La Séptima busca su sitio entre el directo y las nuevas pantallas

Facultad de Filología, Traducción y Comunicación

Javier Ruiz, Verónica Sanz, Sarah Santaolalla y Héctor de Miguel presentan en València una televisión centrada en la actualidad

La nueva cadena prepara su estreno para el 5 de noviembre. En su encuentro con el público valenciano, el equipo defendió un modelo que combina información continua, análisis y humor, y escuchó preguntas sobre su programación, su audiencia y el lugar que ocuparán las mujeres.

La televisión tiene una nueva aspirante. La Séptima llegó a València con cuatro de sus rostros más conocidos, Javier Ruiz, Verónica Sanz, Sarah Santaolalla y Héctor de Miguel. Y con una pregunta sobrevolando la presentación: qué puede ofrecer un canal más en un paisaje saturado de pantallas. El encuentro sirvió para poner el proyecto a prueba ante el público. Hubo explicaciones sobre la programación, preguntas incómodas y también humor, en una tarde que buscó presentar la cadena y, a la vez, empezar a conversar con sus futuros espectadores. La Séptima, impulsada por el productor José Miguel Contreras, prevé comenzar sus emisiones el 5 de noviembre.

La propuesta gira alrededor de una televisión pendiente de lo que ocurre, no de una hora fija. El equipo plantea actualizar la información durante el día y ofrecer contexto cuando la actualidad lo requiera. La idea es que quien encienda la pantalla encuentre las claves de la jornada, tanto por la mañana como por la tarde o por la noche. Verónica Sanz, que se incorpora al canal, explicó el valor de esa compañía informativa: no solo contar el titular, sino ayudar a entenderlo. Javier Ruiz, que dirigirá editorialmente el proyecto, describió una programación capaz de moverse con las noticias.

El directo será el hilo que conecte los distintos espacios. La cadena quiere combinar información, análisis, entrevistas y humor, con una parrilla menos dependiente de los formatos habituales de la televisión generalista. Quequé aportó al acto el tono más cómico y convirtió esa distancia con los concursos y los realities en parte de su presentación. Detrás de la broma hay una apuesta más amplia: llenar horas de emisión con actualidad y conversación, un reto que obligará al canal a sostener el ritmo cuando la noticia no llegue hecha.

La Séptima también quiere que la televisión salga del televisor. El equipo habló de emitir y compartir contenidos en YouTube y redes sociales, con la intención de llegar a espectadores que consumen información desde el móvil y a distintas horas. Esa presencia multiplataforma busca que el público pueda incorporarse a la emisión cuando le convenga y recuperar los momentos que se haya perdido. La cadena anunció además que trabaja en una aplicación, aunque todavía no ofreció detalles sobre su lanzamiento.

En el encuentro, el modelo editorial se discutió tanto como la programación. Santaolalla defendió que el análisis debe aportar contexto y datos antes de sentar posturas enfrentadas en una mesa. La intención, explicó, es evitar debates que presenten como equivalentes una opinión sin fundamento y una explicación respaldada por especialistas. El planteamiento sitúa a La Séptima en un terreno donde la credibilidad dependerá menos de las promesas que de las decisiones cotidianas: qué temas elige, a quién invita y cómo distingue la información de la opinión.

  • Presentación de La Séptima. Fuente: Paula Alfonso Carbonell


Una pregunta del público trasladó esa exigencia al compromiso con el feminismo.


Una asistente pidió que no se quede en un lema y que atraviese de verdad los contenidos y la composición del canal. La intervención rompió por un momento el ritmo de la presentación y puso sobre la mesa quién tiene la palabra en televisión. El equipo respondió con un dato sobre la presencia de mujeres entre sus caras visibles y con el compromiso de abrir espacio a nuevas voces. Para la audiencia, la prueba estará en que esa representación se mantenga también cuando empiece la emisión.

El proyecto se prepara para arrancar con una estructura todavía pequeña y varios desafíos por delante. Ruiz habló de recursos contencioso-administrativos relacionados con la licencia, que atribuyó a personas que no concurrieron al concurso, y reconoció que el canal aún no dispone de una amplia red de delegaciones. La cobertura fuera de Madrid dependerá, al menos al principio, de equipos móviles y reporteros desplazados.

La presentación acabó con una invitación a preguntar y a seguir de cerca el proyecto. Esa voluntad de escuchar fue uno de los gestos que distinguieron el acto de una presentación convencional: el equipo no solo expuso sus planes, también respondió a dudas sobre elecciones, jóvenes, programación y representación. La Séptima llega con una identidad que todavía tendrá que demostrar en antena. El 5 de noviembre empezará la parte más difícil: convertir la promesa de una televisión en directo, plural y cercana en una rutina que la audiencia quiera volver a elegir.



Deja un comentario

Descubre más desde Periodisme UV

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo