Ulrich Siegmund, el líder del partido ultra Alternativa para Alemania (AfD), empieza las negociaciones para conseguir la mayoría y apunta a la BSW, partido de izquierda crítico con la inmigración y prorruso
Los comicios regionales en Sajonia-Anhalt del pasado domingo 6 de septiembre suponen la primera gran victoria del partido de extrema derecha alemán AfD, Alternativa para Alemania. Con un 43,8% de los votos y 39 diputados el partido ultra se ha impuesto al partido del canciller Merz, la Unión Cristianodemócrata (CDU), que ha obtenido su peor derrota electoral en décadas.
A falta de tres diputados para la mayoría absoluta, Siegmund busca aliados para formar gobierno. La clave parece estar en la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), que ha conseguido cinco diputados y que, aunque se define como económicamente de izquierda, coincide con AfD en sus ideas antimigratorias y prorrusas.
Por su parte, la CDU ha sufrido un duro golpe al alcanzar tan solo quince escaños y con un canciller en mínimos históricos de popularidad. El canciller Friedrich Merz compareció tras conocerse la derrota y se declaró «profundamente conmocionado». Por su parte, el partido cierra filas en torno al canciller y encara el resto de elecciones regionales con
Las miradas ahora se ponen en las siguientes elecciones: Berlín y Mecklemburgo-Pomerania Occidental.