La activista Simona Levi, fundadora de Xnet, advierte que el poder se reorganiza en torno a las grandes plataformas
La imprenta, el 15M y las redes sociales comparten un patrón: un salto de democratización seguido de una reacción del poder. La fundadora de Xnet lo explicó ante estudiantes de periodismo para situar el papel de la prensa y la investigación ciudadana en la era digital.
Simone Levi, durante conferencia con estudiantes de la UV – Via Zoom
Levi aclaró que el concepto no significa que partidos, discográficas o medios dejen de existir, sino que cambian de rol y pierden parte de su poder. La desintermediación elimina intermediarios, pero no los hace desaparecer. Cuanta más gente accede directamente a la información, más crece la democracia y menos el abuso de quienes controlaban el acceso. Puso un ejemplo actual: hoy cualquiera puede seguir un pleno o una comisión parlamentaria en tiempo real.
La imprenta fue la primera gran desintermediación. La ponente recordó que la difusión de la Biblia en lengua vulgar permitió que un padre de familia la leyera sin pasar por el cura. Esa pérdida de intermediación, sostuvo, abrió paso a un pensamiento centrado en el ser humano, a la Ilustración y a la Revolución Francesa.
Según Levi, estos movimientos son rizomáticos: hay aceleraciones en las que el statu quo queda en entredicho y, enseguida, se adapta. En el caso de la imprenta, la respuesta fue el copyright, que dio privilegios a los editores a cambio de que actuaran como una especie de policía. Tras cada avance llega una reorganización del poder. De ahí nació, explicó, el índice de libros prohibidos que la Inquisición amplió durante siglos.
Internet permitió coordinarse sin estar en todos los sitios. La activista usó la regla 1-9-90 para describir cómo participamos: a veces lideramos, a veces apoyamos y a veces solo miramos. Con el 15M, hace 15 años, los participantes se repartieron en grupos de competencia, uno para vivienda, otro para productos financieros tóxicos y otro para auditar la deuda. Cada persona podía ser protagonista en un frente y apoyo en otro gracias a la red.
Entre 2010 y 2014 internet sirvió para dar un gran salto. Levi sitúa en esos años el momento álgido del uso ciudadano de la red, con una organización al margen de los marcos de los partidos. También destacó el peso del pensamiento hacker, al que, a su juicio, no se le da la importancia que merece, como propuesta de otras formas de organizarse.
Para la ponente, a partir de 2014 se aprecia una alianza entre los poderes fácticos y las grandes plataformas. Aunque los gobiernos fingen criticarlas, sostuvo, les resultaría fácil regularlas y no lo hacen; a cambio les exigen que vigilen la libertad de expresión. Hoy vivimos una reintermediación liderada por las plataformas. Citó el caso de Spotify como ejemplo de un sector donde los nuevos intermediarios son igual o más fuertes que los anteriores.