Competencia, morbo y viralidad: el auge de la “televisión basura” 

Valencia - Última actualización: 26 de noviembre de 2025, 00:10 (Europe/Madrid)

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Si pensamos en un medio de comunicación, probablemente el primero que se nos viene a la mente es la televisión. Esa que siempre está para entretenernos cuando llegamos a casa. Sin embargo, en los últimos años, la industria televisiva está presenciando una serie de cambios, lo que da lugar a que aparezcan nuevos términos como “televisión basura”. Este es un fenómeno que debemos tener en cuenta, ya que, según un estudio de Manuel Arboccó y Jorge O’Brien sobre su impacto en la mente y conducta de los jóvenes, este tipo de televisión puede propiciar grandes deficiencias en ellos.

La “televisión basura” comenzó a popularizarse a finales de los años 90, como afirma el filósofo Gustavo Bueno. Este concepto dura hasta hoy en día, ya que se ha convertido en un fijo dentro de la parrilla de muchos canales. Por ello, es importante tener clara su definición. Según el Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC), se define como el conjunto de programas en los que confluyen la vulneración de derechos fundamentales, la falta de consideración hacia los valores democráticos o cívicos, el poco respeto a la vida privada o intimidad de las personas y la utilización de un lenguaje grosero e impúdico.

Sin duda, el morbo, la confrontación entre figuras públicas y la exposición de sus vidas privadas reciben principal atención por parte de la sociedad. La grabación de la convivencia entre famosos y sus roces (en ambos sentidos) está alcanzando grandes datos de audiencia. Un ejemplo es el programa de Telecinco, La isla de las tentaciones, con un 16’3% de cuota y 1.360.000 espectadores en su tramo, según elDiario.es. Esto posiciona al reality por encima de MasterChef Celebrity, que emite la televisión pública.

Escena de la temporada 8 de La isla de las tentaciones | MEDIASET

¿Por qué este auge?

Son cada vez más los expertos que afirman que la causa de este cambio desmedido es la competencia feroz entre los medios de comunicación tradicionales y los servicios de streaming. Actualmente, las televisiones priorizan maximizar el número de espectadores, sacrificando la rigurosidad informativa si es necesario. Por su parte, las redes sociales también ayudan a favorecer este tipo de contenidos generando polémica y viralidad, tal como afirma El País.

Por todo lo anterior, es importante, como destaca el estudio de Manuel Arboccó y Jorge O’Brien ya mencionado, hacer una mejor selección de los programas que vemos. Cuanta más gente vea “televisión basura”, más posibilidades tendrá de perdurar. Pero sobre todo lo más importante es educar a los más jóvenes a tener un espíritu crítico ante los contenidos que vean.

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