Las últimas caladas del cigarro llegan con el nuevo plan antitabaco de Sanidad

El Ministerio de Sanidad establece un nuevo plan para restringir el uso del tabaco con subida de impuesto y su prohibición en ciertos lugares públicos

“Soy consciente de que es un vicio muy malo, caro y que no te lleva a nada, y además debería dejarlo, pero eso es una típica frase de fumadores”. Francisco Javier Chirona Bosch, más conocido como Paco, es fumador desde los 21 años. Se inició en el mundo del tabaquismo cuando aún era obligatorio el servicio militar en España, por la “tontería”, como dice él, de aceptar un cigarro a tu amigo que no para de insistir.

La necesidad de parar para poder fumar. María Tarazón

Fue destinado al País Vasco y su compañero de la mili era fumador y también algo melancólico, lo que acabó despertando en Paco una empatía que derivó en el comienzo de su adicción al tabaco. Comenzaron a compartir experiencias y vivencias pero también pitillos. “Cuando echaba de menos mi tierra, fumaba”. 

Ahora Paco tiene 64 años, regenta un bar en Tuéjar y su adicción al tabaco le sigue acompañando. Ha intentado dejar de fumar tres veces a lo largo de su vida pero sin éxito. A estas alturas ya no se lo plantea.

“La última vez que intenté dejar de fumar no pude, no presté la atención que merecía.” Un entorno dañino, la rutina o la ansiedad son algunos de los factores que imposibilitan a los fumadores dejar el tabaco. “Es como la droga o la Coca Cola, te engancha”, un vicio que no muchos tienen la voluntad, las ganas o la fuerza de abandonar.

El tabaco en España, ¿muy barato?

Paco fuma una media de dos paquetes diarios de Malboro, lo que supone diez euros al día, setenta a la semana y casi trescientos al mes. «Con los años es un dinero que no te das cuenta, no me he puesto a contarlo pero si vas sumando lo que me gasto al mes, una jubilación buena supongo. (risas)»

Aún así, España es uno de los países europeos donde el tabaco es más barato. Entre los países del continente existe una gran diferencia en el precio de las cajetillas de tabaco por las medidas fiscales de cada nación. Con una media europea de 5,27 euros por cajetilla, se evidencian las claras diferencias entre los diferentes países. El ranking lo lidera Irlanda con un precio medio de 12.81€ por cajetilla y lo cierra Bulgaria con 2,77€. España se sitúa tres países por debajo de la media en Europa (4.53€).

Desde 1993 con el nacimiento del Mercado Único en Europa, se establecieron impuestos especiales sobre ciertos productos para evitar una competitividad masiva en el comercio europeo. Todo lo recaudado con esos precios especiales va destinado a los países miembros de la Unión Europea. Uno de los productos a los que se le impuso esta medida fue al tabaco. Desde 2014 se debe recoger, como mínimo, el 60% del precio medio del coste de cajetillas al por menor. Esa contribución ha de ser mayor a 90 euros por cada 1000 cigarrillos, quedando exentos los países que establezcan un impuesto especial de mínimo 115€ por cada 1000 cigarrillos. Además de esta condición europea, cada país aplica las medidas fiscales pertinentes en base al IVA. 

El tabaco en España es uno de los más baratos de Europa. María Tarazón

Sanidad contra el tabaco

En España, recientemente se ha presentado desde el Ministerio de Sanidad un nuevo borrador de la regulación del tabaquismo. La ministra de Sanidad, Mónica García, y el director general de Salud Pública y Equidad en Salud, Pedro Gullón, expusieron el viernes 22 de marzo el nuevo Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027 (PIT) a las sociedades científicas, entidades de salud pública y colectivos juveniles y de protección a la infancia. 

Las CCAA tuvieron cinco días para presentar sus aportaciones al nuevo plan y el día 3 de abril se reunieron en un monográfico extraordinario de la Comisión de Salud Pública para evaluar las consideraciones que cada comunidad había concretado sobre la nueva regulación. Finalmente Sanidad admitió 160 de las 180 enmiendas que interpusieron las Comunidades Autónomas al Plan Integral contra el Tabaquismo.

La futura reforma de la ley antitabaco planteada por el Ministerio de Sanidad que encabeza Mónica García, incluirá algunas novedades. La primera es la subida de los tipos impositivos al tabaco, siendo España uno de los países de la Unión Europea donde el tabaco es más barato, desde el Ministerio se pretende encarecer el precio de la cajetilla aumentando los impuestos, y por tanto, el documento “Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027” (PIT) prevé revisar así la fiscalidad del producto para encarecer el coste del mismo.

