El deporte adaptado continúa consolidándose como una de las herramientas más efectivas para promover la inclusión social y mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad. Su expansión en la actualidad evidencia un gran cambio en la forma en que la sociedad entiende la actividad física y su accesibilidad.
La práctica del deporte adaptado no solo favorece la condición física, sino que también fortalece la autoestima, impulsa la autonomía y facilita la inclusión y diversidad. Muchos deportes están abriendo su mente para favorecer la práctica deportiva a personas con movilidad reducida. Modalidades como el baloncesto, el atletismo o la natación se han convertido en referentes y son un claro ejemplo de cómo la innovación puede derribar barreras históricas.
Gran parte de este éxito se puede ver reflejado en los Juegos Paralímpicos. Su auge mediático ha desempeñado un papel determinante en visibilizar a muchos deportistas con discapacidad. La creciente audiencia de estos eventos ha contribuido a modificar la percepción que la gente tiene sobre el deporte adaptado, mostrando una narrativa centrada en el rendimiento, la disciplina y la profesionalización.
Sin embargo, todavía faltan muchas cosas por cambiar. La falta de infraestructuras accesibles, la escasez de programas especializados y la necesidad de mayor formación para entrenadores y personal técnico siguen siendo desafíos pendientes. Reclaman, además, una inversión mayor que permita ampliar la oferta y mejorar la calidad de los recursos disponibles.
A pesar de estas dificultades, la tendencia es muy positiva: el deporte adaptado se posiciona como un componente esencial de las estrategias de bienestar e inclusión. Su impulso no solo garantiza el ejercicio de un derecho fundamental, sino que también contribuye a construir entornos más equitativos y sociedades más sensibilizadas con la diversidad. Con una comunidad cada vez más activa y un crecimiento sostenido en participación y reconocimiento, el deporte adaptado avanza hacia un escenario en el que competir, rehabilitarse y convivir en igualdad de condiciones dejará de ser una excepción.
Entrevista
Hemos tenido la suerte de poder hablar con Iván Espejo, jugador de baloncesto en silla de ruedas de la Asociación ADIV (Asociación de Asistencia del Deporte Inclusivo de Valencia).
P: ¿Cómo descubriste el baloncesto en silla de ruedas y qué te motivó empezar a practicarlo?
R: Yo perdí las piernas el año pasado y me crucé con un chico que lo practicaba. Me pasó el teléfono de la asociación y me dijo que probara. Probé y ya llevo un año y medio con ellos. Yo jugaba al baloncesto antes de perder las piernas y como ya le tenía el gusto pues…(ríe).
P: ¿Qué significa para ti poder compartir o formar parte de un equipo?
R: Para mí lo es todo. Para mí de siempre el deporte ha sido lo más. Al baloncesto jugué a pie 17 años y este es mi segundo año. Para mí estar en un equipo y todo lo que implica el deporte…lo es todo, la verdad.
P: ¿Cuáles son los mayores retos mentales que afrontas en este deporte?
R: Ahora mismo como digamos que soy nuevo en el baloncesto en silla de ruedas cada día es un mundo. Ahora ves que los compañeros tienen muchísimo nivel y al final es un reto, cada día puedes mejorar y aprender cosas nuevas. Puede hundirte si no estás preparado o pensar que tienes mucho margen de mejora.
P: ¿Cómo ha cambiado tu vida desde que te incorporaste a ADIV?
R: A mí me ha dado todo. Al quedarme sin piernas también necesitaba conocer un poquito el mundo de la discapacidad y aparte yo el año pasado también estaba con la escuela de diversidad intelectual…yo me llevo muy bien con todos. El equipo me apoya mucho también a la hora de enseñarme, me han ayudado y me han arropado mucho.
P: ¿Cómo es el ambiente dentro del equipo?
R: Pues es muy bueno. Lo que más me gusta es que es una competición muy sana. Todos tenemos ganas de mejorar, de ayudar…también hay muchas risas. Yo llevo muchos años jugando y este es un ambiente muy sano y que me gusta mucho.
P: ¿Qué mensaje te gustaría dar a otras personas con discapacidad que aún no se han animado a practicar algún deporte?
R: Yo diría que prueben cualquiera. Seguramente yo recomendaría el baloncesto porque es mi pasión, pero que prueben lo que sea porque es un mundo nuevo. Muchas veces nos conformamos con cualquier cosa. “Ponte a prueba que te vas a ver capaz de hacer algo nuevo que a lo mejor no te esperabas”, eso anima muchísimo. El verte capaz de mejorar a nivel mental es una pasada, además de conocer gente que está como tú y te puede animar y aconsejar…son todo ventajas.



