Un total de 48.722 empresas han resultado afectadas por la riada: Industria y sector terciario, las más damnificadas con 4.119 y 38.431 empresas dañadas respectivamente
La economía española atraviesa un momento de revalorización y crecimiento, pues el Producto Interior Bruto (PIB), uno de los principales indicadores macroeconómicos de la economía de un país, mantiene valores superiores a los registrados en el año 2023, al incrementarse en un 0,7 por ciento con respecto al 2,7 % del pasado ejercicio.
Este avance ha sido posible gracias a la recuperación de los principales sectores económicos, cuyas empresas han logrado superar el impacto de la pandemia de la COVID-19. Esta crisis global golpeó con fuerza a la economía mundial a principios de 2020, pero también marcó el inicio de un proceso de resiliencia que en la actualidad se traduce en mayores cifras de ocupación laboral, un notable aumento en el volumen de negocio y un mayor ritmo de creación de empresas.
La Comunitat Valenciana aporta un 9,3% del PIB español (139.419.925 euros) en el año 2023, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). De esta manera, la autonomía se coloca como la cuarta que más aporta a la economía nacional por detrás de la Comunidad de Madrid, Cataluña y Andalucía, respectivamente.
Sin embargo, la tendencia ascendente de la economía valenciana se encuentra en peligro como consecuencia de la devastadora DANA del pasado 29 de octubre, cuyo impacto, junto con la tragedia en cuanto a víctimas mortales, asoló a gran parte del tejido empresarial valenciano.
La ex-secretaria autonómica de Economía Sostenible, Sectores Productivos, Comercio y Consumo y actual secretaria general de la Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (FEMEVAL), Empar Martínez, reconoce que “la economía de la Comunitat Valenciana estaba en una rampa ascendente, debido al esfuerzo en atracción de inversiones, como la ‘gigafactoría’ de Volkswagen de Sagunto (Valencia) o la instalación Eduardo Life Science, u otras. Hay bastantes ejemplos que evidencian que la Comunitat Valenciana es un territorio muy atractivo para grandes inversiones”.
Pero, con el foco sobre la recuperación económica de la autonomía hasta el golpe de la riada, la mejora tras la pandemia de la Comunitat Valenciana tiene su base en el desarrollo continuo y exponencial de los diferentes sectores de actividad. En primer lugar, la agricultura, pese a ser el sector más minoritario en cuanto a ocupación e ingresos económicos, es un filón exportador para la región.
Con datos de octubre de 2024, justo antes del impacto de la DANA, los envíos agroalimentarios acumulados del año en curso alcanzaron un valor de 7.346 millones de euros, lo que hace que este sector represente el 23,8% de las exportaciones totales de la autonomía en 2024 (30.840,3 millones de euros), según las cifras de la Generalitat Valenciana.
Pese a que el sector agroalimentario es el que más ha contribuido a la balanza comercial exterior de la Comunitat Valenciana, cuyo saldo total fue de 1.216,8 millones de euros, la realidad es que tan solo presenta un 2,4% de ocupación a nivel autonómico y solo aporta un 6,42% del aporte de la agricultura al PIB nacional, lo que deja entrever que no es el sector con mayor incidencia en la economía autonómica y nacional.
Industria, un sector clave
El sector secundario y, especialmente el industrial, desempeña un rol esencial en el crecimiento económico. En España, la industria representa cerca del 30% del PIB, consolidándose como un motor clave gracias a su contribución no solo al Producto Interior Bruto, sino también a la generación de empleo, la retención de talento y el incremento de la competitividad.
En la Comunitat Valenciana, este sector tiene una relevancia aún mayor. Mientras que a nivel nacional el 12,2% de la población activa trabaja en la industria, en la autonomía este porcentaje asciende al 14,7%. Además, la industria ha incrementado su peso en el PIB autonómico, pasando de representar un 16% a un 19% en los últimos años.
Según Empar Martínez, ex secretaria autonómica de Economía y actual Secretaria General de FEMEVAL, para que la economía valenciana sea sostenible, la industria debería alcanzar al menos el 20% del PIB. “Solo así se consigue una economía equilibrada y repartida, menos dependiente de sectores como el turismo”, argumenta.
La industria valenciana experimentó un notable crecimiento entre 2018 y 2022, según los indicadores del INE. Durante este periodo, el número de locales en la Comunitat Valenciana aumentó, reflejando una expansión del tejido empresarial. En términos económicos, las empresas industriales generaban en 2018 poco más de 68 millones de euros, mientras que a finales de 2022 esta cifra ascendió a más de 97 millones de euros, lo que supone un incremento cercano al 50% en solo cuatro años. Este avance resulta especialmente destacable si se considera que tuvo lugar tras la crisis del COVID-19, subrayando la resiliencia y el dinamismo del sector.
