La investigadora y fundadora de la plataforma Xnet, Simona Levi, ha impartido una charla on-line a los alumnos de la UV para analizar las oportunidades que ofrecen las redes en el periodismo de investigación. Durante el encuentro, Levi situó la desintermediación digital, la protección de las fuentes y el uso de buzones anónimos como pilares indispensables para destapar la corrupción e investigar al margen de las versiones oficiales.
Internet y las tecnologías digitales no son únicamente un conjunto de herramientas o dispositivos para consumir contenidos, sino una nueva forma de organizarnos y relacionarnos en red. Con esta idea sobre la mesa arrancó la ponencia de Simona Levi, activista, investigadora y cofundadora de Xnet, en una sesión online dirigida al estudiantado de Periodismo de la Universitat de València.
En su intervención, Levi reflexionó sobre cómo la desintermediación digital ha cambiado las reglas en la comunicación pública. Tradicionalmente, la ciudadanía dependía casi en exclusiva de los medios de comunicación masivos o de los partidos políticos para acceder a la actualidad. Sin embargo, la irrupción de la red ha roto ese monopolio del relato, abriendo la puerta a que la propia sociedad organice sus propios canales de acceso a la información.
El caso Bankia: cuando la ciudadanía investiga
Como ejemplo de su teoría, Simone recordó el proceso judicial contra la cúpula de Bankia, impulsado desde la iniciativa ciudadana 15MpaRato. Este caso, que terminó con penas de cárcel para decenas de banqueros y políticos y la devolución del dinero a los pequeños ahorradores, sirvió para demostrar cómo las herramientas de contravigilancia pueden tumbar las narrativas oficiales.
En este sentido, Levi destacó la importancia de los buzones de filtraciones seguros y anónimos, a través de los cuales salieron a la luz informaciones clave como los “correos de Blesa”. Gracias al análisis de estos documentos originales procedentes de fuentes primarias, fue posible demostrar la brecha entre el discurso institucional del rescate financiero y la realidad de la gestión interna de la entidad.

Menos opinión y más verificación de la prueba
A lo largo de la charla, la activista dedicó una parte importante de su discurso a reflexionar sobre la práctica periodística actual, alertando de la presencia masiva de opiniones, bulos y declaraciones vacías en la esfera pública. Frente a esto, defendió la necesidad de volver a la esencia del periodismo de investigación, la búsqueda de pruebas documentales y el contraste de los datos.
“Investigar requiere un esfuerzo activo y consciente que va mucho más allá de confiar ciegamente en las fuentes oficiales o en los supuestos expertos”, recalcó durante el turno de debate y preguntas. A su juicio, el trabajo periodístico gana rigor cuando se acude de forma directa a la fuente primaria y no se asume como verdad incontestable lo que emana de los gabinete de comunicación o de las instituciones.
Proteger a quien filtra
Al final de la charla, se abordó la necesidad de que los medios de comunicación adopten herramientas tecnológicas seguras que garanticen el anonimato de las fuentes y de los alrededores (whistleblowers). Según Simona, sin canales seguros de filtración, la investigación periodística se vuelve vulnerable y muchas irregularidades quedan ocultas por medios a represalias.
El encuentro concluyó con un mensaje a las futuras promociones de periodistas: entender la tecnología no como un mero canal de difusión, sino como un terreno de combate por la transparencia, los derechos digitales y el derecho de la ciudadanía a saber la verdad.