VALENCIA – 04/12/2024, 18:55 (CET). El autismo, también conocido como trastorno de espectro autista o TEA, es una condición neurológica relacionada con el funcionamiento del cerebro. Esta patología se presenta de diversas formas y los investigadores atribuyen su origen a una malformación en el cerebro durante el desarrollo fetal. Así pues, se afirma que las vacunas no causan autismo, por lo tanto el rumor es un BULO.
Pero, ¿de dónde surge este mito?
https://platform.twitter.com/widgets.jsHace 20 años, un estudio publicado en una revista médica inició uno de los movimientos más peligrosos para la salud pública: los antivacunas.
— pictoline (@pictoline) March 15, 2018
Y aunque el estudio fue refutado hace ya 8 años, aún hay gente que lo cree 🤦♀️🤦♂️ pic.twitter.com/5PQnYfO0gv
En 1998, Andrew Wakefield y sus colegas publicaron un artículo en la revista The Lancet, una prestigiosa publicación sobre medicina. Este artículo defendía una conexión entre la vacuna triple vírica, que protege contra el sarampión, la rubéola y las paperas, y los trastornos del desarrollo en niños.
Wakefield basó su estudio en el análisis de solo doce niños y todavía no se puede explicar cómo un estudio tan pobre pudo llegar a tener una alcance mediático tan importante. A partir de aquí, el movimiento antivacunas comenzó a extenderse y a fundamentar sus principios en ideas contrarias a los avances en la ciencia de la medicina que perjudica gravemente la salud.
Actualmente, además de que esta corriente está desmontada científicamente, se sabe que Wakefield realizó el estudio orientándose por sus intereses económicos.
La ciencia desmiente el bulo: las vacunas no provocan autismo
Pero no solo son los médicos los que afirman que esta teoría es falsa, sino que además, también hay estudios científicos que lo confirman. Un equipo de investigadores de la Universidad de Sidney repasó todos los trabajos científicos sobre la posible unión entre las vacunas en los infantes y la aparición del TEA. Además, el periodista Brian Deer realizó un reportaje para destapar las malas prácticas del cirujano.
Tanto la Organización Mundial de la Salud como el Ministerio de Sanidad recuerdan la importancia de las vacunas. Estadísticamente, está demostrado que la vacunación salva entre 2 y 3 millones de vidas al año en el mundo así como que las vacunas no causan autismo.