El crecimiento no solo se refleja en términos económicos, sino también en el aumento del empleo. En 2018, el sector industrial valenciano empleaba a 269.555 personas, cifra que ascendió a casi 300.000 en 2022. Además, el número de pequeñas y medianas empresas (PYMES) también ha aumentado, lo que refuerza la estabilidad y diversificación del sector.
Para el año 2024, los datos del INE indican que la estructura empresarial de la Comunitat Valenciana ha evolucionado hacia un modelo más sólido. Hay menos empresas sin asalariados respecto a 2020; mientras que las empresas con empleados, independientemente de su tamaño (desde un asalariado hasta grandes empresas con más de 1.000), han aumentado. Este fenómeno evidencia un crecimiento económico, además de una mejora en las condiciones laborales y en la capacidad creadora de empleo del tejido industrial valenciano.
Este crecimiento no ha sido casual, sino el resultado de una política económica enfocada en la innovación. Martínez destaca el Plan para la Transformación del Modelo Económico de la Comunitat Valenciana, puesto en marcha en 2017. Este proyecto buscaba aumentar el peso de la industria en el PIB hasta el 20% mediante medidas específicas, como la creación de la Agencia Valenciana de la Innovación.
Esta agencia facilita la adopción de políticas innovadoras y fomenta la inversión pública y privada en I+D. Además, la Generalitat Valenciana destina medidas específicas para incrementar la inversión en activos productivos. Es decir, existen las ayudas INPYME, las cuales subvencionan el 35% del coste de una inversión industrial.
Además, Martínez subraya que el incremento del PIB industrial respecto a otras actividades es “un factor clave”, ya que genera mayor riqueza. “La industria tiene externalidades positivas, como una media de salarios más altos que en el resto de sectores, una mayor inversión en I+D, y una innovación que impulsa la competitividad de todo el territorio”, argumenta.
“La industria no solo es un motor económico; es un elemento esencial para retener talento”, afirma Martínez. La experta añade que contar con un tejido industrial innovador permite fijar capital humano, lo que evita la fuga de conocimiento generado en las universidades valencianas. “Hace una década, muchos jóvenes se iban al extranjero por falta de oportunidades locales. Ahora, con más industria e innovación, es posible retener ese talento y generar un ciclo virtuoso de competitividad”, añade.
Martínez también destaca la importancia de diversificar el tejido industrial y crear una masa crítica suficiente para hablar de un ecosistema consolidado. Esto significa evitar la dependencia de unas pocas empresas aisladas y fomentar un entorno en el que las empresas interactúen y se complementen, potenciando la innovación y la capacidad de atracción de nuevos proyectos industriales.
“Atraer proyectos industriales potentes no solo genera empleo, sino que también contribuye a absorber y retener talento, que a su vez atrae más talento. Este efecto multiplicador convierte a la industria en un pilar fundamental para la competitividad y el desarrollo sostenible de la Comunitat Valenciana”, concluye.
La supremacía del turismo
Por otra parte, el sector más relevante a nivel nacional y autonómico en cuanto a ocupación y contribución a la economía del país, el de servicios, ha continuado su crecimiento en el año 2024. “Ha sido un año excepcional para el sector terciario valenciano, gracias principalmente al impacto del turismo”, subraya el secretario autonómico de Turismo de la Generalitat Valenciana, José Manuel Camarero.
“Ha sido un año de récord. Tan solo en los primeros meses del año hasta pasado el verano, Valencia había recibido un 16% más de turistas que en 2023”, explica Camarero. Los buenos resultados del turismo, no solo atienden a una mayor llegada de visitantes, sino que tienen su base en el incremento del gasto económico que estos han realizado durante sus visitas a la autonomía.
“El dato más importante para comprender el auge turístico es el gasto y la bolsa económica que los visitantes han dejado en la Comunitat, lo que ha incrementado un 26% en este año”, afirma el secretario autonómico de Turismo.
Cabe destacar que la llegada de turistas a la Comunitat Valenciana se ha incrementado en más de un 300% desde la pandemia por la Covid-19 en 2020 hasta 2023, según los datos del INE acerca de la llegada de turistas por comunidad autónoma. Una cifra que desde la Generalitat Valenciana aseguran que aumentará en los datos definitivos del año 2024.
Por tanto, a la hora de valorar el éxito del sector servicios en la autonomía, es esencial analizar el gasto de los turistas, tal y como explica Camarero. En este 2024, el gasto turístico ha continuado la tendencia ascendente de los últimos cuatro años, según los datos del Instituto Valenciano de Estadística (IVE). En comparación con el pasado curso, únicamente desde enero hasta octubre de 2024, ya supera en un 18,2% al total recaudado durante todo el año pasado.