Otro de los puntos que el plan antitabaco revisa es la reducción del humo en espacios públicos. Según la ministra, Sanidad pretende, entre otras mejoras, limitar el humo en terrazas y marquesinas y asimismo afirma que los espacios libres de humo sirven para prevenir el humo de segunda generación.

También llamado humo de segunda mano, se refiere “a aquel humo que viene del extremo ardiente de un cigarrillo, cigarro o pipa. También es el humo que los fumadores exhalan”. “Incluso el humo que es exhalado contiene sustancias que irritan el revestimiento de los pulmones y otros tejidos, tales como los ojos y la garganta. Estas sustancias químicas provocan cambios que interfieren con las células que se están desarrollando normalmente en su cuerpo. Estos cambios en las células aumentan el riesgo de algunos tipos de cáncer, y otros factores que pueden afectar su salud.” Así lo explica la serie de información al paciente publicada por la American Thoracic Society.

A lo largo de los años, los espacios libres de humo han ido aumentando en nuestro país. El 2 de enero de 2011 entró en vigor la Ley 42/2010 que modificaba la Ley 28/2005, incluyendo la prohibición del humo en todos los espacios públicos cerrados, como por ejemplo en los locales de hostelería y restauración. Además, esta ley extendió la prohibición de fumar a algunos espacios exteriores, al aire libre, como los recintos de los parques infantiles, centros educativos y formativos dedicados a menores de 18 años y recintos de los centros sanitarios. 

De este modo, la nueva ley aspira a continuar con la ampliación legislativa de los espacios sin humo de tabaco o de cigarrillos electrónicos y productos relacionados. Por lo tanto, no es algo nuevo el control del humo al aire libre. A finales de 2010, España se colocó a la vanguardia europea en normativa antitabaco al aprobar la prohibición de fumar en todos los locales públicos cerrados, incluyendo bares, restaurantes y locales de ocio. Al aprobar en el nuevo Plan Antitabaco estas nuevas medidas de regulación del humo en espacios exteriores, España también se convertiría en uno de los países más avanzados en esta materia.

Es más, recordemos que durante la pandemia de covid-19, se pusieron en práctica algunos paquetes de medidas entre los que figuraban normativas con restricciones al tabaco. Las Comunidades Autónomas prohibían fumar en la calle, en las terrazas o en las propias playas. Algunas de estas medidas se mantienen a día de hoy pero la mayoría se anularon pasado el estado de alarma.

El tiempo marcado por lo que duran los cigarros. María Tarazón

Por ejemplo, en la Comunidad Valenciana, en 2020, se puso en marcha en la red “Playas Sin Humo”, como parte del desarrollo de la Estrategia de prevención y atención al tabaquismo en la Comunitat Valenciana (2018-2023) de la Generalitat Valenciana. La Comunitat Valenciana cuenta con 54 playas libres de humo tras la incorporación de Castelló de la Plana, Almassora, Moncofa, Xilxes, Cullera, Gandia, Dénia, Xàbia, Teulada, la Vila Joiosa, Alacant y Argelita.

Esta estrategia fue impulsada por la Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública, a través de la Dirección General de Salud Pública y Adicciones, en colaboración con la Conselleria d’Agricultura, Desenvolupament Rural, Emergència Climàtica i Transició Ecològica y la Federació Valenciana de Municipis i Províncies.

Según un comunicado de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), en la actualidad, en casi la totalidad de espacios públicos donde hay menores encontramos restos de humo de tabaco. También afirma que la población sigue expuesta al humo del tabaco “en el 95,1% de las terrazas; en el 78,2% de las entradas de los locales de hostelería; en el 46% de los accesos a los centros escolares y en un 43% de los parques infantiles”.

Los expertos insisten en que muchas de las medidas contempladas en anteriores documentos para regular el consumo de tabaco en espacios públicos no se cumple correctamente y no se ponen en práctica mecanismos o sanciones que aseguren el cumplimiento de la normativa antitabaco vigente. Rubén Lera es neumólogo, responsable de la unidad de tabaquismo del Hospital Doctor Peset (València) y ha sido coordinador del grupo de trabajo de tabaquismo de la Sociedad Valenciana de Neumología.

Rubén Lera, neumólogo del Hospital Doctor Peset (València)

En España la aprobación del Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027 (PIT) sigue en vías de aprobación. La reunión de la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial que se produjo el pasado 3 de abril para tratar la entrada en vigor del PIT finalizó sin un consenso entre las partes. Las asociaciones contra el tabaco no comprenden por qué un documento que contaba con la mayoría de aportaciones de las Comunidades Autónomas y que fue supervisado por expertos en salud no contaba en un primer momento con el apoyo de todos. Desde nofumadores.org achacan la falta de entendimiento y consenso para la aprobación del Plan Antitabaco a “la mano oculta de la industria”. Por ello entidades como FACUA firman un documento en el que realizan un llamamiento urgente a la adopción del Plan Antitabaco.

