La guerra en Ucrania ha alterado significativamente los patrones de migración en Europa. Según datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), de los 4,8 millones de personas refugiadas ucranianas registradas en Europa, 3,2 millones han solicitado protección temporal o se han inscrito en programas nacionales de protección similares. En 2022, el número de inmigrantes ucranianos que llegaron a Alemania fue 81 veces mayor que el de 2021, lo que refleja un incremento drástico en los flujos migratorios.
Aunque países como Noruega y Rumanía también han experimentado aumentos notables respecto a 2021, no figuran entre los principales receptores de migrantes ucranianos. En cambio, la República Checa y Moldavia destacan por ser los países que mayor número de desplazados han recibido.
Sin embargo, algunos países han experimentado una disminución en el número de inmigrantes ucranianos. Hungría, Suecia, Eslovaquia y Bulgaria han registrado caídas en las cifras de refugiados.
Un análisis de la evolución de la migración ucraniana muestra cifras notables para España, según el Eurostat. A pesar de un pequeño incremento en 2015 debido a la anexión de Crimea, hasta la invasión rusa de 2022 las cifras se mantenían por debajo de los 10.000. En 2022, España recibió 89.000 personas refugiadas de Ucrania, un cambio significativo en la tendencia migratoria.