La nueva cadena, que prevé comenzar sus emisiones el 5 de noviembre, apuesta por el rigor informativo y una programación alejada del modelo generalista. Sus principales rostros han presentado el proyecto en la Universitat de València.
La Séptima quiere hacerse un hueco en el panorama televisivo español con una propuesta que sitúa la información en directo y el rigor periodístico en el centro de su programación. La nueva cadena, cuyo estreno está previsto para el próximo 5 de noviembre, aspira a ofrecer una mirada progresista de la actualidad y diferenciarse del modelo de televisión generalista. Así lo han defendido Javier Ruiz, Verónica Sanz, Sarah Santaolalla y Héctor de Miguel, durante la presentación del proyecto en la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación de la Universitat de València.

“Traemos una mirada distinta, progresista”, ha afirmado Javier Ruiz, director editorial del canal, quien ha reconocido las dificultades que está atravesando el equipo para sacar adelante la iniciativa. El periodista ha asegurado que la creación de la cadena se ha encontrado con obstáculos legales y ha mencionado las acciones emprendidas por Vox, OKDIARIO y un abogado vinculado a ambos. Pese a las complicaciones, el proyecto mantiene su intención de comenzar las emisiones en noviembre, aunque Ruiz ha admitido que es posible que el canal arranque aun con trabajos de preparación en marcha.
La principal apuesta de La Séptima será la información continua y en directo, sin depender de las ediciones tradicionales de los informativos. “¿Por qué hay que esperar a las nueve de la noche para informarse?”, ha expresado el director de la cadena durante el encuentro. La intención es contar lo que sucede en el momento en que ocurre y ofrecer después contexto y análisis para ayudar a comprender la actualidad. El canal pretende, además, trasladar sus emisiones a plataformas digitales como YouTube e Instagram, con el objetivo de llegar a la audiencia desde cualquier pantalla.
Verónica Sanz ha destacado la importancia de contar con periodistas capaces de explicar la complejidad de los acontecimientos. La comunicadora ha asegurado que no dudó en aceptar la propuesta y destacó el esfuerzo realizado para reunir a profesionales procedentes de distintos medios. “Estamos en un momento en el que realmente es importante entender la profundidad de lo que pasa ahí fuera”, ha señalado.
La periodista ha defendido así un modelo que permita comprender realmente los asuntos que marcan la agenda pública. La intención de la cadena es combinar la cobertura inmediata con el análisis, para que la audiencia pueda seguir los acontecimientos sin depender de una hora concreta y profundizar en ellos al mismo tiempo que se desarrollan.
La orientación editorial también marcará los debates. Sarah Santaolalla se inclina por una televisión que no aparte la actualidad para sustituirla por entretenimiento cuando se producen acontecimientos relevantes. “Esta tele no va a ser la tele en la que cuando haya manifestaciones masivas vayamos a poner toros”, ha afirmado.
Santaolalla también ha reivindicado su derecho a mantener una voz propia en las tertulias. Aunque reconoce estar cansada de las disputas habituales en estos espacios, asegura que seguirá opinando. La periodista defiende unos debates en los que las discrepancias no se conviertan en un espectáculo de enfrentamientos personales y en los que la pluralidad no se separe del rigor informativo.
Todo surge para dar espacio a diferentes sensibilidades sin renunciar a una línea editorial propia. El objetivo es promover una conversación pública en la que los argumentos y los hechos tengan más peso que la confrontación. En ese sentido, la cadena también ha anunciado su intención de combatir la desinformación mediante la verificación y la contextualización de las noticias.
La comedia como alternativa al entretenimiento convencional
Héctor de Miguel, conocido como Quequé, será uno de los encargados en aportar una dimensión humorística al proyecto. El comunicador descartó que La Séptima vaya a incluir concursos, realities, programas de cocina o series y defendió la necesidad de recuperar espacio para la comedia española e internacional. “Me voy a ocupar de darle espacio y cabida a la buena comedia de España y de fuera”, ha comentado. Quequé también reivindica la emisión en directo como una de las señas de identidad del canal y expresó su hartazgo con el modelo de televisión generalista.Defiende una programación que, en su opinión, debe recuperar el valor de los contenidos y de los profesionales que los realizan.
La cadena aspira a competir con el resto de operadores sin exigir una suscripción a los espectadores. Su emisión será gratuita a través de la televisión digital terrestre (TDT), mientras que su presencia en internet permitirá ampliar las vías de acceso a sus contenidos.
Un estreno marcado por la incertidumbre jurídica
La licencia de La Séptima pertenece a Servicios Integrados de Entretenimiento Televisivo (SIETE), sociedad a la que el Consejo de Ministros adjudicó la explotación de un canal nacional de TDT durante quince años. La concesión ha generado controversia y Vox presentó un recurso ante la Audiencia Nacional el pasado 27 de julio, cuestionando la adjudicación. Durante la presentación, Ruiz también ha aludido a las acciones emprendidas por OKDIARIO y un abogado vinculado a ambos.