Finalmente Sanidad lo aprobará con la aceptación de todos, aunque de primeras contaba con la oposición de diversas Comunidades Autónomas, la mayoría gobernadas por el Partido Popular. A pesar de las discrepancias existentes sobre algunas de las medidas como la que impediría fumar en las terrazas de los bares, las comunidades se han amoldado a la nueva normativa, además el Gobierno ha suavizado algunas de las normas retirando la enmienda que prohibía fumar en espacios privados como los vehículos.

A pesar de estos cambios de última hora, el Plan Antitabaco mantiene sus objetivos primando el aumento de los lugares públicos libres de humo, la subida del precio de las cajetillas y la lucha contra los vapeadores sobre todos los de un solo uso.

Como ha asegurado la ministra de Sanidad, Mónica García en rueda de prensa tras celebrarse el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, todas las comunidades incluyendo las gobernadas por el Partido Popular están «muy satisfechas» por este día tan «importante» para la lucha contra el tabaco.

La Comunitat Valenciana

Un 17,6 % de la población adulta (mayor de 15 años) en la Comunitat Valenciana se declara fumadora habitual y un 2,6 % fumadora esporádica, según datos de la Encuesta de Salud de la Comunitat Valenciana 2022 promovida por la Conselleria de Sanidad Universal i Salud Pública. En la Comunitat Valenciana, existen normativas específicas de carácter autonómico para regular el consumo del tabaco. Una de las primeras en entrar en vigor fue el Programa de Disminución del Consumo de Tabaco, que entró en vigor en junio de 1988. 

Los principales objetivos de este plan se concretaban en tres puntos: «disminuir la prevalencia del consumo del tabaco hasta alcanzar una prevalencia de fumadores en la población general por debajo del 25%; proteger la salud de los no fumadores vigilando el cumplimiento normativo y promover la norma de no fumar desarrollando estrategias para lograr una sociedad libre del humo ambiental del tabaco».

Desde entonces la regulación del tabaquismo ha evolucionado y actualmente la Comunitat ha estado poniendo en práctica la “Estrategia de prevención y atención al tabaquismo en la Comunitat Valenciana” puesta en marcha entre los años 2018 y 2023. Según este documento en la Comunitat Valenciana, 1 de cada 5 personas adultas es fumadora y anualmente se calcula que alrededor de 6.500 personas mueren por causas relacionadas con el tabaco. Por otra parte, la prevalencia de estudiantes que alguna vez en la vida ha hecho uso de cigarrillos electrónicos es 46,3 %, siendo mayor en chicos (48,1 %) que en chicas (44,5 %).

Estas cifras y estadísticas resultan abrumadoras para Amparo, fumadora desde los 14. «De verdad, por más que me digan lo malo que es y la gente que se muere yo seguiré fumando, me molesta». Amparo tiene 58 años, es divorciada y madre de tres hijos. Nunca se ha planteado dejar de fumar. “Me gusta fumar, llevo haciéndolo toda mi vida, no es una cosa que ahora quiera dejar, ni está en mi mente”. Ella trabaja en un bar como cocinera y pese a reconocer que no tiene una necesidad continua de fumar, enseguida que puede tomarse una pausa es lo primero que hace.

Al igual que Amparo, en los descansos del trabajo mucha gente usa esos minutos de respiro, irónicamente, para inhalar las sustancias tóxicas que ofrecen los cigarrillos. Es habitual ver en cualquier establecimiento a una persona en la puerta con un cigarro en la mano, esperando a que entre algún cliente. “Hay veces que te influye, pero si sabes que no puedes fumar, me corto más, no lo echo en falta. Eso sí, estando en casa puedo fumarme uno detrás de otro, si sé que en el trabajo no puedo fumar y no fumo”. 

Los trabajadores buscan descanso con la ansiedad de poder fumarse un cigarro. María Tarazón

Amparo ha tenido tres hijos y con ninguno ha dejado el tabaco. Es sabido que las mujeres no deberían fumar durante los embarazos e incluso se recomienda dejar antes de intentar tener un hijo, parece una cosa obvia, pero no es sencillo abandonar un hábito que tienes tan integrado en tu día a día. “La ansiedad que crea el tabaquismo, se le transmite al feto. Por eso mi médico no me dijo que dejase de fumar, sino que redujese el consumo. También es verdad que solo lo reduje con mi primer hijo, con las otras dos fumé normal”.

