Colegios de la Comunitat Valenciana enfrentan un inicio de curso que saben que será complicado debido a las condiciones de la enseñanza pública. Los cinco directores convocados confiesan que “ojalá” esta situación se debiera sólo a la huelga educativa, ahora en suspensión desde finales del curso pasado. Los centros siguen carentes de personal (docente y no docente), de unas infraestructuras dignas, la suficiente climatización y, sobre todo, una vía directa con la Administración o un espacio para poder aportar ideas.

Muchos directores llevan trabajando durante todo el verano para mejorar las condiciones de la enseñanza pública. Es el caso de Bárbara Tomás, directora del CEIP Doctora Anna Lluch, ahora en barracones después de esperar cuatro años al Plan Edificant. Además, es posible que comiencen sin material tan básico como internet o, incluso, teléfono.
Las infraestructuras han sido uno de los temas más urgentes señalados. Dándose casos en los que el alumnado se ha visto obligado a repartirse entre varias instalaciones. Como el centro regentado por Jorge Fuentes. Tras dos años de espera, estima que dispondrán de un nuevo edificio en 2029 o 2030 “siendo positivos”.
Pero más allá de las infraestructuras, faltan muchas otras cosas en los centros, sobre todo personal. Varios centros empezarán con siete medias jornadas sin cubrir. «Empezamos el curso con todo el alumnado, pero sin todo el profesorado». Esto añade Carlos Justo, portavoz de la Associació de Directores i Directors d’Escola Pública del País Valencià.
Comenzar el curso escolar con numerosas bajas entre el profesorado se ha vuelto algo habitual, una situación que agrava la crisis educativa latente. Las adjudicaciones tardías de plazas hacen que se apure el plazo de incorporación, incluso hasta el propio día de inicio de curso. Esta falta de personal es de especial notoriedad en el alumnado con necesidades educativas especiales. Frente a esta desesperante realidad, en muchos casos no reciben la atención que merecerían.
«…nos poníamos a limpiar porque, si no, nos iban a salir ratas«
El problema es tal que, incluso, se extiende a la contratación de personal no docente. Puestos tan relevantes como los de limpieza se quedan sin cubrir. Esto hace que la situación en los centros se vuelva insostenible, obligando al personal docente a hacerse cargo de ese trabajo.
Todos los directores convocados coinciden en que una vía de comunicación directa y efectiva con la administración resultaría de gran utilidad. Piden una en la que se les tome en serio, pues la situación es desesperante. Actualmente, relatan sus numerosos intentos de contactar con la Administración para resolver asuntos urgentes. El resultado, en muchos casos, es que ni les cojan el teléfono. “Nos sentimos absolutamente abandonados en algunas cosas”, concluyó Bárbara Tomás.
«A nivel emocional estamos muy tocados por las condiciones de la enseñanza pública»
“Creemos en la educación pública, que es lo que nos mueve”, comenta Jorge Fuentes, IES Alameda de Utiel. Es la pasión de los profesionales que trabajan bajo estas condiciones los que siguen manteniendo y luchando por una enseñanza de calidad. Sin embargo, ante la realidad de la educación española, acaban fatigándose y presentando en muchos casos bajas por salud mental.
Los directores reclaman mantener abierto un espacio abierto al diálogo, y que sus propuestas e ideas sean escuchadas. Además de compartir las reivindicaciones de los docentes en huelga, consideran “evidente” que se está produciendo un problema en la mesa de comunicación. La subida de sueldo aplicada tras la huelga del profesorado, resulta ser una de sus últimas preocupaciones. “A todos nos gusta estar bien pagados, pero preferiría mil veces tener en el centro a tres personas más y menos ratio”.