En 2012, ante un rescate bancario multimillonario pagado con dinero público, nació una iniciativa ciudadana que se puso como objetivo vigilar que ocurría realmente en Bankia. Simona Levi, durante una charla, detallado cómo lograron crear un buzón de filtraciones totalmente anónimo que facilitó la llegada de los correos de Blesa y sirvió para reclamar la devolución del dinero a los afectados y sentar en el banquillo a la cúpula de Bankia
Levi fundó en 2008 Xnet, una organización activista centrada en la tecnopolítica y la digitalización democrática. Su trabajo se centra en estudiar cómo las herramientas digitales ayudan a construir una democracia mejor con nuevas formas de organización y participación ciudadana. La agrupación está formada por personas que anteriormente ya han compartido alguna lucha o campaña, lo que hace que todos los participantes tengan una trayectoria común. Simona Levi reivindica el poder ciudadano y afirma que son una “guerrilla de la comunicación”.
Para la activista internet no solo funciona como una herramienta de comunicación, sino que también ha provocado cambios en la forma de organizarse de la sociedad. Levi explica como la desintermediación ayuda a reducir la dependencia de los intermediarios tradicionales. Esta transformación también permite nuevas formas de organización ciudadana. La activista relaciona esta manera de actuar con la filosofía hacker, que consiste en desarrollar soluciones a los problemas y ponerlas en práctica. Xnet utiliza como forma para coordinarse herramientas como los documentos compartidos. Según Levi la actividad se distribuye según la ley de potencia.

La investigación del caso Bankia
La iniciativa de Xnet surgió en un contexto de preocupación por el dinero público destinado al rescate bancario. En 2012, se iba a destinar una gran cantidad de dinero público al rescate de entidades financieras con graves problemas económicos. Según explicó la activista, una gran parte de ese dinero se destinaba a Bankia, presidida por Rodrigo Rato, antiguo ministro de Economía.

La transformación de Caja Madrid en Bankia fue acompañada de una campaña de venta de acciones llamada “Hazte banquero”, que buscaba convertir a los pequeños ahorradores en accionistas mediante la compra de pequeñas acciones por un valor de 1.000€. Sin embargo, estos títulos, que llegaron a costar casi cuatro euros terminaron perdiendo todo su valor. Muchos de los pequeños inversores que habían confiado en la campaña encabezada por Rato perdieron sus ahorros. Entre ellos se encontraban pequeños ahorradores, estudiantes y familias que habían confinado en la campaña.
Antes esta situación, Levi junto a un grupo de personas sin conocimientos específicos sobre la banca para investigar lo ocurrido. Esta iniciativa tenía tres objetivos: conseguir pruebas, testimonios de afectados y dinero para abrir un caso en la Audiencia Nacional como acusación. Buscaban entender por qué se destina tanto dinero público a cubrir las pérdidas de una entidad y exigir explicaciones a sus responsables. También querían que los responsables acabaran en prisión y que los afectados recuperarán el dinero perdido.
La creación de un buzón de filtraciones
Para poder avanzar en la investigación se creó un buzón de filtraciones en el que cualquier persona podía aportar información de manera anónima. Según explicó Levi, el equipo empezó a recibir información relevante más o menos un año después de la apertura del buzón. Muchas personas acudían a la plataforma buscando un canal donde comunicar irregularidades ya que no obtenían respuesta de las instituciones.
Al sistema se accedía mediante una navegación anónima y los usuarios se comunicaban mediante un código que hacía la función de sustituir el nombre de la persona. De esta forma, los usuarios se podían comunicar con la organización ocultando su identidad. En la información recibida mediante el buzón se destacaban los correos de Blesa, que contribuyeron a sacar a la luz información sobre la gestión de Caja Madrid. Levi ha explicado que las autoridades intentaron averiguar quién había facilitado los documentos, pero el equipo no podía identificar a la fuente porque desconocía su identidad.

El anonimato como protección para las fuentes y los periodistas
La protección del anonimato también fue uno de los aspectos que Levi consideró importante para los periodistas. Recuerda que es importante que las fuentes también sean anónimas para los periodistas, para poder proteger a los informantes y evitar que queden expuestos si se les exige revelar quién les ha proporcionado cierta información. Por este motivo Xnet organizaba talleres de dos horas buscaban enseñar a los periodistas cómo utilizar las filtraciones del buzón.
La iniciativa provocó que se recibieran nuevas filtraciones. La organización llegó a recibir cuatro casos reales al mes, una cantidad que no podían asumir. Por este motivo decidieron acudir a las instituciones para impulsar la creación de buzones anónimos que permitiera renunciar a posibles irregularidades. Simona Levi reivindica el poder ciudadano.