¿Cómo consigo dejar de fumar?

Rubén Lera, neumólogo del Hospital Doctor Peset, cuenta los pasos que sigue el paciente en una consulta médica para dejar de fumar

Proporcionar pequeñas dosis de nicotina a través de parches, chicles o aerosoles para reducir el síndrome de abstinencia es una de las formas por las que optan los fumadores que tratan abandonar el consumo. Cabe destacar que todos esos tratamientos son de venta libre ya que actualmente, a través de la sanidad pública, solo se receta el tratamiento de Todacitán, desde que en 2022 se dejaran de comercializar Champix y Zyntabac tras detectar en ellos compuestos cancerígenos. La principal diferencia de este medicamento reside en la citistina, el principio activo del Todacitán, cuyos receptores son los mismos que los de la codeína consiguiendo tener más alcance que esta última llegando a desplazarla. 

Rubén Lera, neumólogo del Hospital Doctor Peset explica cómo funciona el Todacitán.

El objetivo final de este tratamiento es dejar de fumar definitivamente a través de un proceso de deshabituación tabáquica con una duración de veinticinco días. Desde el inicio del tratamiento los médicos indican que se puede consumir tabaco hasta el quinto día, a partir del cual es recomendable no fumar ya que de lo contrario no se conseguiría el resultado esperado. En caso de que la persona no consiga dejar de fumar con Todacitán, el tratamiento no se puede volver a recetar hasta pasado un año. 

No todo el mundo puede dejar de fumar con Todacitán, pues este fármaco está contraindicado para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia. A su vez, para que la seguridad social recete estas pastillas se deben tres requisitos: estar apuntado en un programa de apoyo de deshabituación tabáquica, haber intentado dejar de fumar durante el último año previo a iniciar el tratamiento y ser consumidor de 10 o más cigarrillos al día. Para saber si cumples esta serie de requisitos puedes iniciar el siguiente juego

El Ministerio de Sanidad cuenta con una web de Estilos de vida saludables. En el apartado de “Prevención al Tabaquismo” ofrecen una serie de recursos en línea tanto para dejar de fumar como para ayudar a hacerlo. Esta guía proporciona información sobre los beneficios de una vida sin tabaco así como estrategias para dejarlo. Con los recursos en línea como el mapa “Localiza salud” dentro del marco de Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el SNS (EPSP) el paciente puede localizar “recursos y actividades que contribuyen a la salud y bienestar en los municipios adheridos”. También cuentan con un foro donde exfumadores de todas las edades exponen su experiencia personal dejando el tabaco. 

Lorenzo García, de 64 años, hace dio el paso y dejó de fumar. Bajo el tratamiento de Todacitán logró abandonar un hábito que le había acompañado durante décadas. A través de un amigo descubrió este tratamiento y no dudó en acudir a su médica de cabecera para iniciar el proceso. Lorenzo fumaba alrededor de 2 cajetillas de tabaco al día, a pesar de ello no le resultó difícil abandonar ese hábito desde las primeras pastillas como cuenta en la entrevista.

Al igual que Lorenzo, son muchos los exfumadores que han logrado dejar el tabaco gracias al fármaco que financia la Seguridad Social. Durante la entrevista, Lorenzo comenta cómo fue su primer contacto con los especialistas y su proceso con el tratamiento.

¿Cuánta gente fuma?

Se ha realizado una encuesta sobre tabaquismo por parte del grupo InfoPausa. Han participado en la misma 163 personas, pero no todos han tenido las mismas preguntas, ya que la encuesta variaba según tu primera contestación a esta cuestión: “¿en qué situación te encuentras? Esta pregunta se realiza con el fin de conocer si eres fumador, ex fumador o no fumador.

La gráfica indica a qué edad comenzaron a fumar los encuestados. Sofía García

Las respuestas a esta primera pregunta han sorprendido, ya que 97 de los encuestados (59,9%) ha indicado que no son fumadores. Mientras, 40 personas (24,1%) han marcado que sí son fumadores y las 26 restantes (16%) que son ex fumadores. A raíz de aquí a los fumadores se les pregunta a qué edad empezaron a fumar y podemos observar que la mayoría de las respuestas oscilan entre antes de los 18 y entre 18 y 25 años. 

También se puede observar como la gran parte de los fumadores (70%) fuma tabaco industrial, seguido del tabaco de liar (40%), mientras que el número de personas que fuma vaper en esta encuesta es mucho menor (5%). De estos encuestados, un 65% ha intentado dejar el tabaco, mientras que el otro 35% no.

