18/05/2025-19:00 (CET)-VALENCIA. Ya es bien sabido que Valencia es referente en el Erasmus, pero ayuda a entenderlo desde dentro la voz experta de Nuria Llobregat, una figura clave en la estrategia internacional de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV). Con casi treinta años de trayectoria en la institución, ha liderado la internacionalización como directora y actualmente dirige el Centro de Lenguas (CDL), desde donde impulsa la formación en idiomas, la integración del estudiantado extranjero y la visibilidad global de la UPV. En esta entrevista, analiza las claves que hacen de la UPV un imán para estudiantes de toda Europa: excelencia académica, vida en el campus, oportunidades en inglés y una ciudad segura y acogedora. Un testimonio imprescindible para quienes se plantean una experiencia erasmus o quieren entender qué hace tan especial la estancia académica en Valencia.
Impulsando la UPV al mundo con más inglés en las aulas
La Universidad Politécnica de Valencia enfrenta un reto clave para seguir creciendo en su proyección internacional. Para lograrlo, se ha puesto en marcha el programa No Borders, que apoya y forma al profesorado para impartir la docencia en inglés con mayor comodidad y confianza. Cada curso se crean nuevas asignaturas en inglés, y ya se han consolidado grados y másters completos en este idioma, como los de Ingeniería Industrial y Arquitectura. Esta apuesta fortalece la integración del estudiantado internacional y posiciona a la UPV como una universidad innovadora y abierta al mundo.
Además, esta estrategia mejora las competencias lingüísticas y profesionales de los estudiantes, preparándolos para un mercado laboral cada vez más globalizado y competitivo, donde el dominio del inglés es esencial para acceder a oportunidades internacionales.
Lo académico importa, lo personal transforma
La experiencia de los estudiantes internacionales en la Universidad Politécnica de Valencia es claramente positiva. Según Nuria Llobregat, más del 90% de quienes llegan recomiendan la UPV como destino Erasmus y muchos, incluso, quisieran repetir o continuar vinculados con la universidad. El alumnado valora especialmente el trato cercano y excelente que reciben, la vida activa en el campus, las facilidades para practicar deportes, y el ambiente seguro y acogedor de Valencia. Además, las oportunidades para conocer gente nueva y el apoyo del Centro de Lenguas, que fomenta el intercambio y la interacción entre estudiantes, hacen que la estancia sea enriquecedora.
Lo bueno y lo difícil según Jannik Henkel
En este vídeo, Jannik Henkel, un estudiante que viene de Alemania, comparte su experiencia Erasmus en Valencia. Estuvo dos meses en la ciudad para continuar sus estudios en informática, aunque no logró adentrarse en la cultura local. Cuando le preguntamos qué opina de Valencia, explica que le gustó mucho el cambio de ambiente. Le pareció «agradable» descubrir una ciudad diferente a la suya, con una atmósfera nueva y un poco exótica. La adaptación no fue siempre fácil, sobre todo por el idioma, pero no se dio por vencido.
En la vida cotidiana, notó que muchas personas «no hablan muy bien inglés», lo que dificultó la comunicación. Sin embargo, en la universidad, le fue bien y tiene una gran impresión de su experiencia académica. En cuanto a la vida social, Jannik no salió mucho de fiesta, pero sí pudo disfrutar de algunas noches en bares y discotecas, donde conoció a otros estudiantes internacionales. En líneas generales, recomienda la experiencia Erasmus en Valencia. Solo advierte que es mejor tener algunas bases de español o inglés para poder aprovecharla al máximo. Para él, es una oportunidad que «vale mucho la pena».
El día a día de un erasmus en Valencia









De Bolonia a Valencia, un cambio radical
Gabriel Albini es un estudiante italiano proveniente de Bolonia, una ciudad al norte de Italia donde el frío predomina en los meses de invierno y la lluvia cambia los planes de las más de 370 mil personas que allí habitan. El joven de 21 años, que solicitó un traslado a Valencia como erasmus para estudiar periodismo, ha “disfrutado mucho” su estadía de cinco meses en Valencia. Además de la mejora en el clima, recalca que aquí esta haciendo “muchas más prácticas” que en su país de origen no realiza normalmente, debido al interés en los conocimientos teóricos de la Universidad de Bolonia. “Lo que más me gusta es el clima, el mar y la gente que es muy abierta”, afirma el joven italiano.
La estancia en otra ciudad, muy distinta a la de origen, ha significado un crecimiento “tanto a nivel personal como profesional” para Albini. Sobre todo, afirma que la experiencia le “ha mejorado como persona”, ya que ha descubierto rasgos de su personalidad que “no conocía” antes de llegar a la ciudad. Por su parte, como cualquier experiencia estudiantil, el Erasmus le ha permitido “conocer a nuevas personas”, un fenómeno que a nivel laboral es crucial y ha ganado popularidad con el término anglosajón networking. Ante las oportunidades laborales que ofrece el Erasmus, Albini responde de la siguiente manera:
De Ecuador a Italia y de Italia a España
Un caso único es el de Darío Guzmán, un joven de 24 años que nació en Ecuador y hace dos año tomó la decisión más importante de su vida: mudarse a Italia para estudiar un máster en ingeniería de telecomunicaciones. Su perfil encajaba con la travesía ya que, al estudiar en una escuela bilingüe en el país sudamericano, pudo defenderse correctamente con el idioma. Sin embargo, tan solo un año después de vivir en Italia, pidió el traslado a Valencia, por dos razones: “el currículum” que ofrecía la UPV y porque “en Valencia se habla español”. Además, recalca: “la cultura de Valencia se parece a la latinoamericana”, una característica que extrañaba particularmente.
