Manuel Hedilla y María Eva Beltrán Valls
mahedero@alumni.uv.es
Cuando las calles se convierten en el único refugio ante una crisis social que continua aumentando en silencio. Mostramos historias de vidas, el drama de las personas sin hogar, que están marcadas por la exclusión y la ausencia de oportunidades. Sin embargo, algunas asociaciones y centros de acogida consiguen dar dignidad, calidez y consuelo a las personas que viven en las calles de nuestro país.

Realidades invisibles
Este video reportaje nos muestra una realidad que desconocemos porque no queremos mirar de frente, el drama de las personas sin hogar. Las historias que han vivido estas personas son impactantes y esconden la ausencia de apoyo y la abundancia de dificultades. Además, la falta de oportunidades encamina a la pérdida de seguridad y empuja a las personas a vivir en condiciones precarias y finalmente en la calle. Impresiona ver como algunas iniciativas buscan acompañar y ofrecer otras alternativas pero, al mismo tiempo reconforta saber que hay personas involucradas en el cuidado de otras personas que presentan serias dificultades.
La asociación Orriols Convive situada en el barrio de Orriols en Valencia, denuncia la existencia de personas sin hogar que califica de grave. Emitieron un informe en Mayo de 2025 en el que se contabilizaron 41 personas que dormían en la calle, tanto en chabolas como en tiendas de campaña. En este informe se apunta que el fuerte encarecimiento del acceso a la vivienda y la usencia de recursos públicos provocan la situación de falta de hogares seguros. La policía contribuye a su hostigamiento mediante identificaciones y retiradas de documentación y se detecta una falta de protección ante ataques verbales o físicos. La asociación reclama más servicios locales y una mejor asistencia social.
Otro recurso con el que cuentan estas personas es la Casa Caridad, una entidad social de Valencia dedicada a la atención de personas sin hogar y en alto riesgo de exclusión. En su amplia oferta se encuentra: ofrecer albergue, duchas, consignas y reparte miles de comidas mediante un comedor social. Es conocida por desarrollar programas de inserción social donde se imparten talleres formativos y el apoyo psicológico no falta. Sin embargo, su principal misión es favorecer la autonomía y la reintegración social en el drama de las personas sin hogar.
Migrantes sin hogar
La red Jesuita SJM, servicio Jesuita a Migrantes, acompaña y defiende a las personas migrantes y aquellas que están refugiadas en España. Esta red ayudó a miles de personas migrantes en diferentes ciudades, proporcionó atención integral desde el momento de la llegada hasta su inclusión. Publica informes sobre la situación en centros de internamiento de Extranjeros(CIE) donde se vulneran sus derechos. Advierte sobre los riesgos de las rutas ilegales y también apoya a las mujeres migrantes con formación y apoyo de la comunidad.
En la noche del 15 de diciembre de 2021 tuvo lugar un censo de personas sin hogar. Participaron 518 voluntarios que recorrieron las calles y los albergues con el objetivo de hacer recuento. Entre las 14 entidades sociales que participaron se encuentran : entre otras, Cáritas, Cruz Roja, Casa Caridad, Médicos del Mundo, Ayuntamiento de Valencia y la Universidad de Valencia.
Los datos fueron los siguientes: se registraron un total de 754 personas sin hogar, 402 se encontraron en recursos de alojamientos y 352 dormían en la calle. La edad media de estas personas fue 41,5 años en un rango de 18 hasta 80 años. Las mujeres se alojan preferentemente en albergues. Un dato importante que revela el informe es la declaración de haber sufrido delitos o agresiones en un 61 % de los casos durante su estancia en la calle.