“Este incremento es resultado de potenciar especialmente el turismo durante las épocas valle del año”, explica Camarero. Tal y como se observa en el gráfico, la recaudación ha crecido hasta 200 millones de euros en meses de temporada baja como durante el invierno o tras el fin de la época estival. Aunque, de igual manera, el secretario autonómico resalta que la actividad turística es más intensa en el verano, durante los meses de julio y agosto, donde el gasto ha incrementado hasta en casi 500 millones de euros.
El incremento del gasto y el aumento de la llegada de turistas a la Comunitat Valenciana ha estado acompañado de un crecimiento en el volumen de negocio y en la ocupación laboral en el sector terciario a lo largo de los últimos años.
En primer lugar, el volumen de negocio, según las últimas cifras actualizadas por el INE en 2022, superó los 97 millones de euros, lo que supuso un aumento del 17,22 % respecto a los datos del ejercicio anterior. Por otro lado, el personal ocupado se incrementó en un 1,58% respecto a 2021, con un total de 378.229 personas trabajando en el sector.
Recuperación tras la DANA
Sin embargo, el panorama de crecimiento de la Comunitat Valenciana enfrenta nuevos desafíos. Los efectos de la DANA del pasado 29 de octubre han puesto a prueba la recuperación tras la pandemia. Con un saldo trágico de 223 víctimas mortales en la provincia de Valencia, la riada ha dejado una notable huella psicológica y económica en una región que lucha por mantener el ritmo de progreso económico que la caracterizaba en los pasados ejercicios.
El balance inicial sobre el impacto de las inundaciones en el tejido empresarial detalla que un total de 48.722 empresas resultaron afectadas por las inundaciones, según el informe elaborado por la Cámara de Comercio de València. “La DANA ha afectado a todos los sectores productivos”, subraya Camarero. En concreto, los más afectados fueron la industria y el sector terciario, con un total de 4.119 y 38.431 empresas dañadas respectivamente.
En cuanto a las cifras de afectación laboral, en 15 de las más de 80 localidades afectadas por las inundaciones, los daños repercutieron sobre el 100% de sus trabajadores; mientras que en otros 36 municipios las consecuencias golpearon a más de la mitad de la población ocupada.
Así lo explica el informe elaborado por la Conselleria de Hacienda y Economía y la Universitat de València (UV), el cual estima de forma preliminar el impacto de la DANA en el crecimiento económico de la Comunitat Valenciana. Este informe ofrece un análisis detallado sobre el grado de afectación del tejido laboral y realiza las primeras previsiones de sus efectos sobre el PIB.






De cara a 2026, se espera que el proceso de reconstrucción permita mitigar el posible impacto negativo sobre el PIB de la Comunitat Valenciana. Para ello, este análisis ofrece un resumen de los impactos esperados en términos de tasa de crecimiento interanual del PIB a partir de la aplicación de subsidios y subvenciones para paliar las pérdidas económicas.
Como se puede observar, las diferencias entre escenarios no son muy grandes, con máximas de dos décimas por año entre los escenarios más favorables y los más desfavorables.
En términos generales, se prevé que la recuperación económica sea gradual pero desigual entre sectores, con un papel clave de las ayudas públicas en la actividad. Se espera que estas medidas permitan recuperar entre el 65% y el 80% de las pérdidas en términos de creación de valor. Además, el proceso de recuperación será más rápido en sectores como la construcción y más lento en la agricultura, un aspecto que, según la Generalitat, incrementa todavía más la necesidad de “políticas de apoyo diferenciadas por sectores”.
En cuanto a la industria valenciana, desde el inicio, la recuperación estuvo focalizada en una reanudación rápida de las actividades mínimas necesarias para reactivar la producción, como la reparación de maquinaria clave. “Se está realizando un esfuerzo por reactivar el tejido empresarial; de hecho, hay muchas empresas que, aún habiendo sido gravemente afectadas, ya están funcionando”, resalta Martínez, quien pone en valor la gran capacidad de la industria valenciana para afrontar una crisis de este calado.
Dentro de este sector de gran relevancia para la autonomía, la secretaria general de FEMEVAL ha destacado el impacto de la riada en el sector de la automoción, gravemente afectado en concesionarios y fábricas productivas, como, por ejemplo, en el caso de Ford. “No habrá producción consolidada en Ford hasta 2027; ahora, tras la DANA, o se pone en marcha rápidamente un plan de recuperación vinculado a lo sucedido o la situación se puede agravar”, lamenta Martínez.
Sin embargo, el sector de la automoción también vive una realidad paralela. “La venta y la reparación de automóviles es un sector golpeado pero que va a tener una capacidad de recuperación inmediata”, destaca Martínez. “Justo antes de la riada, la venta de automóviles estaba un poco frenada, sobre todo, por la incertidumbre vinculada a la electrificación. En estos momentos, al haber unos 120.000 coches menos, la demanda ha crecido”, asegura.
