Washington planea retomar instalaciones militares en el Ártico
Trump quiere ampliar su presencia en el Ártico ampliando la base groenlandesa de Pituffik y restaurando instalaciones de la Guerra Fría como Narsarsuaq y Kangerlussuaq. Esto se debe a su situación estratégica, la recuperación de capacidades militares rusas en esta zona y la creciente presencia económica y científica de China.
La Segunda Guerra Mundial situó a Groenlandia como una pieza clave para los EE UU debido a su situación estratégica para vigilar el acceso al Ártico y proteger Norteamérica. Desde el acuerdo de 1951 se levantó una red de instalaciones militares durante la Guerra Fría. Trump ahora quiere recuperar parte de esta presencia en el Ártico disputado de nuevo por las grandes potencias. Décadas después dichas instalaciones solo son ruinas, aeropuertos civiles o infraestructuras abandonadas.
El 27 de abril de 1951 EE UU y Dinamarca firmaron un acuerdo en defensa sobre Groenlandia (información relevante). Este tratado reconoció la soberanía danesa sobre la isla, sin embargo concedía a Washington la posibilidad de operar y construir una inmensa cantidad de instalaciones militares. El objetivo de dicha operación era convertir a Groenlandia en la primera línea de defensa frente la Unión Soviética. El acuerdo recogía las tres grandes áreas de Narsarsuaq, Sondrestrom y Thule. La posición desde Groenlandia le permitía a EE UU vigilar la ruta más corta entre la URSS y Norteamérica, el Polo Norte.
Durante la Guerra Fría los EE UU llegaron a tener 17 bases militares y 25000 militares en la zona. Con la inmensa presencia y la gran cantidad de dispositivos distribuidos por la isla, Groenlandia se convirtió en una gigantesca plataforma militar. Fue tal su dimensión que llego a proyectarse bajo el hielo. Camp Century (contexto) fue una instalación experimental construida bajo la capa de hielo. Esta se encontraba vinculada a investigaciones científicas y a la logística ártica.
Al desaparecer la Unión Soviética una gran parte de dicha infraestructura dejo de tener relevancia. EE UU disminuyo su presencia cerrando instalaciones y concentrando todos sus recursos en unas pocas instalaciones estratégicas. Sin embargo, Washington nunca ha dejado de considerar a la isla importante.
Sandra Mahiques Ballester