Por otro lado, gracias a las personas ex fumadoras que han participado en esta encuesta, hemos llegado a conocer que la mayoría de ellos, 21 personas (80,8%) han dejado de fumar por voluntad propia. De este modo, queda un porcentaje muy pequeño que ha necesitado algún método externo como las pastillas, parches, etc. para conseguir abandonar la adicción. El siguiente juego sirve para la concienciación sobre lo costoso que resulta dejar de fumar.

Los vapeadores, ¿menos dañinos?

Otra de las medidas que se plantean en el borrador del Plan Antitabaco va enfocada hacia los grupos de población más jóvenes, se intentará que empiecen a fumar a edades tempranas. En un contexto marcado por la aparición de los vapeadores y los cigarrillos electrónicos, desde Sanidad advierten de los riesgos. Mónica García afirmaba en una rueda de prensa que “las nuevas formas del tabaco son una puerta de entrada al tabaquismo y hace falta actualizar la legislación para mejorar la protección de la salud”. Según los datos del Ministerio de Sanidad, actualmente un 25% de los niños y niñas de 12 años han vapeado y un 50% de los adolescentes más mayores.

Sanidad incluirá medidas para frenar el consumo de los vapeadores. Laura Gil

Un grupo de expertos en tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), constituido por miembros del Área de Tabaquismo y por miembros del Programa Integrado de Investigación en Tabaquismo de esta sociedad científica, revisan diferentes aspectos de este nuevo dispositivo para la inhalación de nicotina.

SEPAR señala en el Documento de posicionamiento de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica publicado en su revista científica Open Respiratory Archives, con motivo del Día Mundial sin Tabaco, que se celebra cada 31 de mayo, ante las estrategias de reducción del daño del tabaco que se introduce como premisa al consumidor de vapeadores: “la reducción del daño es una falsa solución, al representar una estrategia comercial de la industria tabaquera para incrementar sus ventas dificultando el control del tabaquismo, ya que retiene a los fumadores en el consumo de tabaco e impide que estos hagan intentos serios de abandono. Además, estos productos son una puerta de acceso a los adolescentes en el tabaco”.

Estudios recientes advierten del riesgo de la introducción de los vapeadores en los grupos de población más jóvenes. Estos dispositivos son cigarrillos electrónicos con un sistema electrónico de inhalador, se presentan como la alternativa al tabaco convencional y se caracterizan por su sabor, color y olor, pasando a convertirse en una nueva moda altamente peligrosa sobre todo para la gente jóven. Esta moda que ha ido instalándose poco a poco durante los últimos años disfraza una realidad altamente nociva, el atractivo del dispositivo esconde unos efectos gravemente dañinos para nuestro organismo, ya que los vapeadores cuentan con la presencia de sustancias como la nicotina y generan una adicción.

Rubén Lera advierte sobre los vapeadores.

Más allá de la nicotina, en cuanto al contenido de estos dispositivos, se ha probado que estan cargados de sustancias tóxicas. Según el estudio Conocimiento sobre los riesgos del uso de vapeadores en estudiantes publicado en la revista de Divulgación Científica de la Universidad de Xochicalco: “la mayoría de los cigarrillos electrónicos utilizan componentes que irritan a las vías respiratorias en su contenido, tales como el propilenglicol, la acreolina y también aldehídos, la exposición prolongada a estos químicos se asocia a disminución de la capacidad pulmonar en los seres humanos, bronquiolitis, entre otros. Además de que se identifican químicos potencialmente dañinos y cancerígenos tales como el óxido de propileno, el formaldehído, glicidol, diacetil y acetil propionil”.

TEREA es la marca que comercializa su tabaco calentado que se fuma con el vapeador de ICOS. María Tarazón

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que la nicotina es altamente adictiva y nociva para la salud. Además, señala que estudios epidemiológicos ‘de alta calidad’ han demostrado que el uso de cigarrillos electrónicos aumenta casi al triple el consumo del cigarrillo convencional, especialmente entre los jóvenes no fumadores. Estos datos científicos según advierte la OMS confirman que estos productos “son perjudiciales para la salud y no son seguros”. Sin embargo, aseguran que “es demasiado pronto para proporcionar una respuesta clara sobre el efecto a largo plazo derivado de su uso o de la exposición a esos productos.”

Sus efectos son dañinos y altamente perjudiciales, al igual que el tabaco, los nuevos dispositivos suponen un riesgo para la salud, por ello los mecanismos que se pondrán en marcha para legislar sobre el tabaquismo e intentar frenar el consumo en nuestro país favorecen a la Salud Pública.

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