El grupo COR de la UPV revoluciona la detección de la fibrilación auricular a través de un mapeo cardíaco 3D que supera al electrocardiograma
03/12/2025-19:00 – València. La fibrilación auricular (tipo de arritmia) es una epidemia: una de cada tres personas la sufrirá en su vida. El siguiente, podría ser algún familiar o, incluso, quien lee este artículo. Es por ello que desde la Universitat Politècnica de València los investigadores del grupo COR (Cardiac Oriented Research) dedican su vida a encontrar métodos que faciliten el diagnóstico y tratamiento de este trastorno. Hasta ahora, sus desarrollos han tenido impacto no solo en España, sino internacionalmente: con más de 2.400 pacientes tratados y con presencia en Europa, gracias al marcado CE (el certificado de comercialización europeo).
Uno de los proyectos más innovadores del grupo es el CURE-AF, que desde sus comienzos ha buscado revolucionar el tratamiento de la fibrilación auricular. “Es una de las arritmias de mayor prevalencia actualmente en la población mundial y se observa que cada vez afecta a una mayor cantidad de personas. Por otro lado, es un tipo de arritmia muy compleja: «no se conoce qué la causa, ni qué la mantiene”, asegura Inés Llorente, investigadora radicada en Alemania, donde interactúa con los médicos que estudian y validan los avances del grupo COR.
La medicina de precisión como objetivo
Andreu Climent, CEO de Corify Care (spin-off de COR y desarrollador conjunto de ACORYS), expresa que el objetivo del proyecto siempre fue “hacer que el primer tratamiento de la arritmia sea el definitivo para el paciente”. Esto se conoce como medicina de precisión: “un objetivo difícil pero alcanzable”, matiza. El dispositivo que desarrollaron para el diagnóstico preciso de las arritmias es conocido como ACORYS que, según Climent: “es en esencia el Google Maps del corazón”. La idea surgió a causa de la visión limitada del monitor Holter y del electrocardiograma; esta malla de electrodos que se aplica al cuerpo del paciente permite una navegación 3D y en tiempo real del corazón.
“Usamos inteligencia artificial para crear un mapa completo de la actividad eléctrica del corazón. Esto no solo le dice al cardiólogo que hay un ‘cortocircuito’, sino de dónde se origina exactamente y cómo se está propagando en tiempo real”, aclara Climent. Hasta la fecha, los médicos de diversos hospitales, como el Ramón y Cajal (Madrid) o La Fe (Valencia), lo han recibido con mucha satisfacción. “Les gusta que nuestra tecnología les permita saber que están dando el mejor tratamiento posible, de forma más segura y rápida para el paciente”, explica.
«ACORYS es en esencia el Google Maps del corazón». Andreu Climent.




Ante la complejidad del dispositivo, un vídeo explicativo puede resultar más sencillo de comprender:
Como se explica en el vídeo, ACORYS hace un mapeo de la fibrilación auricular para encontrar las regiones que mantienen viva la anomalía en el corazón del paciente. Así los médicos pueden utilizar estos datos en sus procedimientos de ablación (extracción de una parte del tejido). «Lo que recolectamos es la región objetivo para que el clínico actúe”, manifiesta Llorente. Anteriormente, la única alternativa para tratar la fibrilación auricular era mediante catéter —un procedimiento invasivo que suponía intervención quirúrgica—, pero ACORYS es un método no invasivo, por lo que no precisa de cirugía. Lo que, sin duda, es una ventaja que posiciona a COR como líder en el desarrollo tecnológico a través de la evidencia clínica.
Al tratarse de un proyecto europeo, CURE-AF tiene un alcance internacional que le permite estar presente en múltiples hospitales. Llorente reconoce que esta iniciativa de la Unión Europea les permite “trabajar con centros pioneros” del viejo continente que “tienen unas infraestructuras y fisiólogos muy buenos”. A su vez, poder probar estas tecnologías en Europa aumenta el alcance del dispositivo, mediante la interacción con profesionales del sector.
Los pacientes también se han beneficiado gracias a este método no invasivo. Como cada uno presenta un caso muy particular, un electrocardiograma o Holter no lo puede estudiar a profundidad. En consecuencia, la recaída es muy probable. “Con nuestro dispositivo, los pacientes tienen mayores probabilidades de que su arritmia no recurra. Además de no tener que sufrir más procedimientos quirúrgicos con claras complicaciones”, asevera Llorente.
«Con nuestro dispositivo, los pacientes tienen mayores probabilidades de que su arritmia no recurra». Inés Llorente.
Las protagonistas de los avances
Más allá del progreso científico, los equipos de investigación biomédica requieren de mentes capaces de buscar soluciones, programar códigos e interactuar con los clínicos. Así se observa en COR: con una plantilla diversa y mayoritariamente femenina los avances se logran a través de una comunicación continua entre miembros. Unos que además tienen perfiles multidisciplinares: ingenieras biomédicas, de telecomunicaciones o informáticas copan el espacio de trabajo. Entre ellas: Marta Martínez, Maria Macarulla y Maria Correas.
Un trastorno más común de lo que parece
En líneas generales, las tres se muestran contentas de formar parte del grupo COR, ya que ayudan a una causa mayor: la epidemia de la fibrilación auricular. Aunque la solución aún está lejos —o quizás nunca se descubra— el objetivo de las investigadoras es el de «mejorar el diagnóstico y tratamiento» de las mismas. Al final, este trastorno afecta a alrededor del 4,4% de los españoles por encima de los 40 años, según la Sociedad Española de Cardiología. Por ende, el trabajo de las investigadoras constituye una clara labor social en búsqueda de una mejoría de la salud colectiva. Aunque, mejor que lo expliquen las protagonistas:
¿Cómo es un grupo de investigación puertas adentro?
Siempre con vistas al futuro
Desde la dirección, Climent vaticina un futuro prometedor. «Nuestra visión es que nos convirtamos en la plataforma de mapeo cardíaco del futuro. En definitva, buscamos ser el estándar global», manifiesta. Sin embargo, este objetivo no lo pueden lograr solos por el alcance que pretenden conseguir. «Somos una empresa innovadora y estratégicamente abierta a todas las posibilidades que aceleren nuestro crecimiento», explica el CEO.
«Nuestra visión es que nos convirtamos en la plataforma de mapeo cardíaco del futuro». Andreu Climent.
Para lograr el impacto deseado, COR está actualmente en búsqueda de «partnerships comerciales» para «explorar capitales de inversión». Además de considerar como positiva una «combinación estratégica con un jugador más grande», según Climent. Desde luego son flexibles, porque su única prioridad es que sus avances lleguen a millones de pacientes lo antes posible. En esencia, COR es biomedicina, pero sobre todo es: ayudar a los que más lo necesitan.


