El nuevo canal apuesta por la información continua y el debate para hacerse un hueco en la televisión española.
Javier Ruiz, Sarah Santaolalla, Héctor de Miguel y Verónica Sanz presentan en la Universitat de València el nuevo canal, que comenzará sus emisiones el 5 de noviembre y defiende una televisión centrada en la actualidad y el debate.
La nueva cadena de televisión La Séptima presentó su proyecto el viernes 16 de octubre en la Universitat de València, en un acto celebrado en la Facultat de Filologia, Traducció i Comunicació. Javier Ruiz, director editorial del canal, Sarah Santaolalla, Héctor de Miguel y Verónica Sanz explicaron las líneas generales de una propuesta que aspira a hacerse un hueco en el panorama audiovisual español. La cadena tiene previsto iniciar sus emisiones regulares el próximo 5 de noviembre y plantea una programación centrada en la actualidad informativa, el análisis y el debate.
El canal se presenta como una alternativa progresista y asegura que dará importancia a cuestiones como la igualdad, la discriminación hacia las personas migrantes y el cambio climático. Sus responsables defendieron un modelo basado en el rigor informativo, la contextualización y la presencia de distintas perspectivas. La intención de La Séptima es diferenciarse de los modelos actuales de televisión generalista, aunque está por verse si sus propuestas pasan a hechos o se quedan solo en intenciones.
Una programación alejada de los formatos tradicionales
Uno de los aspectos más destacados de la presentación fue la intención de prescindir de los formatos de entretenimiento habituales en las cadenas generalistas, como los concursos televisivos, los realities y los programas de prensa rosa. Frente a espacios como La ruleta de la suerte, Pasapalabra o Supervivientes, La Séptima pretende dar prioridad a la información durante toda la jornada. Sus responsables cuestionaron el modelo tradicional de los informativos, que concentra los principales resúmenes de noticias en determinadas franjas horarias, y defendieron que los espectadores no deberían tener que esperar a momentos precisos del día para conocer las novedades de actualidad. La propuesta es mantener esa actualidad durante todo el día y aprovechar las horas habituales de los telediarios para actualizar y ampliar la información ya ofrecida.
En cuanto a la programación, también adelantaron la vuelta de La Clave, el histórico espacio de debate televisivo. La idea presentada consiste en emitir películas o piezas audiovisuales sin interrupciones publicitarias y utilizarlas como punto de partida para debatir sobre cuestiones de actualidad. Entre los ejemplos mencionados figuraba la búsqueda de películas relacionadas con la vivienda para abordar esta problemática a través del cine y la conversación posterior.

Publicidad e independencia editorial, dos desafíos para el canal
El rigor informativo fue otro de los ejes del encuentro. Sarah Santaolalla defendió la necesidad de contextualizar los asuntos debatidos y de evitar que afirmaciones sin respaldo científico reciban el mismo tratamiento que aquellas sustentadas en evidencias. Los representantes también aseguraron que habrá espacio para voces conservadoras, siempre que los intercambios se desarrollen con respeto.
Uno de los asuntos que despertó preguntas entre los asistentes fue la independencia editorial y la posible influencia de los anunciantes. Una persona del público planteó si los intereses de sectores como la banca o las compañías eléctricas pueden condicionar la información de los medios. Los representantes de La Séptima aseguraron que la publicidad no determinará su línea editorial y defendieron que la audiencia debe ser la principal referencia de la cadena. Aunque sus responsables defienden la independencia editorial como una prioridad, habrá que comprobar cómo actúa la cadena cuando surjan posibles conflictos entre los intereses comerciales y las decisiones informativas durante sus emisiones.
En este contexto, Javier Ruiz se refirió a la concentración del mercado publicitario televisivo español y afirmó que Mediaset España y Atresmedia reúnen conjuntamente alrededor del 85 % de los ingresos publicitarios del sector. Esta concentración dificulta la competencia de otros operadores que buscan captar una parte de la inversión publicitaria. La Séptima tendrá que hacerse un hueco en ese mercado y atraer anunciantes y espectadores sin renunciar a la independencia editorial que sus responsables defendieron durante la presentación.
El canal también prevé distribuir contenidos a través de plataformas como YouTube, Instagram y Twitch. Sus responsables explicaron que inicialmente no contará con delegaciones propias en todas las comunidades autónomas debido a sus limitaciones de recursos, lo que plantea retos para ofrecer una cobertura territorial amplia.
La Séptima llega al panorama audiovisual con una propuesta que busca situar la información en el centro de la programación y alejarse de los formatos de entretenimiento más habituales. A partir del 5 de noviembre, el inicio de las emisiones permitirá comprobar cómo se concreta este modelo, si consigue mantener el interés de la audiencia durante toda la jornada y cómo compatibiliza su financiación con los compromisos de rigor, pluralidad e independencia editorial.