Pese al esfuerzo y la reactivación empresarial, todos los sectores de la Comunitat Valenciana se enfrentan “al miedo”. “Hay cierto miedo de que dejemos de ser un territorio tan atractivo y, de hecho, algunos sectores buscan que no se traslade una imagen negativa de la autonomía porque, en realidad, tras la DANA la actividad económica sigue funcionando con total normalidad en la gran mayoría de nuestro territorio”, subraya Martínez.
En la misma línea, Camarero asegura que la economía valenciana se enfrenta a un daño en la imagen de cara al exterior, no solo en la industria o el turismo sino en todos los sectores. “La DANA ha provocado una crisis de imagen brutal, a nivel autonómico y en la ‘Marca España’; la cual ha provocado un gran número de cancelaciones tanto vacacionales como del turismo de negocios para el 2025, aunque este en menor medida”, explica el secretario autonómico de Turismo.
En cuanto al propio turismo, Camarero reconoce que “no ha sido tan afectado como la industria”; sin embargo, pone el foco en recuperar la imagen positiva de la Comunitat Valenciana. Para ello, desde la Generalitat destacan dos retos principales: “recapitalizar los municipios afectados” para su reconstrucción y “normalizar las actividades”, tanto industriales como turísticas “para apoyar la imagen de actitud mediterránea”.
Unos retos que deben ir acompañados de “una colaboración público-privada”, tal y como resalta Camarero. Para ello, las campañas de sensibilización y promoción están siendo claves. “Desde la Generalitat se han invertido 2,7 millones de euros en recuperar esa imagen positiva; algo que también han hecho VisitValència y el Ayuntamiento de València con otra campaña de 1,5 millones”, explica.
“Muchos de los turistas e inversores han dejado de identificar la Comunitat Valenciana como ese destino seguro y agradable para visitar e invertir, y lo perciben como un lugar con problemas de seguridad y de abastecimiento”. Todo pasa por revertir la crisis de imagen de la que hablan tanto Martínez como Camarero y que pone en jaque a una economía valenciana que ha demostrado tener una capacidad de crecimiento, recuperación y resiliencia única, consolidándose como clave para la economía nacional.
Nota metodológica
En este reportaje se analizan los datos que justifican el crecimiento de la economía valenciana después de la Covid-19, así como las consecuencias que ha sufrido tras la DANA del 29 de octubre de 2024. Para ello, hemos empleado diferentes bases de datos, las cuales hemos extraído desde el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Instituto Valenciano de Estadística (IVE) y la Generalitat Valenciana (GVA).
Estas bases de datos incluyen información detallada sobre varios aspectos de la economía española y, en especial, de la economía de la Comunitat Valenciana. Entre estos destacan cifras acerca del porcentaje de ocupación en cada sector de la población activa y la contribución de la agricultura al Producto Interno Bruto (PIB) por comunidades en 2023, esenciales para conocer el grado de influencia de la economía autonómica en el espectro nacional.
También se han recopilado datos sobre los sectores secundario (industria) y terciario (servicios). En este sentido, se incluyen indicadores como el número de locales, la cifra de negocios, los sueldos y salarios, la inversión en activos materiales y el personal ocupado, desde 2018 hasta 2022.
A la hora de analizar el sector económico más influyente, muy vinculado con el turismo, se han utilizado datos acerca del número de turistas recibidos por cada comunidad desde 2020 hasta 2023, los cuales han sido representados de forma gráfica. Por último, hemos incorporado información sobre el gasto en turismo en la Comunidad Valenciana desde enero de 2020 hasta octubre de 2024, que incluye datos sobre el gasto total, el gasto medio diario por persona y la duración de los viajes, así como la tasa de variación mensual. En todas estas bases de datos, pese a que hemos valorado todas las autonomías, se destaca la Comunitat Valenciana.
Una vez organizados, depurados y contrastados los datos, estos han sido complementados con las declaraciones de expertos en los distintos sectores económicos. Entre ellos, contamos con las aportaciones de Empar Martínez Bonafé, ex secretaria autonómica de Economía Sostenible, Sectores Productivos, Comercio y Consumo y actual Secretaria General de la Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (FEMEVAL), y José Manuel Camarero, secretario autonómico de Turismo de la Generalitat Valenciana, quienes proporcionaron su visión sobre el contexto económico actual.
A la hora de maquetar el artículo, el sistema no nos ha dejado incluir los gráficos de manera interactiva, por lo que hemos optado por añadir una imagen y el link a la visualización. En concreto, el gráfico número seis sobre la evolución del PIB para los próximos años, no nos dejaba añadir el link, por lo que lo pegamos en esta nota metodológica (https://public.flourish.studio/story/2799936/).
Por otro lado, en cuanto a los destacados, este no nos dejaba incluirlos por lo que hemos decidido señalar los aspectos más importantes en negrita para resaltar ciertas opiniones y datos.