La realidad es que la estancia en Valencia ha llevado a Guzmán a “seguir estudiando” y preparase para cumplir su meta: “estudiar un doctorado” en la UPV o “ejercer la profesión” en la industria de las telecomunicaciones. Según su opinión, su sector de trabajo es especialmente demandado, por lo que el Erasmus le “ha abierto puertas de networking” que le ayudarán a conseguir un empleo en el futuro. A su vez, considera que “coger las maletas e irse a otro país” es una acción fundamental que cualquier empresa valora en un trabajador. Es decir, la “capacidad de cambio” que pueda tener una persona es una habilidad de las que pocos pueden presumir.
Por su parte, el manejo de idiomas es un factor determinante a la hora de contratar a un empleado o becario. En este caso, el Erasmus ofrece la posibilidad de aprender uno nuevo o perfeccionar uno que ya se ha estudiado. En el caso de Guzmán, durante su año en Italia pudo mejorar su nivel de italiano, ya que lo había estudiado en la escuela primaria y secundaria en Ecuador. De hecho, según un estudio de Fidan y Karatepe, publicado en la Eurasian Journal of Educational Research, se estima que el 70% de los estudiantes erasmus encuestados consideran que son autosuficientes en el inglés, mientras que casi el 90% de ellos reconoce la importancia del inglés como lengua franca.
Gracias a diferentes aspectos propios de la belleza de Valencia, Darío Guzmán quiere continuar su futuro profesional en la ciudad. “En el ámbito en el que yo estudio, ingeniería, se investiga mucho”, afirma el joven ecuatoriano, quien cree también que desde Valencia “se puede ver el futuro” de su profesión. “Es muy bueno el nivel académico, me agrada estudiar aquí” porque el profesorado “tiene un buen dominio de la materia que imparte”. Guzmán no miente, y es que la UPV es la mejor politécnica de España según el ránking de Shanghái, mientras que la Universidad de Valencia se posiciona como la segunda mejor institución superior de España, solo por detrás de la Universidad de Barcelona. Pero, ¿Valencia habrá podido capturar a Darío Guzmán en menos de un año?
¿Cuáles son los lugares favoritos de los erasmus en Valencia?
Si bien se entiende que el Erasmus ha sido una experiencia transformadora para Guzmán, la duda radica en cómo es su vida cotidiana en la capital del Turia. Aunque su dinámica cambie según “el día” de la semana, concuerda en que “no se diferencia mucho” en relación con los demás estudiantes que viven la experiencia, a pesar de seguir una rutina exigente debido a su trabajo en el sector de investigación de la Universidad Politécnica de Valencia. Sin lugar a dudas, un día a día que combina actividades sociales y entretenidas durante los fines de semana, con tareas muy exigentes a lo largo de la semana.
Giulia y su amor por España
La experiencia erasmus representa más que un simple viaje académico para el estudiante: es una etapa decisiva que marca un antes y un después en su vida. Este es el caso de Giulia Paparcone, pa quien el Erasmus se trata de una vivencia profundamente transformadora. Ella describe el Erasmus como un momento de autodescubrimiento y crecimiento personal, impulsado por el contacto con personas de diferentes culturas, la adaptación a nuevos entornos y la superación de retos lejos de su hogar.
Uno de los desafíos más comunes a los que se enfrentan los estudiantes erasmus es la barrera del idioma. En el caso de Giulia, su primer destino fue Huelva, y apenas hablaba castellano al llegar. Sin embargo, lejos de ser un obstáculo, esta dificultad se convirtió en una oportunidad de aprendizaje. Como cuenta en el siguiente vídeo, gracias a su esfuerzo y a la integración en la vida local, logró mejorar notablemente su dominio del idioma. Ahora mismo habla español con confianza, lo que le ha llevado a volver a España.
Y es que este programa no solo deja huella en el plano emocional o académico, sino que también tiene un impacto positivo en el desarrollo laboral. Haber vivido una experiencia internacional demuestra capacidades como la autonomía, la adaptabilidad al cambio, la comunicación intercultural y la resolución de problemas: muy valoradas por las empresas en el mercado laboral. Según el Erasmus+ Impact Study, el 79% de los estudiantes que han participado en un Erasmus han conseguido trabajo en menos de tres meses tras finalizar sus estudios. Este mismo estudio señala que en países como España, esta experiencia les beneficia especialmente. En este sentido, el Erasmus no solo transforma vidas, sino que también abre puertas.
Preparación clave para evitar obstáculos
Antes de venir a Valencia, los estudiantes recomiendan ponerse en contacto con personas locales o con quienes ya han vivido la experiencia Erasmus en la ciudad. Esta preparación previa puede marcar una gran diferencia, ya que permite conocer mejor el entorno, adaptarse con mayor facilidad y resolver dudas prácticas sobre la vida diaria, el alojamiento o incluso aspectos culturales. Hablar con gente de aquí ayuda a llegar con una perspectiva más realista y abierta, lo que facilita una integración más rápida y enriquecedora.
Al igual que Giulia, Alessio Ottonello también describe su aventura estudiantil como «profundamente enriquecedora». Para él, ha sido una oportunidad única que le ha permitido conocer a personas de diferentes partes del mundo, crecer a nivel personal, y mejorar tanto en lo académico como en lo humano. Destaca especialmente la oportunidad de aprender nuevos idiomas y sumergirse en otras culturas, algo que considera fundamental. En su opinión, esta es una experiencia que todos los estudiantes deberían vivir al menos una vez, por todo lo que aporta dentro y fuera del aula.