Carlos Casp Nácher
El presidente del Gobierno anuncia un nuevo decreto para frenar el auge de las universidades privadas y grados telemáticos para potenciar los grados presenciales y mejorar «la calidad de los grados»
Las universidades privadas ya son una realidad en España. Cada vez más estudiantes eligen obtener su grado universitario en un centro privado, y es que el aumento de universidades privadas en nuestro país es notorio, llegando a, prácticamente, igualar el número de universidades privadas (49) y universidades públicas (50). El presidente del Gobierno. Pedro Sánchez, anunció la elaboración de un decreto para regular el sector. «Han aparecido universidades con calidad cuestionable», afirmaba Sánchez el pasado 19 de septiembre en el Instituto de Ciencias Matemáticas.
Los grados sanitarios serán exclusivamente presenciales
Dicho decreto tiene como objetivo mantener la presencialidad como modelo a seguir para «evitar que algunas universidades puedan aprovecharse de la creciente demanda y la falta de plazas en las universidades públicas». El presidente del Gobierno también ha dedicado su discurso a los grados sanitarios que deberán ser, en su mayoría, presenciales. En los últimos diez años los estudiantes de grados sanitarios han duplicado su matriculación en universidades de pago, mientras que las plazas en la universidad pública siguen siendo las mismas. Por el momento no existen ofertas de grados sanitarios como Medicina, Veterinaria o Enfermería con docencia virtual.
Mayor calidad entre el profesorado
Con este nuevo decreto, el Gobierno busca mejorar la calidad del profesorado, por lo que el 50% del profesorado tendrán que ser doctores, sin diferenciar entre universidades públicas o privadas ni grados telemáticos o presenciales. Además, un 40% deberán tener contrato a tiempo completo. Con esta medida se busca frenar la precariedad laboral e igualar el número de doctores en todos los grados.
Un crecimiento ficticio y forzado
Según Sánchez, el crecimiento del sector privado se debe a la falta de plazas públicas en el sistema educativo actual. Un mayor aumento de la demanda sobre la oferta, obliga a miles de familias a buscar la educación en el sector privado. Por lo que «una elección forzada, es una coacción que hace que no se garantice la igualdad de oportunidades».
La finalidad de este decreto pasa por otorgar el valor «que tiene que tener» a cada título universitario y seguir abriendo las puertas del mundo laboral a los estudiantes universitarios españoles.