que se han abierto varios: “se puede entrar a través de oposiciones libres, es decir, cualquiera que se presente, luego oposiciones mediante concurso de oposición, que es una fase de oposición y una fase de méritos, en la cual se valora la experiencia y la formación que ha tenido un interino cuando entró a través de una bolsa y luego un proceso de estabilización, que se basa simplemente en antigüedad”. Juan Beneyto, considera que actualmente hay demasiados procesos abiertos para lograr una plaza en la administración de justicia.
Miguel Catalá, al igual que Juan Beneyto, también trabaja en la Ciudad de la Justicia. En cambio, él es formador de opositores que aspiran a lograr una plaza dentro de la administración de justicia. Su función consiste en trasladarle a los opositores un programa como miles de preguntas, del que saldrán las preguntas definitivas que aparecerán en el examen de la oposición. “El ministerio a través del BOE publica las bases, ya sea del concurso de oposición o de oposiciones libres y dentro de esas bases, está el programa que va a regir esa oposición”. “El programa viene con una relación de epígrafes, por lo tanto el formador desarrolla esos epígrafes y se los transmite al opositor”.
En 2019 ,cuando la cifra de empleados públicos en España era de unos 3,2 millones de trabajadores, el porcentaje con respecto al número total de personas con trabajo era de un 16%. Si se compara este porcentaje con las cifras que Eurostat publicó en 2020 sobre el porcentaje de trabajadores en el sector público con respecto al número de empleados en los estados miembros, España se situaría en la parte media de la tabla, con países como Italia, de un 14%, con un resultado similar. Suecia, Dinamarca y Finlandia son los países que liderarían este ranking, con un 29%, un 28% y un 25% respectivamente. José Vicente, que a los 20 años decidió dejar de estudiar y dedicarse a opositar para conseguir un puesto como administrativo auxiliar en la Universidad de Valencia, lo tiene claro. “Una de las razones principales es que me gustaría tener un horario estable de trabajo y un buen salario que sea estable”
Sea o no vocacional, se requiere de un gran sacrificio para poder pasar esta dura prueba a base de un esfuerzo constante, tal y como señala Víctor. “No hay misterio, la clave es trabajar y ya está.” Otro de los factores muy importantes a tener en cuenta, tal y como indica Susana, es saber manejar muy bien los niveles de estrés sobre todo los días previos al examen. Además, recomienda que los opositores que no consiguen aprobar en la primera convocatoria no deben frustrarse porque es muy muy difícil pasar todas las fases de la prueba.
Al haber un número limitado, y en ocasiones muy escaso, de plazas en relación al número de examinados, muchos de los opositores que están muy bien preparados, se quedan fuera y tienen que volver a presentarse. A veces, la diferencia es tan pequeña que puede ser una décima, centésima e incluso milésima.
En el caso de Víctor, si suspende únicamente una de las fases, tendrá que partir desde cero en la siguiente convocatoria. Por ejemplo, en el caso de aprobar las físicas pero suspender el examen teórico, deberán a repetir todas las pruebas. Pero esto tiene también su parte positiva, y es que con el paso de los años, se van acumulando y asimilando una mayor cantidad de información de cara a la siguiente prueba.
Después de ver en qué consisten las oposiciones, qué tiene que hacer la gente para presentarse, cuánto y cómo deben preparase. Podemos decir, al igual que lo hace la directora de la academia, que las oposiciones es una prueba muy complicada que, para aprobarla, requiere de Sacrificio, disciplina, constancia y ampliar los conocimientos año a año.
De hecho, la preparación de las oposiciones supone para los candidatos una cantidad bastante elevada del tiempo al día, por lo que la organización y el tiempo de estudio son factores muy importantes para ellos. Por ejemplo, una persona que desee conseguir una plaza como policía nacional en la escala básica tarda de media unos dos años y medio, estudiando y preparándose a tiempo completo. En cambio, una persona que desee prepararse las oposiciones de administrativo auxiliar del estado tardará, de media, 1 año y medio.
Coste de oportunidad de las oposiciones
Y aunque, el tiempo medio de aprobado varía dependiendo de factores como el tiempo y la motivación, lo cierto es que se trata de un periodo en el cual la preparación y el estudio forma parte del día a día de la vida de muchos aspirantes. Se trata, sin duda, de una etapa en la que se dejan de lado otros aspectos importantes, como el tiempo de ocio o las actividades sociales. “Yo creo que es un periodo de tu vida en el que tienes que entregarte a algo para conseguir un objetivo para toda la vida. Es decir: hay que hacerlo y ya está” la tarea se complica si, además de estudiar, existen otras obligaciones como la de trabajar, comenta Víctor.
Conocemos también el caso de José Vicente, que además de prepararse las oposiciones, también trabaja de lunes a viernes siete horas aproximadamente en el negocio familiar de sus padres. Para él, la organización de su tiempo es muy importante, ya que debe estudiar y trabajar en el mismo lapso en que otros solamente se dedican a prepararse.
“De momento voy tranquilo, porque todavía no ha salido una convocatoria oficial para el puesto para el que me estoy preparando, pero mi idea es aumentar el tiempo de estudio en verano, tras acabar mi contrato de trabajo” Además, José Vicente comenta que el apoyo de la familia también es un aspecto sumamente importante ya que en una rutina tan automatizada y con tan pocas distracciones, cualquier estímulo y motivación de los más cercanos es vital para mantener la disciplina y fuerza de voluntad.
Víctor, tras su experiencia personal y lo que ha vivido estos años en los que ha estado preparando las oposiciones para entrar al cuerpo de policía, aconseja a cualquier persona que esté pensando en opositar, ya no a policía, sino a cualquier cargo público que requiera de ello, que ante todo hay que ser constante, ya que considera que esto es lo más importante a la hora de preparar unas oposiciones, la constancia y una rutina de estudio y ejercicio físico.
Asimismo, Víctor habla de que si realmente es vocacional y tu sueño es lograr ese puesto al que estás aspirando, no cuesta hacer ese sacrificio que requieren unas oposiciones, porque son un trámite para lograr el objetivo. “Yo de hecho, no he estudiado en mi vida, no estudiaba nunca nada, pero si es tu vocación de verdad, no te va a costar”, esto dice Víctor sobre el cambio de mentalidad que tuvo respecto a los estudios una vez se dio cuenta de cuál era su objetivo.
Hoy, 14 de abril hace menos de 24 horas que Víctor ha hecho el examen teórico de las oposiciones a policía, que han tenido lugar en la Universidad Politécnica de Valencia, en la facultad de ingeniería industrial. Con ello, ha puesto fin (a falta de conocer los resultados) a una larga rutina de meses eternos, esfuerzo, sacrificio y dedicación; en la que, si la suerte le acompaña, no tendrá que volver a sumergirse y podrá acceder de forma directa a ejercer aquello que lleva soñando desde pequeño.
Multilhogi




